La Asociación Colombiana de Exportadores de Flores, Asocolflores, dio inicio a Proflora 2015 en donde los productores hicieron precisiones del sector que ha crecido en ventas y en la apertura de nuevos mercados.
El presidente de Asocolflores, Augusto Solano Mejía, le dijo a Diariolaeconomia.com que por fortuna el ministerio de Agricultura ha entendido la importancia de la floricultura no solo desde el punto de vista económico sino desde el punto de vista social.
El dirigente gremial indicó que el sector está sumamente contento después de 11 años de revaluación y de ver la corrección en la tasa de cambio, factor que ayuda a que el sector se estabilice y salga adelante. Aclaró que el beneficio no es lo que todos creen porque los precios han caído o porque otras monedas como el Rublo, el Yen y el Euro se han devaluado y de igual manera porque algunos productos subieron de precio.
“El neto es positivo no en la medida que se espera y algunas personas se habían amparado con el sistema de coberturas cambiarias a 2.100 pesos, pero eso va a pasar y el próximo año vamos a recibir eso, luego estamos viendo el futuro con mayor optimismo”, declaró el señor Solano.
Explicó que las inversiones en el sector son considerables porque una hectárea de flores con todo puede costar 500 millones de pesos, pero precisó que antes de hacer la inyección de capital, el inversionista debe estar seguro del mercado y de la estabilidad de las condiciones macroeconómicas.
Para la versión 2015 de Proflora llegaron una buena cantidad de expositores y compradores de sesenta países. Dijo que la oferta colombiana de flores es de una belleza superlativa lo cual es el resultado de 50 años de trabajo continuo.
Solano destacó la intervención del vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, quien hizo una exposición clara sobre lo que será la Colombia del mañana en materia de infraestructura, la gran petición de todos los sectores productivos.
Para el caso de las flores, comentó, el rezago en infraestructura perjudica a algunos productores porque hay mucha flor que sale por los puertos porque las carreteras, los puertos y los aeropuertos tienen deficiencias tales como congestión, retrasos o mal estado.
“Hay cosas impensables, de pronto lo del río Magdalena nos puede ayudar, pero lo cierto es que aún no lo hemos contemplado. Lo cierto es que Colombia se está transformando en ese sentido y Colombia seguirá siendo un exportador confiable de flores porque tenemos mucha competencia en otros países, especialmente en África en donde tienen costos laborales muy bajos que llegan a los tres dólares diarios. Es importante que el mundo sepa que Colombia está aquí para prevalecer y que será el gran proveedor de flores en el mundo”, dijo Solano.
En 2014 las ventas fueron de 1.400 millones de dólares y tal y como van las cosas 2015 cerrará con 1.450 millones de dólares en vista de factores que complicaron la producción como el clima así como una caída en los precios. Empero el presidente de Asocolflores manifestó que una cifra como la proyectada para este año sería muy satisfactoria y el gremio se daría por bien servido.
Agregó que lo importante es que las empresas se estén fortaleciendo y ese lastre financiero de once años de revaluación se vaya alivianando poco a poco.
El sector genera en promedio 130.000 empleos directos e indirectos, pero formales porque la floricultura según Asocolflores es formal y legal desde hace 50 años porque desde el primer día nació para exportar.
El sol da temor
El presidente de Asocolflores, Augusto Solano indicó que el cambio climático afecta a los productores de muchas maneras porque por un lado se exacerban las plagas, hay problemas de agua y ahora de energía, sin embargo dijo que al sector le da tranquilidad que ha trabajado en todo lo concerniente a sostenibilidad, en el manejo de agua, en la medición de la huella de carbono y en el mismo manejo de residuos. Independiente de una tarea bien hecha, al gremio le preocupan los costos adicionales, pero confió en que ese lío se solucione más temprano que tarde.
Colombia les vende flores a cerca de noventa países, pero el principal mercado sigue siendo Estados Unidos con un 75 por ciento de compras. El 25 por ciento restante va a muchas partes pues las flores colombianas van a Australia y a otros países a los cuales se llega en barco.
“El floricultor es un viajero incansable y no es la asociación la que vende, es cada empresario él va con su marca, con su maletín, de país en país, de cliente en cliente buscando nuevos mercados lo cual es una labor de mucho mérito”, apuntó Solano.
Especificó que la única manera de sobrevivir a la revaluación fue aumentando la productividad, claro está que muchos se quedaron, pero otros de gran importancia lograron sobrevivir precisamente por mayor producción pues hubo algunos tipos de flor en donde se subió al doble. Esa labor no se hizo constante porque terminó un ciclo nefasto y llegó el de la devaluación corrigiendo muchas falencias de mercado.
En Asocolflores hay un reporte lamentable y es que muchos empresarios fueron a la quiebra y muchos trabajadores perdieron su empleo. Empresas sólidas y muy buenas que lucharon contra la adversidad del cambio no pudieron evitar la banca rota.
Hoy por hoy hay un grupo de empresas en ley 1116 o de insolvencia las cuales hacen lo posible por cumplir con sus acuerdos para volver a la normalidad lo antes posible, meta que no se ve lejana con el nivel actual de la tasa de cambio.
Bien por “Colombia Siembra”
Al igual que otros sectores del agro, Asocolflores le dio su espaldarazo al programa gubernamental, “Colombia Siembra” al considerar que es una puerta que se abre a la competitividad y a un campo fortalecido, renovado y con vocación exportadora.
“Por eso apoyamos siempre los TLC y a pesar de que los critican, la verdad es que no tiene sentido porque el problema no era de los TLC sino de la tasa de cambio revaluada y es por eso que con devaluación hay que darle un tiempo a la economía porque todas las exportaciones van a empezar a reactivarse fuertemente el próximo año”, manifestó.
Sobre la tasa de cambio dijo que un punto de equilibrio ideal para los exportadores es de 3.000 pesos por dólar porque mientras la divisa esté devaluada se le pone freno a problemas como el contrabando y otros flagelos, sin contar que permite y estimula las exportaciones.


