Al aterrizar en Aruba es fácil percibir la historia del Caribe y de las llamadas Antillas que fueron ocupadas por indígenas arawak que dejaron su huella como primeros pobladores de la hermosa isla. La dicha de los nativos terminó en 1499 cuando llegó don Alonso de Ojeda en una expedición española por el norte de Suramérica.
En ese viaje hubo un encuentro entre el adelantado con los acompañantes de Cristóbal Colon en su primer viaje, Américo Vespucio y Juan de la Cosa quienes luego de hacer una exploración rápida decide llamarla Isla de los Gigantes, posiblemente por altura considerable de sus habitantes Arahuacos.
En ese viaje caribe logró descubrirse un eje espectacular y único que conformaban las islas de Aruba, Bonaire y Curazao. El grupo de archipiélagos e islas llamado Antillas fueron llamados por los conquistadores españoles como islas inútiles debido a que no tenían oro.
Holanda conquistó curazao en 1634 en medio de la guerra de los ochenta años, esa tarea la cumplió la Compañía Holandesa de las Indias Orientales comandada por Johannes Van Walbeeck. 1636 siguió el empuje conquistador y es así como Holanda se hace a las islas de Aruba y Bonaire.
Tras una amena plática, el Manager Regional de Curazao para Suramérica, André Rojer le dijo a Diariolaeconomia.com, que en buena hora la isla se ha vuelto un destino mucho más atractivo para los colombianos y los latinoamericanos en general porque ven en el destino un potencial de sol y playa, pero de igual manera un cúmulo de servicios que van desde unas vacaciones hasta el poder atender congresos y eventos en las instalaciones de los numeroso hoteles del muy grato paraje de las Antillas holandesas.
Reveló que por fortuna se ha logrado alcanzar un record importante en el término de un año ya que ha crecido el número de turistas colombianos a Curazao pues no en vano en 2019 se pasó de 30.000 visitas y la cifra tiende a crecer por el dinamismo que ha tomado la isla.
“Estamos muy contentos con lo que está pasando y sabemos que estaremos aún mejor por todo lo bueno que está por venir. Tenemos confianza en el destino y el colombiano igual se ha enamorado de una isla que ofrece descanso, gastronomía, servicios de recreación y la opción de hacer muchas compras”, declaró el señor André Rojer.
Aparte de promocionar Curazao como el destino paradisiaco de sol y playa, pero igual de naturaleza diversa, arquitectura vetusta holandesa, muy de Amsetrdam, con casitas de colores que hacen juego con el encanto caribeño, Rojer indicó que hay un aspecto a tener en cuenta y es que la isla impacta de una manera muy especial toda vez que a tan solo hora y media en una pequeña isla de tan solo 150.000 personas, con 40 playas, con sitios espectaculares para bucear y en un entorno multiétnico en donde convergen Europa, el Caribe y África, todo bajo el encanto de las palmeras y sobre unas arenas blancas y puras que matizan un paisaje muy amigo de las especies y de la articulación de culturas.
Curazao, dijo Rojer, no es solamente un sitio para ir a dormir o salir de caminata por la playa sino que hay muchas opciones de integrarse en la isla como un ciudadano más que disfruta de un encanto llamado Caribe y de unas personas que aman su mar, su naturaleza y su entorno.
En esta isla la inversión no para pues perfectamente puede decirse que Curazao está en pleno desarrollo lo cual es visible con la puesta en marcha de proyectos nuevos que van desde hoteles y condominios hasta otras soluciones inmobiliarias. Hace poco se hizo la apertura del Curazao Marriott y otros que hacen su incursión en la isla y que aumentan la oferta de habitaciones disponibles para los turistas que buscan confort y apuestas arquitectónicas de punta y muy revolucionarias en diseño y manejo de espacios y hábitat.
“Con todo lo nuevo que estamos haciendo y con la inversión que está llegando, estoy muy seguro que gratamente vamos a sorprender a Colombia pues queremos que quienes visiten la isla estén mejor que en casa”, comentó Rojer.
La oferta de hospedaje aumenta en Curazao porque aparte de la hotelería que sigue vigorosa, hay apartamentos y otras opciones que hacen posible el llegar a la isla porque se maneja inclusive el sistema “Todo Incluido”, una manera económica y eficaz de hacer buen turismo puesto que se tiene todo por una tarifa relativamente baja. Sin ir tan lejos en Curazao hay algo para todos los presupuestos, pero lo bueno es que quienes a la isla llegan están de maravilla porque la calidad es una constante en todos los presupuestos o rangos económicos.
Un tema que fue imposible dejarlo de lado tiene que ver con el Covid-19 puesto que tiene al mundo asustado, prevenido y con las alertas encendidas por tratarse de un virus que viaja fácil por el mundo. Frente a esta situación no hay mayor preocupación porque Curazao tiene litas todas las contingencias y protocolos para atender una eventualidad, pero una estrategia que no puede fallar y que brinda garantías es la prevención y el adecuado manejo de pasajeros y turistas con lo cual se ofrecen condiciones y tranquilidad, sin decir, recalcó, que no hayan medidas.
Para André Rojer, el efecto podría ser económico si no hay un control sobre la enfermedad, pero dijo que de todas maneras y con todas las prevenciones, Curazao sigue siendo un destino abierto para el turismo de los colombianos, de los latinoamericanos y de todo el mundo.
Con los 29 grados de temperatura el único riesgo que hay en Curazao es no querer regresar a la monotonía de cada uno de los turistas pues las playas y el mar conforman una melodía que se queda plasmada en el recuerdo y en el corazón.
En Curazao es muy bueno el menú, en la playa se pueden disfrutar los frutos del mar, pero igual hay oferta gastronómica europea, latinoamericana, africana y caribeña, una mixtura de gran sabor.
Destacó la convivencia de razas en la isla lo cual espera se dé por muchos siglos por no decir que por siempre, un factor que ayuda gracias a una seguridad garantizada que permite ir de un lado a otro sin el riesgo de un imprevisto.
Actualmente hay una noticia positiva entre Colombia y Curazao y tiene que ver con el abastecimiento de la isla porque según Rojer, Colombia tiene de todo, frutas, verduras, carnes y muchos productos básicos y vitales en la cocina. Es por eso que ve en el país cafetero un aliado importante con el que crecen las importaciones, pero igual el turismo lo cual resulta muy favorable razón por la cual Colombia resulta cada vez más interesante para la isla.
Entre comercio y turismo Curazao fomenta más de 16.000 empleos que entran a mover igual la economía de la isla en donde se respira un ambiente grato, de inclusión, responsabilidad y tejido social.
Han pasado los años y los siglos, pero en Curazao aún se escuchan los gritos fogosos de la independencia que fueron tozudos en las gargantas de López de Moria y Juan Matheos. Siguen en el aire como viajando por los aires, sobre las repisas que van formando las olas, los llantos de una mínima colectividad de españoles e indígenas que fueron proscritos al negarse a jurar subordinación a los Países Bajos. En la otra orilla, en Venezuela siguen los espíritus del pequeño sitio que partieron para soñar siempre con la pequeña, pero afable y bella isla.
Curazao según cuentan, es la isla en donde todo se cura, es nada más y nada menos que la tierra de curación. Ese alivio del que se habla con cierto mito viene desde los tiempos de la esclavitud cuando los negros bajan hecho añicos de barcos que navegaban durante meses para llegar al calor intenso del Caribe. Lo cierto, narra la historia, es que esos negros sanaban muy rápido en la pequeña isla.
Curazao, un diamante, una gema o un pequeño espacio en la inmensidad de la tierra, es recordado también por el semeruco, la fruta que crecía frente a los puertos del descubrimiento y de la conquista la cual servía para suplir la ausencia de vitamina C. El producto no solo refrescaba sino que daba energía, razón por la cual muchos marineros, incluidos piratas no quisieron retornar a sus hogares, simplemente se enamoraron de la isla.
Esta es Curazao, la tierra que todo lo cura y qué mejor oportunidad para visitarla que justo en este momento en el que el mundo vive de manera cibernética, autómata y sin sonrisas, ya es el momento para correr al aeropuerto y pedir un pasaje para llegar a Curazao, el resto corre por cuenta de una isla que logró especializarse en divertir y en hacer feliz al mundo.