No en vano el siempre recordado escritor, novelista y dramaturgo español Miguel de Cervantes Saavedra, dijo que cada diente en la cabeza de un hombre es más valioso que un diamante.
Desde su aparición en la tierra, el hombre ha dependido de sus dientes, el consumo de alimentos y proteínas de origen animal fue posible por el arsenal de incisivos y molares que trituraron carne, bayas, raíces y todo tipo de comida. Si bien esos filosos y potentes instrumentos ayudaron con la ingestión, la nutrición y la supervivencia, igual fueron vulnerables y el tiempo inexorable los marchitó, desde luego con el respectivo dolor, es decir que el ser humano, se puede inferir, si no habló locuazmente, seguro aulló en las frías y húmedas cavernas.
Según los estudios antropológicos, hace unos 23.000 años antes de Cristo, el hombre de Cromagnon ya sufría por la caries dental, el gran reto de la odontología que suma siglos combatiéndola. Son muchos los cráneos en donde es visible la presencia de picaduras u horadaciones, una molestia que obligó a los primeros humanos a explorar alivios para mitigar el dolor odontológico.
Los historiadores tienen la certidumbre que promediando el año 5.000 a.C, los pueblos mesopotámicos investigaron y dejaron todo un documento que abordaba la caries dental. Según los estudiosos del momento, este fenómeno era causado por gusanos en la dentadura, Ya en esa época, los dientes eran motivo de atención y tratamiento.
Descubrimientos y piezas antropológicas permiten deducir que los egipcios hacían extracciones y atacaban los abscesos, drenando los dientes afectados. Lo anterior muestra que la enorme lucha en los grandes imperios era contra el dolor, en China, por ejemplo, hay registros que detallan que en el año 2700 a, C, el método utilizado fue la acupuntura.
Versados en el tema dicen que el primer odontólogo de renombre fue el egipcio Hesi-Re, hombre de confianza de los faraones quien tenía por tarea calmar los sufribles dolores dentales.
Desde tiempos milenarios el hombre ha vivido encandilado por su dentadura, y no se trata única y exclusivamente de los pueblos de oriente, grecorromanos, germánicos y otros, en América hubo vanguardismo, ya que los mayas alojaban piedras preciosas como jade y turquesa en los dientes, de ello hay certeza en cráneos hallados y que pertenecieron a esa cultura en el siglo IX a.C. Los expertos relacionan esa práctica con fines meramente estéticos y religiosos.
Cabe anotar que el implante de piedras en los dientes, igual lo hicieron los egipcios mientras que etruscos y fenicios entre el año 800 y 2500 A.C hicieron uso de bandas y alambres de oro para elaborar placas dentales. Los fenicios no se quedaron atrás y desarrollaron prótesis en marfil en el año 700 a.C.
Hay que insistir, la odontología es una profesión relativamente joven, pero la dentadura concitó el interés de muchos tozudos e inquietos por el dolor y la estética desde los primeros años de la vida humana. Tan cierto es, que en el siglo IV antes de Cristo se implantó la primera prótesis fija, señal incipiente de la inquietud que generaba la caída de piezas dentales. Era una faja de oro a la que se adicionaron dientes de animales. Este descubrimiento reposa en el museo de la Escuela Dental de París.
El gran paso para mejorar sonrisas y calidad de vida
Se conoce como padre de la odontología moderna al médico francés Pierre Fauchard, quien acopió con acierto todos los tratados e ilustraciones sobre odontología en Occidente, trabajo que plasmó en su libro “le chirugien dentiste, ou traité des dents”.
Al ser el dentista de la corte de Luis XIV, Fauchard, un notable intelectual, fue capaz de impulsar de manera contundente la regulación de la profesión en París, con su iniciativa consiguió articular en una pericia o destreza profesional al cirujano con el dentista. Su libro fue tan determinante que vinieron con el tiempo nuevas invenciones que le dieron un giro esencial a la naciente carrera.
Con el avanzar del tiempo llegaron las incrustaciones en porcelana, logro posible en 1800, la ciencia siguió avanzando con pasos rápidos y en 1815 puso a disposición de la odontología los fluoruros que ayudaban a prevenir la dolorosa caries. Con la llegada de 1844 vinieron nuevas técnicas y desarrollos, en ese año se le aplicó fluoruro al agua potable con el fin de amainar las enfermedades dentales.
Siguieron vertiginosos los trabajos y en el siglo XIX, dinámico en descubrimientos, hace su aparición la amalgama, un tema que exigió todo el conocimiento sobre metales, en esencia oro y porcelana. En 1815, el dentista estadounidense Levi Spear Parmly, incentivó el uso de la novedosa seda dental. El también dentista americano Horace Wells, utilizó por primera vez la anestesia en cirugía para lo cual echó mano del óxido nitroso que facilitó la extracción indolora.
Hasta los fabricantes de neumáticos participaron en los desarrollos odontológicos, pues Charles Goodyear, presentó el caucho vulcanizado, la base de las prótesis dentales.
El inventor Waldo Hanchett, registró en 1848 la herramienta que bien puede tomarse como una fábrica eficiente de gritos y sudoración, la silla odontológica, atrás quedaron inventos como el asiento reclinable de James Snell y el sillón de peluquero, también útil para sacar muelas. El siglo no terminó sin novedades y hechos de alto relieve puesto que en 1866 el mundo conoció la primera mujer odontóloga, Lucy Hobbs.
Con la llegada del siglo XX la odontología hace uso de conocimientos y tecnologías, dándole una luz especial a la profesión, en vista que aparecieron nuevas opciones, mejores herramientas y todo tipo de solución en salud oral. En el amanecer de ese siglo fueron socializados, la novocaína o anestesia, introducida por Heinrich Braun en 1907, en 1928 Alexander Fleming descubre la penicilina, el gas de Letheon, incursiona en 1946 cuando William Morton patenta su invento, una anestesia con éter ideal para cirugías.
Los odontólogos siguieron creciendo en soluciones y en 1955 Michael Buonocore presenta en sociedad los rellenos blancos de resina a tiempo que demostró la factibilidad de adherir la resina al esmalte. En 1970 hace su arribo en Estados Unidos el cepillo eléctrico y la práctica odontológica a cuatro manos, todo en la comodidad de la silla para los profesionales.
Con la modernidad fueron creadas diferentes universidades y escuelas expertas en odontología, verbigracia, Royal Society y la Academie des Sciencies, una razón de peso para el crecimiento científico y la evolución de nuevas inventivas.
Desde 1980, gracias a los trabajos del cirujano ortopédico sueco e investigador Ingvar Branemark, entra al escenario el método de implantes.
Hoy la odontología no para, los avances siguen dándose y por eso hay tecnologías aplicadas en prótesis, cirugías guiadas, instrumentos de precisión y materiales revolucionarios que garantizan estética cerca a la perfección. Actualmente es corregida la mala posición dental, se hace uso del plasma del paciente para acelerar la cicatrización y prosperan los tratamientos para mantener las piezas en la boca.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, la presidente de la Federación Odontológica Colombiana, FOC, María Fernanda Atuesta, anotó que la odontología es una profesión de la salud que realmente ha sido poco visible dentro de algunos espacios que en pandemia se pudieron identificar, sin embargo, sostuvo, es una profesión que tiene unos conductos muy afianzados con todas las enfermedades crónicas no transmisibles, llámense cáncer, diabetis, hipertensión y otras patologías graves que aquejan a la comunidad en Colombia y el mundo, esa que pasa por alto una buena salud oral como parte de los mecanismos de prevención y de algunos factores de riesgo compartidos con dichos padecimientos.
Indicó que es muy importante mantener la salud oral estable, con buena higiene y con los controles adecuados, un mensaje que se está llevando desde la Federación Odontológica Colombiana a toda la población.
Atuesta manifestó que desde luego los odontólogos colombianos están muy bien preparados y calificados a nivel global con respecto al manejo de enfermedades o morbilidades de diferente origen.
Con todos los esfuerzos que se hacen y con la profesionalización de la odontología aún hay lugares en donde este trabajo se hace irregularmente, de manera informal y con perfiles arcaicos puesto que en los 1.103 municipios colombianos, hay un déficit de odontólogos que alcanza las 500 poblaciones en promedio, es decir casi la mitad del país adolece de este tipo de servicio de salud, un problema que se explica por el represamiento de profesionales en las principales ciudades y por la falta de incentivos para que los expertos en salud oral puedan estar en las zonas rurales, estímulos que tienen que ver con educación continua, vivienda, escolaridad para sus hijos, así como de actualizaciones.
Por todo lo dicho, agregó la dirigente gremial, sigue habiendo un vacío muy grande dentro de la atención odontológica a nivel nacional, espacio que lamentablemente llenan personas inexpertas, dedicadas básicamente a las extracciones, todo, desde luego, a partir un escenario de informalidad y elevado riesgo.
Uno de los problemas de la odontología es que se ha llevado equivocadamente a lugares lejanos de la columna vertebral de la atención en salud, ante este contexto María Fernanda Atuesta, aseveró que el enfoque de la llamada salud oral perdió el rumbo durante muchísimas décadas y por ello reclamó la visibilidad que demandan los odontólogos dentro del sistema de atención médica al público, ya que hace falta una verdadera coordinación o dirección para el cuidado dental de los colombianos.
“Hemos tratado de elevar una serie de peticiones a través de proyectos de ley en las comisiones séptimas de Cámara y Senado, sin embargo, encontramos una posición negativa por parte de los ministerios y de algunos congresistas, todo porque la visión que se tiene sobre la odontología es errada y por ello buscan tenerla inmersa dentro de las enfermedades no transmisibles, cuando debería dársele mayor protagonismo, ese es un enorme problema que tenemos, sin contar con los inconvenientes laborales, adjudicación de las consultas odontológicas porque para nosotros en particular los chequeos o revisiones de índole dental, deben cumplir con unos estándares demasiado elevados que no se acoplan a las necesidades que ciertamente tiene el país, unos esquemas y unas infraestructuras extremadamente exigentes que no son de fácil cumplimiento en los municipios ante los requerimientos del ministerio de salud, algo que sugiere mayor diálogo y un acercamiento que permita aterrizar la realidad colombiana y la misma prestación de los servicios odontológicos”, declaró la señora María Fernanda Atuesta.
La idea, expuso la vocera, es analizar de qué manera se puede operar la odontología en el territorio y cómo se pueden adelantar revisiones para potenciar el servicio, bajar las presiones y contar con una buena interlocución, tanto de la parte médica como de otras profesiones, lo cual incluye la odontología.
Un cambio en el sistema de salud, estimó la profesional, haría perentorio que las IPS especializadas en odontología ingresaran al sistema con un portafolio más generoso, con una remuneración justa por los servicios que deben contemplar mejoramiento en la calidad de vida y una salud oral integral, nada que excluya procedimientos que mejoren la autoestima de algunos pacientes.
A criterio de la presidente de la FOC, todo el sector salud en Colombia es medicalizado, es decir que convierte situaciones históricamente normales en cuadros patológicos que deben resolverse a través de la medicina, luego todas las referencias y las decisiones que se toman a nivel gubernamental o legislativo se basan en la parte médica, lo que lleva a caracterizar cada una de las profesiones.
Dijo que en odontología es muy importante y necesario porque el asunto se vio en pandemia, como se le dijo al Ministro, revisar cuál es la atención urgente o prioritaria de los pacientes, porque realmente fue notorio que los usuarios sufrieron muchas alteraciones por falta de control, de atención o por no concientizarlos de la necesidad del cuidado en su salud oral en tiempos de Covid-19, cuando la mayor transmisión se genera a través de la saliva por gotículas al hablar y desde luego por la respiración, una razón para potencializar la higiene bucal y así bajar la carga viral.
La FOC precisó que como gremio han trabajado en mayor visibilidad justo en momentos de pandemia, en la creación de los propios protocolos, en los cuidados que exigen los procedimientos y asistiendo a las personas sobre el entendido que la odontología no solo es salud sino calidad de vida y autoestima, un tema propicio para analizar y explorar desde la perspectiva de los mismos pacientes, qué entra y sale de la boca en pro de evitar deterioros dentales, pero igual el cómo se puede garantizar una óptima salud oral sin descuidar dientes y encías.
En el empalme que hacen los ministros del Gobierno electo, la federación envío unos documentos para no perder esa característica palmaria de gremio para que se genere la gobernanza suficiente y así poder definir las directrices que desde la odontología serán esenciales para mejorar la calidad de vida de las personas.
Actualmente en Colombia hay cerca de 34 facultades de odontología que forman verdaderos profesionales en la salud oral. La carrera tiene opciones de ingreso, pero en opinión de María Fernanda Atuesta, hay perfiles que están en unos estándares supremamente altos en la profesión, siendo referentes importantes a nivel mundial porque además tienen una atención muy empresarial y destacada.
Sobre la odontología como facultad, reconoció que es una de las carreras más costosas y que demanda mayor gasto en recursos con el agravante que el retorno de la inversión suele ser demasiado demorada lo que exige contar con una economía adicional y avanzada por cuanto en Colombia hacer empresa es muy difícil, ello adicional a la serie de condiciones que impone el ministerio de Salud.
“Es bueno decir que los odontólogos son profesionales vigilados, que cumplen normas y que se acogen a la reglamentación. Por eso solicitamos la facilitación para los nuevos profesionales en odontología, todo a través de unas metodologías pedagógicas y así motivar a la gente para que siga con los mandatos de ley, pero sin incurrir en ese agobio al que se llega para poder presentar el sistema de habilitación y así tener acceso a sus pacientes con calidad”, señaló la directiva.
Una mano amiga en la pandemia
La estreches económica sigue impactando la demanda de servicios odontológicos, en esencia los de estética, por cuanto la gente no tiene la misma solvencia económica de hace unos años. Un dato que generó alarma es que muchas personas no terminaron sus tratamientos, o dejaron de asistir a controles por el temor al contagio. La situación hizo que el sector adoptara medidas extremas en bioseguridad.
En desarrollo de la pandemia, el sector odontológico logró agruparse en torno a un solo objetivo y fue la reactivación de la industria con campañas como “razones para volver” que, junto a las asociaciones científicas, gremiales y académicas de la odontología, con el acompañamiento de la marca Colgate, buscaron generar confianza entre los profesionales y sus pacientes para incentivar el regreso al consultorio, seguir cuidando la salud bucal, y así, recuperar la sonrisa con total tranquilidad.
Vale recordar que la FOC, impulsó la campaña SOS Odontología creada con el objetivo de ayudar a las casi 300 mil personas que hacen parte del sector y que se vieron afectadas por las cuarentenas y la emergencia sanitaria provocada por el Covid 2019.
“Fue un proyecto que creamos con el fin de colaborarnos entre nosotros mismos en el sector de la odontología, e incluir a todas y cada una de las personas que hacen parte importante de este sector, como personal auxiliar, higienistas, técnicos dentales, industrias”, afirmó María Fernanda Atuesta.
Esta iniciativa tuvo como fin dos propósitos, el primero enfocado a recaudar fondos para las personas pertenecientes al sector odontológico que han resultado más afectadas durante la emergencia y brindarles ayudas a través de mercados y otros auxilios para que puedan sobrevivir en este tiempo.
La segunda línea, fue dirigida a generar diferentes productos de bioseguridad a precios razonables, ya que, otro de los problemas que enfrentaron es que los insumos que necesitaban no se conseguían fácilmente, pues en el mercado estaban con precios elevados.
Odontología, mucho más que dientes sanos
La presidente de la Federación Odontológica Colombiana, María Fernanda Atuesta, dijo que la odontología se articula absolutamente en todo, incluso en el manejo de agua, sostenibilidad del medio ambiente, alimentación, y destacó la correlación con la salud visual, mental y auditiva.
De cara a una óptima salud oral dijo la dirigente, es bueno tener una limpieza permanente de los dientes, asistir mínimo dos veces anuales a consulta odontológica, constatar las credenciales de los odontólogos para tener certeza que quien hace el trabajo es un profesional idóneo, debidamente registrado.
Por todo este entorno de salud oral, dijo la presidente de las FOC, es importante asistir a Odontotech 2022, la feria más importante de la industria odontológica de Latinoamérica, que vuelve después de cuatro años de ausencia.
Afirmó que la gran cita del sector será en Corferias entre el 12 y el 15 de julio y adelantó que resultará de gran utilidad para estudiantes, profesionales y especialistas, pero igual para toda la cadena del gremio odontológico que podrán aprovechar el potencial académico, pues asistirán conferencistas nacionales e internacionales de muy alto nivel que enriquecerán los distintos foros y charlas. En esta versión, recalcó Atuesta, será común denominador compartir conocimientos y ver de primera mano los avances tecnológicos de la industria.
A esta versión organizada por la Federación Odontológica Colombiana y Corferias, con el apoyo de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, todos los actores del sector oral ingresarán de forma gratuita.
La feria, indicó la presidente de la FOC, vuelve para ratificase como uno de los eventos más importantes del sector en Latinoamérica, en el que se reúnen odontólogos generales y especialistas, auxiliares dentales, técnicos dentales, gerentes de EPS, IPS, clínicas y hospitales como también estudiantes de odontología.
El evento igualmente realizará el VI Congreso Internacional de Odontología que tendrá como novedad para esta versión el acceso gratuito a la muestra comercial y al congreso con una inscripción previa para quienes hacen parte de la Federación, el acceso gratuito estará habilitado para estudiantes de cualquier nivel, auxiliares, higienistas y técnicos dentales.
Uno de los mayores beneficios será para todos aquellos que no hacen parte de la federación, podrán inscribirse para esta nueva versión de Odontotech 2022 por solo 100.000 mil pesos, lo cual les permitirá federarse por seis meses con la oportunidad de asistir gratis a la feria y al congreso internacional.
La feria se cumplirá con todos los mecanismos de bioseguridad ante la amenaza de rebrote de Covid-19.
El evento del sector odontológico se realizará en paralelo con Meditech, un escenario que articula los principales actores y representantes de las más importantes instituciones del sector salud en Latinoamérica.
Nuevas preocupaciones
Un tema que tiene pensando a los odontólogos es el elevado precio del dólar y la crisis logística, fenómenos que se juntaron para disparar precios y conducir a una inflación sin antecedentes en Colombia y el mundo.
La dirigente gremial acentuó que las cosas tienden a complicarse por la trepada en la tasa de cambio, ya que la industria importa para su actividad prácticamente todo, desde equipos e instrumentos hasta cementos, pastas y todo tipo de materias primas.
“Es urgente mandar un mensaje para buscar la forma de morigerar un poco esa crecida del dólar que está afectando a todos los sectores económicos, igual nos perjudica la situación logística, dicho en otras palabras, es imposible importar y complicado exportar porque no hay bienes básicos, un lio tremendo puesto que no se pueden elaborar algunos componentes primordiales al interior de la industria odontológica. Es un apuro global”, enfatizó Atuesta.
Hay productos que usa la odontología que crecieron en precio a niveles del 70 por ciento lo que dificulta el ingreso de artículos como bases, pastas y otros materiales. Dejó claro que hay de por medio un asunto geopolítico que castiga a todos los países, sin embargo, razonó que se pueden mirar fórmulas para importar con facilidad y sin los impactos de hoy.
La presidente de la Federación Odontológica Colombiana, FOC, María Fernanda Atuesta, precisó que en Colombia hay 34.000 profesionales en odontología habitados para ejercer, sin embargo, aclaró que existe un total de 50.707 odontólogos asentados en el registro especial de salud y alrededor de 54.000 en todo el país en cada uno de los municipios.
La odontología colombiana como se aprecia ha dejado una estela de recordación y cuitas a través de los años. A manera de información, el primer practicante odontológico fue pedro Pablo Villamor en 1564 y en 1760 Miguel de Meneses ejerció en propiedad. En 1888 fue erigido el Colegio Dental de Bogotá, pionero en odontología, todo por los oficios del conocido padre de la odontología en Colombia Guillermo Vargas Paredes.
En ese loable propósito fue relevante el concurso de Alejandro Salcedo y Nicolás Rocha, los tres patricios abrieron las puertas del primer centro de formación odontológica. En 1926 es fundada la Federación Odontológica Colombiana.