Domingo, 18 Febrero 2024 01:14

Aguacate Hass pasará de seis a diez billones de dólares en 2030: El Sideral

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En comercialización del producto a Colombia le va muy bien porque produce prácticamente todo el año, es decir que puede abastecer los mercados cuando los competidores no pueden.

Aterrizamos muy plácidamente en el avión blanco de Clic en el aeropuerto Olaya de Medellín, partió muy cumplido de Bogotá y eso nos permitió desarrollar una agenda con temas esenciales, uno de ellos la agricultura y el aguacate Hass.

Con todo juicio y compromiso la agricultura colombiana viene haciendo la tarea, trabaja en diversificación, buenas prácticas, manejos ambientales y todo lo concerniente con el tejido social puesto que la productividad genera empleo y las exportaciones optimizan la calidad de vida de las familias en la ruralidad.

Un sector para mostrar es el de aguacate Hass que arrancó con unas siembras expectantes por allá en el año 2000 cuando se cultivaron cerca de 1.200 hectáreas, en el último tiempo el negocio despuntó y de manera exponencial crecieron los sembradíos así como las exportaciones.

El aguacate es una fruta de muy vieja data, según los expertos este alimento es originario de América y lo ubican entre los años 8000 y 7000 antes de Cristo en la provincia de Tehuacán, México, lugar desde donde logró extenderse por Suramérica, más exactamente a países como Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú.

 

 

En Colombia, esta siembra es desde luego precolombina y fue referenciada en 1519 por Martín Fernández de Enciso, quien probó la fruta en el pueblo Yaharo en cercanías de Santa Marta, en ese momento describe el producto similar en forma a la naranja que al dividirse para su consumo es de color amarillo. Lo que tiene dentro, anotó, parece mantequilla y tiene un sabor delicioso que deja un gusto blando y demasiado bueno, el autor de la época lo definió como algo maravilloso.

Las primeras siembras se hicieron posiblemente en los Montes de María con los cuales se les brindaba sombra a los cafetos que allí prosperaban. En esos momentos del siglo XIX la producción de aguacate no era trascendental y fue tan secundaria que las cosechas se utilizaron para alimentar cerdos.

El aguacate es sin duda una fruta deliciosa que sigue ganando terreno en el mercado mundial, es el alma del guacamole y muchas ensaladas famosas de América Latina, goza de propiedades nutricionales comprobadas, alimento rico en grasas, vitaminas y antioxidantes, producto importante en culinaria, pero demasiado solicitado en industrias de gran dinámica como farmacéutica y cosmética.

 

Aguacate Hass, un trabajo, una patente

Este tipo de aguacate es el fruto de la investigación y el trabajo en mejoras de la fruta. Fue en 1935 cuando el estadounidense Rudolph Hass presentó y patentó la nueva variedad conocida como Aguacate Hass que fue descubriendo en los árboles de su huerto ubicado en California. La variedad resultó de menor tamaño que el aguacate común, pero con categóricas condiciones en sabor y maduración, aspectos que impulsaron un comercio que creció de manera increíble.

Según los expertos, el aguacate Hass se obtiene debido al cruzamiento del linaje mexicano, Persea americana var. Drymifolia, que participó con el 10 y 15 por ciento con la variedad guatemalteca, Persea nubigena var. Guatemalensis, que aportó entre el 85 y el 90 por ciento de cualidades genéticas.

Colombia supera de lejos los 14.000 productores que cosechan aguacate Hass en aproximadamente 18.113 unidades productivas localizadas en Antioquia, Eje Cafetero, Valle del Cauca, Cauca, Tolima, Caldas, Huila y Santander. Al analizar la producción, los mayores volúmenes se reportan en los meses de abril, septiembre, octubre y noviembre. Actualmente el área cultivada con aguacate Hass pasa de las 33.500 hectáreas.

Al sector no le va mal en medio de las vicisitudes económicas y climáticas, al cierre de 2023 Colombia exportó alrededor de 120.000 toneladas de aguacate Hass a más de 30 países, aunque no es de extrañar porque la agroindustria nacional cerró el año pasado con un interesante record de exportaciones puesto que creció 26.3 por ciento, repunte medido en los contenedores despachados al mundo.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el gerente de la firma El Sideral, Ismael Trujillo Londoño expuso que el país tiene un reto importante a nivel internacional y es que el mundo está conociendo el aguacate Hass colombiano, generando adaptación y apetito por la fruta nacional, no solo por su calidad y estética sino por la capacidad de producir todo el año y de entrar permanentemente al mercado mundial, una ventaja competitiva de gran calado porque no todos los países que ofertan aguacate lo pueden hacer. Aseveró que México no produce todo el año, tampoco Perú, menos California que es muy fuerte y lo propio pasa con Sudáfrica y España, dicho de otra manera, el Hass colombiano está a disposición del mercado global cuando lo requiera.

La firma El Sideral constituida entre 2015 y 2016 aprovechó el boom del aguacate Hass en Colombia y entendió de cara a grandes producciones y exportaciones cómo montar una finca, la que finalmente surgió, generando amores porque mostró la importancia de un negocio supremamente grande que dependía en su totalidad de la economía de escala y de las cantidades que finalmente condujo a otro modelo de negocio, El Sideral una iniciativa empresarial en la que son estructurados huertos productivos e invitó a rentistas y capitalistas que no tenían acceso a ese tipo de inversión a que se sumaran a esa economía de escala y a ese volumen productivo, entonces fue de esa manera como nació El Sideral.

Hoy la compañía es gestora bajo la modalidad de holding de una productora y exportadora de aguacate Hass que tiene operación en cuatro departamentos, Caldas, Antioquia, Valle del Cauca y próximamente Risaralda. La compañía tiene fincas en Urrao y Amalfi en Antioquia, Norte del Valle, Versalles, Roldanillo y El Dovio, igual en Villamaría, Caldas, toda una estructura agrícola pensada para perdurar y generar utilidades, todo con una renta social de gran importancia.

Las haciendas, dijo Trujillo Londoño, tienen ubicaciones geográficas diferentes, por momentos con un enfoque contraintuitivo porque todo el mundo quiere centralizar sus operaciones, pero solo así la compañía logra floraciones y fruta en diez de los doce meses del año, una ventaja productiva importante, pero también una ventana de comercialización al exterior más trascendental aún, condición que permite verticalizar la empresa hacia el departamento comercial, pero también al de comercio exterior.

 

 

A juicio del empresario, El Sideral ha tenido un impacto económico muy importante no solo por el análisis de negocio como tal en sus retornos y proyecciones sino que es una iniciativa con impacto social bastante sustancial con la formalización de los empleos en zonas rurales donde no había llegado la ocupación formal, una huella agradable y sensacional en regiones y municipios a donde llegan de cierta manera regalías colaterales que impulsan el comercio y catapultan la economía, pero además actividades que mejoran vías, infraestructura y que fortalecen temas como la salud, un negocio que como pasa en todos, tiene un núcleo que debe ser productivo y rentable para proveedores, clientes, inversionistas, etcétera, pero que no es solo ese su único principio ya que involucra un negocio significativo de conservación ambiental, de fauna y flora, pero asimismo un objetivo en temas sociales de alto impacto, de formalización, de llevar salud a las regiones y con un despliegue logístico y de infraestructura que ofrece garantías en la dinámica productiva y exportadora, pero con marcado aporte en el desarrollo de las comunidades.

Comentó que la empresa viene creciendo muy bien con los retos específicos que ha tenido el agro en temas como invierno y verano, pero igualmente pasando por coyunturas pospandemia como tasas de interés, costos e inflación, de todas maneras un entorno de negocios a largo plazo bastante importantes, entonces para la compañía lo de hoy es una pequeña foto, pero en un plan de mayor impacto, inversiones que deben hacerse a diez, quince o veinte años sin las presiones que genera el momento y que determinan si la apuesta es buena o no, o si es proyectable, todo porque se trata de unos negocios con unas líneas cronológicas muy diferentes.

 

“Creo que en Colombia, el negocio ha sido bastante importante, en 2010 que fue ayer, fueron exportados 54.000 dólares a nivel nacional y hoy el negocio canaliza entre 250 y 300 millones de dólares anuales como marca país. Esperamos que sea un negocio más que prometedor, que alcance rápidamente los números del banano que se ubica entre 900 millones de dólares y más del billón con buenos precios y crecimiento en la demanda. Eso tiene a su vez el mismo impacto proporcional al crecimiento económico en las regiones, en el tema ambiental, en aspectos sociales, de inclusión y de generación, es decir que las cifras dicen que las cosas van muy bien” declaró el señor Ismael Trujillo Londoño.

 

 

El impacto social es muy determinante y visible para la compañía y se da por dos aspectos específicos, en primer lugar la empresa llega a regiones por encima de los 1.700 metros sobre el nivel del mar en donde no hubo una sola vocación agrícola que fuera capaz de soportar un solo empleo formal, eso explicó el exportador, quiere decir que quien tenía fincas cafeteras a 1.800 y 1.900 metros de altitud le daba para pagar un jornal y ese no era un ingreso permanente y para todo el año, generalmente esa remuneración se pagaba al destajo, sin embargo las economías como el aguacate Hass que son a largo plazo y más formalizadas promueven la capacidad de pagar un buen salario, prestaciones y cobijos sociales, por ejemplo salud y caja de compensación para beneficiar al grupo familiar.

Todo llegó con el aguacate Hass que al arribar a este tipo de zonas cambió el panorama porque hubo lugares de la geografía en los que no hubo economías o esquemas que facilitaran erigir empresa y mejorar la calidad de vida de los colaboradores.

Número dos, afirmó Trujillo Londoño, como el aguacate Hass es un producto exportable, la empresa se rige por certificaciones que tienen que ver con buenas prácticas agrícolas, temas de gran relieve como el Global GAP y Global GRASP que es un tema de dignificación laboral, es decir que ese tipo de partidas que abren mercados en el mundo y las ventanas comerciales no son solo las exigidas sino aquellas que acompañan al productor en el impacto social, ahí, están, dijo el productor, Faire Trade, Rainforets y otros como el Certificado de Predio Exportador generado por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, el que entrega la misma entidad por Buenas Prácticas Agrícolas y otros que tienen una colateralidad importante que hace que más allá de una exigencia haya un acompañamiento para el gremio aguacatero y así entrar a mercados alemanes, italianos, del este de Estados Unidos en donde tienen unos requisitos bastante trascendentes en temas de certificaciones que solamente se logran si el huerto está muy bien estructurado en asuntos ambientales y sociales.

Sobre expansión y crecimiento el versado en agricultura y aguacate Hass indicó que si bien el negocio está en una etapa de niñez, es una actividad muy joven en Colombia y en el mundo pues este atrevimiento del señor Hass en California no es un grano como el maíz que se produce de manera ancestral e histórica, en este caso se habla de un invento que cogió un ritmo y una velocidad en el globo que desarrolló un ejercicio comercial muy nuevo, quienes llevan muchos años en producción son los mexicanos que pueden llevar cincuenta, sesenta o setenta años en ese agro-negocio, pero en un marco histórico de miles años hablando del aguacate común, eso, expresó Trujillo, no es nada, el negocio está naciendo y más aún cuando se le da doble clic al tema colombiano que lleva diez o quince años con las siembras, es visible que es un oficio excesivamente nuevo.

 

 

Aclaró que la explotación de aguacate Hass apenas se está consolidando en Colombia con una información técnica agrícola y tecnológica específica que es algo sumamente importante porque los productores no cosechan ni comercializan de la misma manera que lo hace Perú o México, el país hace uso de su propia información y de su know how y ahí es justo en donde los agricultores trabajan de manera importante. Destacó que el boom de esta fruta se explica por el crecimiento económico que reporta el cual se da a unos niveles importantes para mover la balanza comercial del país y pegarle, anotó, al PIB per cápita que fácilmente puede llegar a influirlo en un tema de agroindustria y para representar una entrada de remesas y de importaciones de capital significativas.

 

“También en economía, el aguacate Hass es un valor importante y será clave en lo que está por suceder pues por solo tener una referencia hoy se está hablando de 2.4 o 2.5 billones de dólares al año que mueve el gremio cafetero, el número uno de Colombia en exportación agro, luego para que el aguacate Hass como fruta específica llegue a uno o 1.5 billones, es alentador pensar en el impacto que tendrá no solo en la economía sino en las regiones. Este producto también se muestra como un aliado para enderezar indicadores macro como la balanza comercial colombiana que es deficitaria porque el país importa más de lo que exporta, tan solo apalancado por el petróleo y la minería, solo que a la capacidad productiva van llegando otros nichos económicos o específicos, de cola larga, con capacidad, nada cercano a los commodities sino una producción con un valor agregado específico que lo recibe un cliente determinado”, señaló Ismael Trujillo Londoño.

 

Para el país es muy diferente, conceptuó el empresario, cuando vende N billones de dólares en petróleo a cuando exporta N billones de dólares en agro, en aguacate, banano o flores, temas de long tale, porque ahí hay una precisión bastante interesante y es que la correlación PIB per cápita, el PIB Colombia y los rubros económicos que son Short tale y long tale, sin duda muy atrayente, luego hay una relación determinante entre cuanto vende, dolarizado, long tale y cuanto empleo genera y seguramente es casi el triple de lo que genera un short tale así venda más en dólares, pero produciendo muchísimo menos empleo con una distribución económica más centralizada, un long tale, refirió el conocedor, impacta la economía privada, incentiva la generación de empleo, ofrece más valor y tiene más participación en el PIB.

Dijo el contertulio que de cierta manera, no solo hay de por medio un tema aritmético y económico importante sino que es un asunto que en ese doble clic a los términos citados aparece una generación de valor también trascendental por ser un producto de nicho.

Colombia avanza en la producción de aguacate Hass y las cifras, así se trate de números esquivos por no estar bien censados, dicen que la obtención nacional se ubica aproximadamente entre 100 y 120 mil toneladas anuales, dejando claro que el número puede subir y crecerá por la manera exponencial como aumentan los cultivos en el país.

 

El Sideral, una empresa agrícola de excelentes proyecciones

 

 

Sin vacilación alguna el cultivo de aguacate Hass está en auge y para ese fin la empresa El Sideral tiene destinadas para la producción de la fruta 600 hectáreas en donde genera en promedio 120 y 180 empleos entre directos e indirectos en la fase productiva porque después viene un derrame económico en empaque, comercialización, logística, transporte, envíos, de todas maneras el aporte en mano de obra es llamativo porque hay variaciones en el año en vista que se tiene en cuenta el periodo de siembra, el de cosecha y todo lo que ello acarrea una vez sale de los predios.

A criterio de Trujillo Londoño, el aguacate Hass colombiano tiene sus ventajas en calidad, tiene diferenciación por las condiciones organolépticas, pero marca tremendas distancias en la parte productiva y comercial porque hay métodos especiales para su siembra y todo esto tiene un impacto positivo en las regiones. Para el experto es bueno recalcar que Colombia tiene mayores rendimientos por hectárea y reporta mejores producciones que países como Perú, Estados Unidos que tiene dos producciones anuales, diferente a otros lugares, además agrega valor y competitividad con unos costos inferiores, allí hay una combinación de factores que analizados macroeconómicamente deja saldos bastante sugestivos en materia de competitividad.

El caso colombiano es bien particular por el manejo de trópico, pisos térmicos, compactación de suelos, adecuación de tierras, carencia en bienes públicos e infraestructura eso sin hablar de las dificultades con la mano de obra y los impactos geopolíticos que afectan el suministro de fertilizantes y otros agroinsumos, pero con efectos potencialmente en logística que encarece las materias primas y por obvias razones el costo al público.

Trujillo recordó que cuando empezó la guerra entre Rusia y Ucrania, países que tienen junto con Bielorrusia que resultó en el baile, entre el 85 y el 90 por ciento de la urea que consume occidente, se dispararon automáticamente los precios, hubo déficit gigante de abonos nitrogenados y edáficos, un drama porque crecía la demanda y el abastecimiento llegó a una situación crítica. Como si lo sucedido fuera poco la crisis global logística disparó el costo de los fletes que llegaron a 18.000 dólares por contenedor, haciendo casi que imposible hacer comercio internacional.

En ese aspecto, explicó, Colombia mostró una particularidad importante y es que por función natural es bastante productiva y agrícola, los suelos, apuntó, son buenos, tienen sus manejos y complejidades para interpretarlos, el país, aseveró, también cuenta con unos regímenes de pluviosidad excelentes y por eso se han empezado a ensayar cultivos con riego, pero el 90 por ciento de las plantaciones en aguacate Hass no lo tienen porque hay demasiado recurso hídrico y las producciones son espectaculares, las floraciones a través de la luminosidad son muy generosas, luego hay unas cuestiones naturales que regala el país y que hace que sea más competitivo en productividad y costos.

 

Muchos producen aguacate Hass, ¿hay cama para tanta gente?

 

 

No son pocos los países que siembran y cosechan aguacate Hass, en solo América y sus alrededores, México, Estados Unidos, Perú, Ecuador, Colombia, República Dominicana, Chile y otros, la pregunta es si hay mercado suficiente y si eventualmente no puede llegar una saturación en el mercado que ponga a muchos en calzas prietas.

Esa, puntualizó el directivo, es la pregunta del millón, como en todos los negocios la inquietud es cuál va a ser la proyección de la relación oferta y demanda en el mundo. Para tener una idea, calculó, muy seguramente el globo hoy debe valer, como el markect cap, la medida que usan los economistas, más o menos 5.5 o seis billones de dólares el mercado general y en simultánea, de todos los países produciendo y entregando. De esos seis billones a hoy, dedujo el exportador, la relación México y Estados Unidos en el mercado de Aguacate Hass está entre 3.4 y 3.5 billones de dólares, el jueguito, detalló, es de ellos hoy en proporción mundo.

Los otros 2.5 billones de dólares se los distribuyen entre Colombia, Perú, Chile, California, España, Sudáfrica y todo el juego de producciones que están empezando a generar una distribución de la torta mundial por un lado de la oferta. En otra esquina, comentó, la demanda mundial viene creciendo muy bien y se estima que los seis billones para el 2030 o 2035 estén por el orden de 10 billones de dólares, casi que se duplicara la demanda de aguacate Hass en el mundo con unos jugadores importantes y con unos promedios per cápita en cada nación bastante interesantes.

Por ejemplo, informó el docto, en consumo de aguacate Hass, Europa debe estar en 1.7 kilogramos al año, estados Unidos, 3.6 kilogramos anuales de consumo, pero cuando uno analiza a los norteamericanos el 3.6 promedio en general pasa al 7.5 por ciento de toda la costa californiana y del 1.5 por ciento de la costa del este, visiblemente, evaluó, hay una capacidad de crecimiento importantísima en el oriente estadounidense en donde habita gran parte de la población, igual en Europa, la idea es que el Viejo Mundo casi que duplique su consumo per cápita, una muestra de que si hay margen para el crecimiento en temas de demanda y no habrá un sufrimiento por superar la oferta requerida.

En asunto de aguacate Hass las opciones son distintas ya que así como hay demanda externa, de la misma manera existe la doméstica que suele ser importante, en unas épocas más marcada que en otras, pero evidentemente el consumo colombiano de aguacate hace parte de una cultura pues de tiempos atrás se creó la costumbre de llevar a la mesa aguacates tipo Papelillo y Lorena muy comunes en el mercado local, pero cierto es que el Hass empezó a ganar terreno de manera acelerada.

Hoy, reconoció el vocero de El Sideral, el mercado nacional es un plan colateral que representa fácilmente un 10 o 15 por ciento de las producciones, pero subrayó, sigue creciendo la demanda, hay mayor consumo y el producto es muy apetecido, toma mayor fuerza e importancia y sobre el camino debe empezar a igualar precios, un mercado que se ve muy interesante en el mediano plazo, cinco o seis años para que Colombia reporte un consumo per cápita más que atrayente.

 

Los TLC son útiles y generan desarrollo

 

 

En artículos anteriores hemos visto como muchos, incluyendo los mentores de los tratados de libre comercio, se lamentan de haber rubricado el convenio con Estados Unidos y Europa, ello porque hay colosales desventajas, subsidios, apoyos y restricciones que ponen el producto colombiano en una descomunal pérdida, tanto así, que algunos hablan la de desaparición de algunos sectores productivos.

A propósito del tema el gerente de la firma el Sideral Ismael Trujillo Londoño, caso opuesto a lo que se dice, con las exportaciones de aguacate es notoria la aceptación que tiene el producto colombiano en los puertos del mundo, aparte de todo, expuso, hay demasiada facilidad para hacer los despachos a los clientes de los países con los que se llegó a un acuerdo comercial.

En ese sentido hay gratas sorpresas, señaló, porque el exportador colombiano se encuentra con empresas que brindan el servicio de empaque, específicamente en aguacate, de comercialización interna, servicio de puerto, cadena de frío y así mismo sociedades que reciben la fruta en destino.

Para no ir muy lejos hay facilidad para la exportación del producto colombiano y hay un sesgo mental que los productores y empresarios deberían erradicar puesto que ya había antecedentes, verbigracia la apertura económica de 1991 que demostró que si era viable exportar a Estados Unidos y a Europa, pero en ese tiempo empresarios de grueso calibre con una musculatura comercial envidiable para explorar oportunidades y generar un conocimiento de exportación que demandaba cuatro o cinco años con unas inversiones gigantes.

 

“Yo creo que hoy lo que está pasando es que se abrió el abanico de oportunidades y facilidades para que el pequeño y mediano productor pueda exportar ya que encuentra todo muy a la mano, hay soluciones digitales, información muy fresca, proveedores muy buenos, de confianza, entonces hoy hablando de ese long tale, ya citado, ahí debería estar el enfoque de Colombia y más hoy con la precisión del dólar y la devaluación del peso, hay un tema que genera un valor importantísimo para el país”, sostuvo el dinámico empresario.

 

La agricultura es una necesidad

 

 

Al referirse al agro, Trujillo Londoño dijo que en Colombia la agricultura, no solamente es posible sino necesaria, una actividad tan perentoria como la agroindustria porque actualmente el país lo que está haciendo es, precisamente, transitando de un agro más empírico y micro a una actividad más agroindustrial, que genera más valor, a escala, todo blindando productores que ya tienen y van a tener capacidad económica de defenderse, de investigar, desarrollar e implementar tecnologías, lo que hace a las naciones productivas y competitivas en el mundo, luego no solo es rentable y factible sino necesario y eso es lo que siento, está viviendo hoy Colombia que viene desarrollando ruralidad productiva desde las flores, de manera importante con el banano, la palma de aceite, el café y otros, todos con unos músculos económicos muy trascendentales que ya generan empleo, valor, riqueza y utilidad para todos los que interactúan con el negocio y eso solo funciona cuando hay opción económica, tecnológica, científica y generadora de economías de escala”, manifestó Trujillo.

La transición y el enfoque distinto y diferenciado del agro se está viendo actualmente con aguacate Hass, limón Tahití y unos cultivos que estaban en manos de pequeños, evolucionaron, hicieron la tarea y hoy son grandes productores y actores esenciales de agroindustria.

De cara a una mejor agricultura, Trujillo Londoño afirmó que sin perplejidad el gobierno tiene que vincularse muchísimo más, no solo por el apoyo que necesitan labriegos y agroindustriales sino por entender la vocación del país generadora de agroindustria, turismo y otras líneas de renta en los campos. Así las cosas, aseveró, el Estado debe entender que ahí está la masa, la capacidad productiva y de generar valor, todo listo para que el sector público se fusione, se articule y propenda por una profesionalización de la economía agraria.

 

Los cañones siguen apuntando, hay aires de guerra. ¿Estamos preparados?

 

 

Ante la posibilidad de una tercera guerra mundial el empresario Ismael Trujillo Londoño anotó que una situación de ese calibre lleva a pensar en autosuficiencia, proveeduría, supervivencia y estrategia, sin embargo consideró que Colombia es un país muy rico en muchos frentes, tiene generación energética propia, cuenta con extracción petrolera y una actividad agroalimentaria totalmente independiente, también suma empresas textiles, básicamente todo para enfrentar una escenario tan complejo, eso sí, teniendo claro que los colombianos saben reaccionar.

El país, conceptuó el empresario, en los rubros más importantes tiene como cubrir necesidades que demandaría una situación de esas, de total supervivencia. Ahora, aclaró, que tenga la capacidad productiva y de generación, no quiere decir que vaya a suplirlo, ahora todo tiene que ver con el orden y la prioridad que se le da a esa capacidad de generación en un contexto difícil, aunque para el invitado, en Colombia nadie debería morir de hambre, sed o frío, algo lejano al sufrimiento de esas potencias cuando entran en el campo bélico.

El tema que está sobre la mesa no es fácil de digerir porque el asunto raya en lo atómico, nuclear, informático, biológico, tecnológico y muy de avanzada, sería la Tercera Guerra Mundial, la primera de esas características que vería la humanidad. Una guerra de esas, como pasó con las dos anteriores, ofrece en medio del caos, oportunidades y para el caso de América Latina, dejaría la región muy fuerte y atractiva por el potencial en comida, agua, más recursos naturales y desarrollo.

Un conflicto, explicó Trujillo Londoño reclasificaría las prioridades económicas y allí el tema agro que ha estado rezagado y sin la debida importancia por parte de Estados y sociedad que pasan por alto que de la agricultura se vive, de la producción agroalimentaria y otras necesidades de primer nivel, daría un salto hacia arriba para mejorar y ganar espacios arrebatados por el desdén. Inclusive una guerra mundial no arregla las cosas en la ruralidad, ya es Francia y Alemania hay revoluciones, reclamos y manifestaciones campesinas, de los agroindustriales europeos que con tractores en la calle exigen un trato digno y apoyos económicos, los aldeanos reclaman su sitio e importancia social y humana que está teniendo la interacción agrícola e la sociedad.

 

 

Un asunto positivo en el campo es cambiar la perspectiva, no atacar al nuevo ni montarle estereotipos sin argumentos ni asidero porque ven al productor de aguacate como enemigo del agua y patrocinador de la deforestación, pasando por alto que hay balances en la vida y que todo puede hacerse al derecho, generando valor para todo el mundo, con impactos y beneficios regionales, sociales, de inclusión y de aporte fiscal con una mejor balanza comercial, los aguacateros, concluyó el gerente de la firma el Sideral Ismael Trujillo Londoño, no son los malos del paseo como tampoco lo son bananeros o palmicultores, la gente, opinó, debe tener una capacidad más holística de análisis, menos acusaciones infundadas o deformaciones de la realidad, el asunto pasa por información, cultura y educación porque hay consciencia, ya no hay agricultores deforestando bosques para sembrar una hectárea más, hoy el productor va en pleno balance con la vida y el ecosistema.

Después de charlas, desayunos, almuerzos y visitas a lugares imperdibles subí con la nostalgia que produce dejar Medellín al avión blanco de Clic, ya en los aires colombianos rumbo a Bogotá concluí que por fortuna nos sobra país, emprendimiento, gente buena, capacidad y audacia, tan solo nos falta esa gota de pertenencia para disfrutar del paraíso que nos puso Dios.

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