Sábado, 25 Septiembre 2021 00:36

Girardot, ciudad de las acacias, puerto fluvial e inspiración para la moda

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La cálida y próspera urbe emblemática de Cundinamarca entró en la onda de la moda y las pasarelas, por eso los diseñadores del Alto Magdalena brotan con talento del municipio y sus alrededores.

La ciudad de Girardot, balneario de calor intenso ubicado a orillas del Río Magdalena fue fundada en 1840, y ratificada el nueve de octubre de 1852. En esa urbe de 326 metros sobre el nivel del mar hay una historia amplia y sorprendente ya que tuvo el privilegio de ser el escenario de comercio, progreso y desarrollo.

En tiempos previos a la conquista, Girardot estaba habitada por indígenas Panches, un pueblo guerrero y temerario que según los antropólogos practicaron, al igual que los Pijaos, la antropofagia. Fueron buenos en la agricultura y además de eso se caracterizaron por procesar productos alimenticios. Luego con la colonia vinieron nuevos pasos de cara al crecimiento, pero la consolidación de Girardot se da en el siglo XIX cuando era inimaginable el transito de comerciantes y viajeros, a tal punto que en 1884 fue necesario abrir el Hotel Cisneros.

La ciudad contabilizaba 2.163 habitantes, pero con la Guerra de los Mil días en 1888, fue llegando una población de refugiados que huía del Tolima, pero con el tiempo ese número de liberales disparó las cifras poblacionales y se dio inicio a un proceso de desarrollo que tenía todas las características logísticas por el puerto fluvial, el ferrocarril y la opción de llegar a Bogotá, primero a Caballo y luego en automóvil.

En 1903, el adelanto era visible, por el puerto entraban y salían los productos bogotanos y los que abastecían a la capital. Como si fuera poco, Girardot afianzó el muelle para exportar café que venía de Viotá a lomo de mula para subir a los barcos que partían con el grano a los puertos del mundo.

El café le dio tanta dinámica a la llamada “Ciudad de las Acacias” que muchos empresarios decidieron invertir en la puesta en marcha de importantes trilladoras de café. Eran tiempos buenos, y paralelo a ello la ciudad fue encontrando alternativas en la agricultura y en la ganadería, de allí salían alimentos, oleaginosas, frutas, cereales y algodón. Girardot no solo fue el punto bendecido estratégicamente hablando, aparte de todo tuvo vías y un ferrocarril que terminó siendo romántico y motivo de la grata recordación.

Hoy la ciudad canaliza sus ingresos del turismo, del comercio y de la producción agropecuaria. La zona, pese a que muestra estadísticas lánguidas frente a su pasado, mantiene siembras de maíz, ajonjolí, sorgo, otros cereales, algodón y café, este último más de las zonas altas de influencia. El lugar es muy fuerte en ganadería y producción de carne.

El comercio girardoteño tiene dos caras, el formal y el informal, juntas son esenciales en la vida de una ciudad que crece y día a día demanda más fuentes de ingreso ante las nuevas realidades comerciales, enfocadas en la globalización, las importaciones y la destrucción de empleos.

La ciudad cuenta con el aeropuerto Santiago Vila ubicado en Flandes, Tolima, una terminal usada para el transporte de carga y pasajeros, pero no de una manera importante o con rutas trazadas.

 

 

Antes de entrar en el tema moda, es oportuno indicar que Girardot experimentó un desarrollo vital para el transporte, el comercio y la industria. La historia no solamente evoca los grandes vapores partiendo por el río Magdalena hacia el norte del país sino un ferrocarril poderoso que en opinión de muchos fue dejado a la deriva para darle vigencia a los camiones y a una industria movida sobre llantas que caso opuesto, está mandada a recoger por su contaminación, la poca eficiencia y la baja rentabilidad por los altos costos de operación.

La construcción de la malla ferroviaria empezó en 1881, fue entregada en 1909, abarcaba 132 kilómetros y la vía atravesaba y movía las economías de Facatativá, Zipacón, Anolaima, Cachipay, La Mesa, Anapoima, Apulo, Tocaima y terminaba su espectacular recorrido sobre el puente férreo en la abrasadora Girardot. El ferrocarril que fue útil y muestra que fue mejor el ayer que el hoy, cayó en manos de la corrupción, se vio impactado por las huelgas, pero entró en desuso en 1970 por prácticas irregulares con los dineros de la vía férrea.

Con la clausura del sistema ferroviario que comunicaba a Bogotá con el Magdalena, se desplomó un proyecto que recibió la bendición en 1873 y que empezó a ser construido en 1881 por el recordado ingeniero Francisco Javier Cisneros. Con el desarrollo del tren, se fueron conectando varias vías hasta dejar de lado el lomo de las mulas que fue quedando para el trabajo de las fincas, los trapiches y el andamiaje productivo.

No cabe duda que las locomotoras impulsaron el progreso del Alto Magdalena, el Presidente de la República, Miguel Abadía Méndez, rubricó un contrato con la firma Sir W.G Armstrong Whitworth & Company Limited para la construcción del puente de Girardot sobre el presuroso Magdalena. En 1930, con la entrega de la obra, el Ferrocarril de Girardot quedó unido con la vía férrea de Tolima y Huila.

Los ferrocarriles, los puertos, los tranvías y todas las soluciones entregadas desde el siglo XIX y el inicio del siglo XX demuestran que, en obras y transporte, el país fue de lejos mejor en tiempos en que todo era mucho más difícil y sin los favores de la globalización. Los más críticos aseveran que posiblemente hay sectores que viven del atraso. Sería terrible.

Después de repasar la rimbombante historia de Girardot, hay que decir que la ciudad sigue evolucionando y dando pasos o saltos de calidad en su industria, es así como entró al mundo de la moda en donde los diseñadores sacan lo mejor del trópico y de su propia imaginación para darles vida a unas creaciones exclusivas, llenas de color y con el toque fantástico de una tierra majestuosa y bastante particular.

 

Luisa Fernanda Aragón Moncaleano

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, la presidente Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Girardot, Alto Magdalena y Tequendama, Luisa Fernanda Aragón Moncaleano, indicó que la localidad cuenta con muchos actores económicos y culturales dentro de los que se destacan los de la moda. Aclaró que el talento por el diseño no se queda en la “Ciudad de las Acacias” sino en su zona de influencia que suma 17 municipios que llegaron a la capital del Tolima para la versión 2021 de Ibagué, Negocios y Moda, IN&M.

Anotó que con el sistema moda, Girardot le da ese empuje a la economía que no quiere quedarse en commodities sino en aumentar la oferta exportable con valor agregado, creatividad, colorido y muchas opciones en prendas de vestir. Registró que muchos municipios cuentan con brillantes diseñadores, casas de confección, talleres de modistería y otros eslabones en la cadena que le dan relieve a la industria textil-confecciones.

Puntualizó que por eso para el sistema cameral de Girardot es determinante apoyar a las empresas en esa reactivación económica que se hace perentoria después de la pandemia.

 

 

La ciudad y los municipios circunvecinos se hacen atractivos para los visitantes nacionales e internacionales, que no solamente tienen sol, río, gourmet y piscina, sino una oferta en prendas variada, rica en creación, calidad de telas y estilos. En Girardot y su inquieto vecindario, visten a punta de talento a los más exigentes, literalmente de pies a cabeza porque en esa provincia igualmente se maneja el cuero, la marroquinería, el calzado y los accesorios.

Hoy Girardot sustenta con creces que es una ciudad afianzada en todo lo que tiene que ver con emprendimiento en moda. La pintoresca y amañadora región está haciendo la tarea para impulsar las exportaciones porque no se quiere quedar en el mercado seccional o nacional, sino que ve talento y producto para conquistar mercados en las plazas más reconocidas de la moda. Para la directiva, hablar de Girador, también incluye el fashion.

Según datos, hay un estudio que busca recuperar a Girardot como el punto afortunado de comercio exterior, el puerto de las exportaciones e importaciones que marcó hace décadas un hito en la historia económica de Colombia.

El siglo XIX fue trascendental para Cundinamarca y lo mismo los inicios del siglo XX porque en esos tiempos las provincias contaban con empresas y sectores dinámicos dentro de los que se contaba el sistema moda. En esos tiempos la puerta de Bogotá y Cundinamarca era Girardot y por eso es determinante recuperar no solo la ciudad porteña sino los municipios que hacen región. La Cámara de Comercio maneja dos provincias que son puntualmente, Alto Magdalena y Tequendama, unas regiones turísticas, con márgenes generosos de desarrollo y atestadas de oportunidades para la inversión y la creación de empresas, las mismas que se alimentan de un talento que explota y hace que sus efectos sean literalmente en cadena.

El apoyo a los comerciantes, a los empresarios y a los emprendedores hace parte de un propósito de la Cámara que no se queda solamente en una iniciativa cameral, sino que hace parte de una alianza estratégica con la Gobernación, las administraciones municipales y la empresa privada, todo un trabajo articulado para dinamizar el comercio.

A Ibagué, ciudad que sigue estando de moda por sus eventos y el impulso a la confección, fue Girardot con una nutrida delegación de fabricantes de ropa porque hay conciencia que solamente potenciando sectores y articulando esfuerzos, será posible propender por la reactivación económica en todos los grupos, una tarea diaria y llena de compromiso.

 

Girardot y sus regiones, metidos de lleno en la moda

 

Kelly Paola Betancouth

 

Diariolaeconomia.com, también platicó con la auxiliar de promoción y desarrollo de la Cámara de Comercio de Girardot, Kelly Paola Betancouth, quien desarrolla sus labores en la oficina de La Mesa, Cundinamarca, un agradable municipio de la Región del Tequendama fundado el 12 de marzo de 1777.

Anotó que pensando a futuro y en un mundo ya sin pandemia, lo importante es apelar a todo tipo de estrategia para reactivar la economía en las regiones porque hay un elevado número de comerciantes que están a la expectativa de las nuevas oportunidades, efecto del oficio de la Cámara de Comercio que ha participado en las diferentes misiones comerciales como Colombiamoda, Ibagué, Negocios y Moda, IN&M y la Belleza.

 

“Permanentemente estamos capacitándolos en esos sectores para que se sigan impulsando y obviamente miren sus competencias, igual en donde nuestra provincia manejamos las ferias regionales que le abre espacio también a la marroquinería, al tema textil, al diseño y a los mismos disfraces, todo un trabajo que le permite a los comerciantes como evoluciona y se innova la moda en los diferentes sectores. Desde Girardot manejamos Alto Magdalena y Tequendama, pero en esta última la maniobra es algo diferente por la cercanía con la capital del país, una condición de alta exigencia por la llegada de turistas extranjeros que compran alto diseño, algo que obliga a revisar el diseño y la moda que va saliendo de las casas de confección a las vitrinas”, expuso la joven y diligente conocedora.

 

 

Gracias a unas capacitaciones que se cumplen activamente, es posible reforzar el tema de la moda y así participar con diversas propuestas en las ferias y eventos, aparte de todos los diseñadores tienen la oportunidad de observar de qué manera se están manejando las tendencias. Algo que impactó a la misión en Medellín fue el tema de los colores, luego ya las diseñadoras y quienes venden ropa tanto al por mayor como en confección especializada, también en marroquinería y bordados, tienen que ver que la moda permanentemente se está renovando, luego las experiencias en ferias, en opinión de la experta, son determinantes porque abre el espectro del conocimiento y la creatividad, un entorno que les permite concebir las prendas que van a ofrecer los clientes, que igual viven informados y expectantes por la respuesta que pueda dar el mercado.

En las regiones que maneja la Cámara de Comercio de Girardot, el turismo es el común denominador, pero paralelo a la entretención y el descanso, la moda va abriéndose espacios importantes, motivo de peso para movilizar la gente involucrada en el sistema moda, minimizando los costos, gestionando con las entidades y de esa manera poder aprovechar negocios, exploración y aprendizaje. A la fecha, agregó, Cundinamarca es moda y tiene todas las ganas de crecer y consolidar prestigio por novedad, color e impacto.

 

“Tuvimos la oportunidad de estar en Ibagué, pero la idea es seguir participando en todas las ferias de moda a nivel nacional, tenemos producto, diseño y todo el compromiso por vender región a través de la ropa” apuntó Kelly Paola Betancouth.

 

Recalcó que es un hecho el deseo de muchos por llegar a los mercados internacionales con prendas de vestir de Cundinamarca, el tema es motivo de estudio, habrá más oficio y por eso la Cámara ve muy esencial trabajar con el turismo, enviar ropa encantadora y participar en las distintas ruedas de negocios. Destacó que hay diseñadores que ya están manejando su propia marca, su peculiar estilo, y allí se hace referencia, no a aprendices sino a personas totalmente comprometidas con la moda y con el repunte que demanda la marca de sus ropajes.

Hay un manejo igualmente dinámico con redes sociales, páginas web y el mercadeo digital, unas capacitaciones de gran provecho que permiten la expansión de marca y producto por vehículos digitales que aproximan mercados y compradores, pues no se puede omitir que el mundo sigue globalizado, pero en red. Lo anterior muestra que hay puertas abiertas, opciones y metas por cumplir en materia comercial, pero el terreno conquistado permite soñar.

 

“Lo bueno de las misiones comerciales es que se están activando los actores de la cadena textil-confecciones y no solo en Girardot sino en municipios como Anapoima, La Mesa, Apulo, Tocaima, Nilo y una región que desglosa toda una actividad comercial que se mueve a través del turismo. Si atraemos turistas con temas soportados en la moda, entonces por fuerza mayor el segmento se expande”, declaró Betancouth.

 

El municipio de la Mesa ya ha hecho desfiles y ha querido darle mayor impulso a la moda y a todo lo que tiene que ver con diseño y confección, pero la idea puede ser más ambiciosa y las regiones articuladas podrían dar un verdadero salto hacia la excelencia y el mundo fashion.

Ahora viene la Feria Agroindustrial, Turística y Ecológica del Tequendama entre noviembre y diciembre y ese escenario puede ser muy propicio para que los diseñadores socialicen sus propuestas y pongan lo mejor de su trabajo expresado en prendas y ropa de calidad, diseño y por eso hay una inversión en publicidad importante, integrando la región para que los visitantes se lleven las mejores prendas de la provincia y multipliquen el acierto de comprarles a los confeccionistas con un favorable voz a voz.

 

“Las puertas están abiertas, todos tienen cabida desde los más experimentados hasta los nuevos, los que construyen su camino empresarial. Hay diseñadores que inclusive no están matriculados y les cursamos invitación para que participen, hacemos un trabajo de inclusión, capacitamos a esas personas y les enseñamos la importancia de trabajar al amparo de le legalidad, una decisión que le llevara varios beneficios “, especificó Kelly Paola Betancouth.

 

 

En el tema de moda y reactivación económica, la Cámara de Comercio de Girardot está totalmente comprometida, no para y por ello asume el reavivamiento de la economía como un reto sin pausa, labor que debe llevarles resultados a todos los sectores.

Quien visita Girardot y los municipios del Alto Magdalena, así como la provincia del Tequendama, puede comprar pantalones, blusas, faldas, camisas, y calzado entre tantas fabricaciones porque el tema del cuero también suma talento y verdaderos artistas que calzan y generan accesorios de muy buen gusto y calidad garantizada. El surgimiento de empresas es un asunto a la vista, pero solamente Girardot suma fácilmente más de cien empresarios, incluidos los diseñadores, la región en general podría tener más de 400 firmas entre creadores, confeccionistas y comerciantes, un motor adicional a la economía que genera mucho empleo y tejido social porque con el sistema moda se activan varios actores como los vendedores de insumos, diseñadores, exportadores y demás.

Arrancamos con la sugestiva historia de Girardot que tuvo puerto, turismo y locomotoras, todo un recuento apasionante y nostálgico qué lleva a una gran reflexión, ya suena el agudo silbato de la nueva locomotora, la de la moda y la confección de clase, exclusividad, hechizo y calidad.

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