Domingo, 27 Abril 2025 01:41

Por falta de pago, confiabilidad del sistema eléctrico está amenazada: Andeg

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Por falta de pago, confiabilidad del sistema eléctrico está amenazada: Andeg Alejandro Castañeda Cuervo

Las empresas están preocupadas porque hay necesidad de canalizar recursos para adquirir materias primas esenciales para tener el parque eléctrico a plena disposición.

Si bien hay un nivel de lluvias alentador en el país que facilita la generación de energía con hidroeléctricas, hay inquietudes con las termoeléctricas y por todo el panorama financiero que se viene agudizando porque el gobierno colombiano no les ha pagado los subsidios a los distribuidores, disparando una deuda que sin duda redunda en serias dificultades pues se habla de una obligación pendiente cercana a los dos billones de pesos, nada desestimable.

El presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras, Andeg, Alejandro Castañeda Cuervo, le dijo a Diariolaeconomia.com que el contexto es muy difícil porque complica toda la cadena, no solo los distribuidores ya que igual impacta a generadores y transmisores, todo un embrollo porque si los distribuidores no reciben esos pagos generaran una situación muy complicada y apremiante que hoy se evidencia en el caso de Air-e que es la empresa intervenida por el ejecutivo desde el mes de septiembre, la cual le está debiendo al mercado, es decir a generadores y transmisores, dos billones de pesos que se dividen en 500.000 millones de pesos que son pre-tomas o antes de que la Superintendencia de Servicios Públicos tomara posesión por lo que es una deuda de los accionistas anteriores o de los dueños de la compañía.

Por otro lado, hay otra obligación pendiente por valor de 1.5 billones que están debiendo los generadores, particularmente los térmicos, unos compromisos no honrados que se presentaron posterior a la toma en vista que la Superintendencia tomó posesión de la empresa que mostró un problema financiero, pero no ha apropiado los recursos para que la firma pueda solventar las deudas corrientes que tiene y que se dan en el día a día. La deuda citada, acentuó Castañeda Cuervo, se acumuló desde el pasado mes de noviembre y se extendió hasta abril.

“Lo complicado de esto es que los generadores se están viendo apretados desde el punto de vista de caja, los bancos ya están preguntando si habrá o no pagos, un tema que obviamente complica la situación porque son generadores que tienen que salir a comprar combustible, y ellos no lo fían ni prestando el derivado del petróleo para generarlo, en este caso el tema pasa por gas natural o carbón y esa es la situación más compleja que abarca el inconveniente financiero, por fortuna desde el punto de vista energético hay unas buenas lluvias que ayudaron a recuperar los embalses hasta llevarlos a unos niveles relativamente buenos para la época, pero el dolor de cabeza es hacia adelante más cuando se observa que los proyectos de generación no están entrando a tiempo, tan solo se ven entre el 17 y el 25 por ciento de lo se espera año a año y en los últimos tres periodos nos ha pasado eso y obviamente el panorama de cara al futuro conduce a la angustia porque después del año 27 y 28 hacia adelante estamos viendo déficit de energía, lo que dice que no tenemos la energía suficiente para poder abastecer la demanda sino agregamos una gran capacidad de generación”, declaró el señor Castañeda Cuervo.

 

 

Muchos durmieron confiados por la garantía en generación y suministro de energía, de hecho, el pago del cargo por confiabilidad permitía estar en una zona de confort frente a este asunto, pero nuevamente se abre la posibilidad de un apagón, un asunto que el país no quiere repetir tras las marcas que quedaron entre marzo de 1992 y febrero de 1993, ello producto de una gran crisis energética ocasionada por el fenómeno de El Niño que puso en jaque los embalses.

Hoy, manifestó el directivo, nada se puede descartar porque básicamente en la actualidad hay un déficit bastante grande, entre el cinco y el siete por ciento en el año 2028 y esto, aseveró, no se puede llenar con lo que existe sino con una nueva y más potente así como confiable capacidad de generación y por eso reconoció que el gobierno siendo consciente de la problemática, sacó una resolución a consulta recientemente, hace aproximadamente  un mes, en donde cita a una nueva subasta de cargo por confiabilidad con lo que busca que nuevos inversionistas lleguen y hagan sus inversiones en el país para lo que debe existir un mensaje de confianza de parte del ejecutivo para que las cosas en ese aspecto se materialicen.

Llegar a un problema de mayor calibre en donde se ponga en riesgo el abastecimiento de energía sería impresentable porque son más de 30 años en los que el país ha pagado para que eso no ocurra, un cargo por confiabilidad que debe tener un parque eléctrico óptimo, presto y altamente competitivo. El momento obliga a una cumbre gobierno y cadena de generación eléctrica, con distribuidores y comercializadores para ver de qué manera se conjura de una vez por todas, un problema que seguirá estando presente en la nueva era del cambio climático que pone y quita recurso hídrico de manera súbita.

Castañeda insistió en que lo primero es un problema financiero porque más allá del cargo que se paga pues obviamente si el día a día no se paga y se acumulan más deudas con toda seguridad los generadores no van a tener como acumular la energía permanente así tengan la obligación, subrayó el presidente Ejecutivo de Andeg.

 

 

Hoy Colombia tiene en capacidad instalada más de 20.500 megavatios de los cuales 6.000 son térmicos y algo más de 14.000 hidráulicos, la oferta restante, casi mil megavatios provienen de energía solar, una composición del parque a la fecha que deja ver la urgencia de que entre nueva capacidad muy firme, es decir, que se abran posibilidades térmicas e hidráulicas en la próxima subasta para garantizar la energía suficiente para el año 2027 y de allí hacia el futuro.

De alguna manera Colombia ha rodado con suerte, en momentos en que se llega al límite aparecen lluvias o los termoeléctricas salen a operar sin inconveniente, pero lo malo del tema, apuntó Castañeda, es abusar de la fortuna y lo peor, depender de ella, por momentos hay exceso de confianza y ese es un factor de permanente revisión con las actuales circunstancias atmosféricas.

 

“Cuando uno se detenía en la década anterior y observaba esa energía firme, usualmente surgía la pregunta de qué tantos excedentes se tenían y para cuántos años podrían durar, ello hablando de que podría haber años de relativa abundancia de energía firme, de entre el cinco y el siete por ciento, es decir el déficit que estamos viendo hoy lo teníamos antes del superávit en los excedentes, entonces esas reservas frente al devenir son muy bajitas porque están ubicadas entre el uno y el cero por ciento y por ello cualquier estornudo o problema que tengamos en el sector se va a sentir”, advirtió Castañeda Cuervo.


 

El dirigente gremial agregó que el mismo operador del mercado XM sacó un informe hace dos semanas en donde asegura que la generación térmica se vuelve fundamental en el país porque tendrá que generar, no solamente por un fuerte verano o por el mismo fenómeno de El Niño, puesto que tendrá que estar encendida más o menos 40 semanas de las 52 de un año, un problema a la vista que se puede suavizar con más térmicas, pero consecuentemente con mayor estrés porque hoy no hay la capacidad térmica suficiente.


Si hay correctivos y confianza habrá inversión

En opinión del presidente Ejecutivo de Andeg, Alejandro Castañeda Cuervo, si se hacen los ajustes y se envía un mensaje de tranquilidad a los mercados, los inversionistas podrían estar llegando al país y el tema es bien interesante porque se habla de unas inversiones que podrían estar por el orden de los 10 o 12 billones de pesos de esa nueva capacidad de los 2.000 o 2.500 megavatios que se estarían necesitando, unas inversiones cuantiosas en donde obviamente el gobierno no pone un solo peso, que es precisamente lo que ha pasado en el sector eléctrico en los últimos 30 años por cuanto a la gente se le olvida que la industria eléctrica en todas sus fases no vive de la plata del ejecutivo habida cuenta que la inversión la hacen las empresas públicas y privadas que funcionan dentro del sistema eléctrico colombiano y las nuevas compañías que miran al país. Ese es más o menos. repitió Castañeda, el monto que se está manejando y que se necesitaría de inversión para los próximos cuatro o cinco años para poder acopiar y ampliar la capacidad con el fin de que llegue la energía suficiente.

En el sector eléctrico, como en todo, siempre sobran o hacen falta cosas, algunos hablan que hay muchas agencias y pocos ministerios empujando país, desde algunas tribunas se demanda verdadero oficio para no perder del todo el norte, esencial en estos momentos de expectativa.

 

 

Castañeda reiteró que el país se ha enfrascado en una discusión absurda en donde la meta es bajar y bajar tarifas en los últimos dos años y medio de gobierno, añadió que los distintos agentes de la cadena han hecho una cantidad de propuestas para mejorar y propender por una industria más competitiva y eficiente, lo que se traduce en tarifas más accesibles, pero lamentó que en este asunto tristemente el país se enfocó en el tornillo y obvió la maquinaria completa lo que está llevando a tomar unas decisiones que no le hacen bien a los generadores desde el punto de vista de mensaje de inversión y por ello insistió en que son perentorios los correctivos para retomar el rumbo y volver a la confianza, a esa tremenda credibilidad, no solamente en la inyección de capital en soluciones nuevas sino en reposición y mantenimiento de los activos que se tienen actualmente en el parque.

El presidente Ejecutivo de Andeg concluyó que la situación no está nada fácil, hay presión, pero sin duda prevalece el compromiso inamovible con el país para entregarle energía con toda responsabilidad, desde luego entendiendo que se requieren ajustes y el compromiso del gobierno de honrar sus obligaciones, Colombia no aguanta, ni se merece, razonó, otro apagón.

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