Enviado especial a Villavicencio
Muy preocupados quedaron los productores agropecuarios en la apertura del XXXVIII Congreso Agrario Nacional convocado por la Sociedad de Agricultores de Colombia el cual se cumple con masiva asistencia en Restrepo, Meta, al escuchar al Ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo, quien aseguró que el fenómeno de El Niño hasta ahora comienza toda vez que su ciclo más fuerte será el final de año y los comienzos de 2016.
El funcionario dijo que vendrán días complicados en materia hídrica porque la sequía será más fuerte en diciembre y en enero hasta marzo. Por tal motivo les pidió a los agricultores y al país en general hacer un uso más racional del agua.
En su presentación ante los agricultores, el Ministro dijo que la tierra sin duda está cambiando y precisó que el calentamiento global se está dando en promedio en dos grados anualmente y en casos de mucha preocupación como el Tolima, esta temperatura subió cuatro grados por encima de lo normal. Aprovechó el marco del evento para invitar a los colombianos todos, a hacer un uso más racional del agua.
La situación es tan compleja que en el país hay más de 265 municipios en donde la sequía es total y por tal razón entraron en estado de emergencia lo que llevó a racionar el preciado líquido. Vallejo agregó que ya sostuvo una reunión con sus homólogos de Agricultura y de Vivienda con el fin de ajustar medidas y evitar que el país colapse por la temporada seca.
Lamentó que en el país se está perdiendo el 43 por ciento de la oferta de agua por el mal manejo que las personas le dan al agua.
En materia de energía el funcionario invitó a los productores y a los nacionales de los cascos urbanos a usar el menor fluido posible y en ese sentido reiteró el llamado para que en navidad los alumbrados tengan breves horarios de encendido.
A la fecha, el gobierno ha invertido más de 127.000 millones de pesos en el control de incendios forestales.
La ruralidad está preocupada
En opinión de los agricultores, el problema del Fenómeno de El Niño es un factor más que se suma a los graves problemas de los campesinos y de la industria procesadora.
La otra preocupación se origina en los impactos que pueda traer el fenómeno climático sobre las cosechas porque de seguir la sequía indudablemente habría una menor oferta de alimentos, una mayor inflación y algunos líos de cartera con los bancos que han pretado dinero para las siembras.
El presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de cereales y Leguminosas, Fenalce, Henry Vanegas Angarita, le dijo a Diariolaeconomia.com que hay una situación de riesgo que se está observando y aseveró que los cálculos iniciales prevén que por lo menos habría una afectación de entre el 20 y el 25 por ciento en la producción.
Según el dirigente gremial el efecto se cuantifica y se dimensiona cuando llega la época de las cosechas que es en el primer trimestre de 2016.
“Estamos a la expectativa y todo esto se va a materializar a través de diferentes modalidades de apoyo. Se está pensando en dar ayudas a través del ministerio de Agricultura e inclusive por medio de la cartera de Medio Ambiente”, anotó el señor Vanegas.
Expuso que la situación es compleja y por ello le piden a los agricultores dar señales oportunas de siembra, aprovechando los primeros aguaceros y haciendo uso de la disponibilidad de riego. Dijo que hay un factor que no se puede obviar en la agricultura de hoy y es que los labriegos deben identificar los materiales con comprobada adaptación para cada una de las regiones y así mismo tener en cuenta la condición limitante de agua y de altas temperaturas. Por fortuna muchos agricultores han adoptado las medidas y se han blindado, pero hay otros y no pocos que no saben de esa disciplina.
Vanegas Angarita le pidió a los bancos tener en cuenta la situación y no castigar a los agricultores que eventualmente pierdan sus cosechas porque es justamente cuando más deben ser sujetos de crédito para poder seguir en la actividad agropecuaria.
El censo genera dudas
Sobre el censo agropecuario, el presidente de Fenalce afirmó que hay muchos interrogantes y acertijos porque si bien el DANE entregó unos datos sobre hectáreas cultivadas, otros números tienen organismos que han trabajado en la ampliación de la frontera agrícola en Colombia.
Esa información estadística, comentó, se está ajustando y el gremio está a la expectativa porque necesitan saber con certeza cuantas hectáreas hay en cultivos agroalimenticios y de estos cuantos de ciclo corto porque de no tener una información precisa, el país estaría en una alta vulnerabilidad para la seguridad alimentaria.
“Si el área de cultivos de ciclo corto que son los responsables de la producción de comida es de tan solo de un 15 por ciento del área agrícola, estaríamos en una situación muy preocupante porque tendríamos alrededor de un millón o 1.2 millones de hectáreas entre diferentes cultivos, es decir papa, arroz, maíz, frijol, cebada, trigo, avena y otros de ciclo corto que son los de la seguridad alimentaria de los colombianos y que no tienen certidumbre”, dijo.
Recalcó que en la medida en que aparezca menos área el país tiene por qué estar muy preocupado.
Arroceros en alerta amarilla
A su turno el presidente de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, Rafael Hernández, les recomendó a los agricultores no sembrar si no tienen asegurado el recurso hídrico para el caso del riego. De igual forma les dijo que es muy conveniente hacer uso del seguro agrícola para evitar contratiempos financieros.
Enfatizó que muy seguramente habrá una reducción de las áreas sembradas en los distritos de riego, precisamente porque los caudales de los ríos no están en su plenitud y entonces esos distritos no suministran el agua que demanda cada cosecha.
“Esperamos que se le dé un buen manejo al agua y lo que si advertimos es que si no hay ese recurso lo mejor es no sembrar porque eso llevaría a un fracaso”, apuntó el señor Hernández.
El dirigente gremial no descartó una menor oferta de alimentos en 2016, pero dijo que todo depende del comportamiento del clima. Dijo que los problemas económicos en el arroz se descartan porque hay tanta madurez en los productores que muy seguramente no van a sembrar si no hay agua y condiciones óptimas para una buena cosecha.
En este momento, expuso, hay que sembrar con una alerta amarilla.
Palmicultores afanados por condiciones más que por clima
El sector de la palma dijo que para dinamizar el sector agropecuario no solo se necesitan buenas condiciones de clima sino mejores condiciones para la inversión productiva.
El presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, Jens Mesa Dishington, dijo que el gobierno tiene que sentarse a trabajar en muchos frentes en donde hay actualmente muchos nubarrones.
“Me preocupa ver muchos sectores, entre ellos el de la palma, donde el entorno para adelantar inversiones no está claro y mientras que eso no se clarifique no será posible seguir con la dinámica que veníamos”, indicó.
Al referirse a la situación climática, dijo que el país tiene que entender que la agricultura hay que hacerla después de haber adecuado los terrenos en donde se van a desarrollar siembras, es decir, riego y drenajes. Agregó que el gremio quiere ver cuales con las inversiones que se están haciendo en Colombia para esos efectos.
El palmero invitó al gobierno a diseñar un gran plan nacional de adecuación de tierras para luego poder adelantar las siembras y así mitigar las condiciones del cambio climático que el país va a tener.
“La agricultura requiere de mucho trabajo en muchos frentes y si queremos tener un buen resultado tenemos que dedicarnos a trabaja, pero haciendo las cosas bien”, declaró Mesa.
Sobre asuntos contractuales y seguridad jurídica, el presidente de Fedepalma conceptuó que en Colombia se necesita tener certeza sobre la tenencia de la tierra rural porque actualmente son muchos lo elementos que gravitan sobre ese tema y le dan inseguridad a los propietarios. Añadió que mientras ese punto no quede claro, no habrá condiciones para que muchas personas se animen a invertir, inclusive en tierras de la propiedad de los capitalistas.
En este momento, aseveró, es muy difícil que lleguen nuevos inversionistas al campo porque hay condiciones muy poco favorables para ese fin.
Otro punto que genera inquietud es el tema tributario porque la reforma tributaria de 2014 fue una reforma que desestimuló la inversión y por ello es un aspecto a corregir porque si no se toman correctivos las personas se van a hacer negocios a otra parte o sencillamente dejan de invertir en Colombia.
“Necesitamos un régimen tributario distinto y acorde a las realidades del campo colombianos, temas como el tema laboral en el sector rural también urgen de una revisión porque actualmente es imposible cumplir la ley y hay problemas en el manejo en las empresas del sector agropecuario y eso hay que aclararlo, necesitamos flexibilidad dentro de un marco formal y legal, pero no podemos seguir con una legislación absolutamente garantista, pero que por el otro lado en los temas de productividad y de eficiencia no exponen soluciones para poder competir”, afirmó.
Fue muy crítico en materia de infraestructura la cual tildó de inadecuada porque aseveró que hay muchas zonas del país a donde no ha llegado la inversión por esas falencias.
Reveló que mover una tonelada de aceite de palma desde Villavicencio a Santa Marta cuesta lo mismo que llevar esa tonelada de Santa Marta a Europa y advirtió que si no se brinda una infraestructura de avanzada para los llanos, nada que sea de exportación será viable hasta tanto no llegue la infraestructura.
Aseguró que los llanos y la Orinoquía es una zona con gran potencial para cultivos de palma y caña, pero precisó que el futuro de esos productos depende de lo que pase en materia de política de biocombustibles porque en eso también ha habido fallas del gobierno porque el aumento de las mezclas sigue sin darse.
“Son muchas las temáticas que hay que resolver para poder volver a darle una dinámica apropiada al campo colombiano”, concluyó Mesa.


