Mía Valentina Mendoza Quispe, una niña de tres años de Cusco, recibirá prótesis para ambas piernas luego de sufrir una amputación traumática tras un accidente de tránsito ocurrido en octubre de 2025. El caso llegó a Teletón Perú y posteriormente a Ottobock y a la Fundación Daniela Álvarez, que acompañarán el proceso de adaptación de las soluciones protésicas.
El accidente ocurrió el 23 de octubre de 2025 en los exteriores del mercado Vinocanchón, en Cusco, cuando la niña fue atropellada por un autobús. Como consecuencia, sufrió una amputación transfemoral bilateral. Su abuela también resultó gravemente herida al intentar protegerla.
Desde entonces, la falta de prótesis ha limitado considerablemente la movilidad de Mía Valentina y su posibilidad de realizar de manera independiente actividades propias de su edad. Actualmente requiere el apoyo de su cuidadora para desplazarse y desarrollar buena parte de sus actividades cotidianas.
La niña fue valorada en abril de 2026 por un médico fisiatra de Ottobock, como parte del proceso para establecer la prescripción de sus prótesis. A diferencia de otros casos, en pacientes pediátricos la solución debe considerar no solo las condiciones físicas y el nivel de amputación, sino también la etapa de crecimiento y los cambios que pueden presentarse durante su desarrollo.
“En un caso como el de Mía Valentina, la prótesis es parte de un proceso más amplio. La valoración, la adaptación, el entrenamiento y el seguimiento son fundamentales para que pueda utilizarla de manera segura y avanzar progresivamente en su movilidad y autonomía”, explicó Juan Pablo Caballero, Coordinador de Marketing Andina de Ottobock.
Un proceso que va más allá de la entrega
La donación contempla las diferentes etapas necesarias para la adaptación de las prótesis, desde la toma de medidas y fabricación hasta la alineación, entrega, entrenamiento para su uso y seguimiento. El proceso puede tomar aproximadamente dos meses desde la toma de medidas, aunque los tiempos dependen de las distintas etapas de fabricación y adaptación.
La tecnología será seleccionada y personalizada de acuerdo con las necesidades de Mía Valentina, sus condiciones físicas y su nivel de actividad. El objetivo es facilitar condiciones adecuadas de estabilidad y movilidad y contribuir a que pueda participar progresivamente en actividades cotidianas como jugar, estudiar y relacionarse con otros niños.
La entrega está prevista para realizarse en Lima, Perú, a través de una ortopedia local aliada, una vez finalice el proceso que actualmente adelantan Ottobock y la Fundación Daniela Álvarez.
“Este caso también muestra que acceder a una prótesis no significa únicamente recibir un dispositivo. Es necesario contar con un proceso que permita adaptarlo a las necesidades de cada persona y acompañar su uso”, concluyó Juan Pablo Caballero.