Las cámaras de comercio reunidas en Cartagena en su Congreso anual reconocieron que la expectativa geopolítica ha generado menoscabo en la dinámica económica y empresarial y dijeron que se necesitan reglas del juego claras en seguridad física y jurídica, pero básicamente en todo para que el país avance. Deploró que Colombia esté frenada en materia de infraestructura, todo porque no se puede concretar con el gobierno unos proyectos que son fundamentales para el desarrollo.
Dijo que las interrupciones y bloqueos en carreteras golpea el buen desempeño económico toda vez que frenar el buen discurrir de personas y mercancías son mensajes muy negativos para la actividad empresarial, Subrayó que en Colombia hay industriales, fabricantes y productores muy resilientes que actúan de manera erguida razón por la cual el congreso de Confecámaras 2025 se denomina “Nada nos Detiene” porque el empresariado siempre sabrá sortear las condiciones para avanzar dentro de unas dificultades inmensas.
Sobre el tema tributario y la nueva propuesta del ejecutivo que visiblemente encarece más el país golpeando competitividad y sostenibilidad, Domínguez expuso que la falta de equilibro en el presupuesto nacional impone medidas importantes en la reducción y restricción del gasto más no de aumento de los ingresos porque siempre recae en el sector empresarial que ya está en el tope de la tributación.
“No es posible que los mismos que son muy pocos empresarios en Colombia sigan tributando y sosteniendo el país para que se les ataque su reputación y en la libre condición de trabajar, generar empleo y riqueza, precisamente para pagar impuestos, entonces una tasa de tributación alta para poder financiar el presupuesto es un mensaje muy negativo porque el presupuesto por el contrario hay que financiarlo y equilibrarlo por la vía del gasto eficiente, pero no entregando cada vez más plata que se dilapida sino con lo consecuente para que se puedan ver en proyectos de financiación eficiente en el país", expresó Domínguez.
Independiente de la situación económica de Estados Unidos, Confecámaras consideró que el socio del norte no puede apartarse porque hace parte de un mercado importante que naturalmente ha acompañado el progreso de Colombia inclusive con productos importados que ayudan a Colombia. Ese principal socio comercial, expuso, siempre ha estado a la vanguardia de los bienes básicos colombianos seguirá siendo una relación en doble sentido como alimentos lo cual dice que debe el país debe seguir por esa senda porque implica, asimismo la importación de alimentos esenciales. Insistió que hay que seguir llevando la relación estrecha con Estados Unidos y evitar a toda costa que haya gravámenes más altos a través de aranceles para Colombia por lo que admitió que se trata de una situación muy delicada que debe administrarse demasiado bien por cuanto se estaban removiendo muchos obstáculos que estaban deteriorando la relación binacional, algo grave porque debe seguirse, según el dirigente por ese camino, manteniendo la sindéresis y en buen grado las condiciones que permiten esa balanza comercial en donde importaciones y exportaciones deben seguir activas raudas y de manera fluida con Estados Unidos, un socio determinante para los empresarios y productores colombianos.
Si bien en economía se habla se diversificar mercados, el presidente de Confecámaras Julián Domínguez puntualizó que pretender sustituir un socio comercial como Estados Unidos con otros destinos, en el corto plazo es imposible pues pasaría como la sustitución energética en donde los recursos fósiles siguen siendo determinantes para mover el mundo lo cual hace pensar que tener otras energías, las verdes, será un sueño que seguramente se concretará a largo plazo.
Con Estados Unidos, recalcó Domínguez, el tema es hablando, no agrediendo ni llevando mensajes que pueden fácilmente hacer mucho daño, sencillamente la cordura y la prudencia serán trascendentales para mantener los mercados y la amistad, ya añeja con el gobierno de Washington y en general con el comercio internacional.
“Para nosotros lo más importante y lo que siempre hemos hecho en la alianza público-privada, es el diálogo, el consenso, administrar las relaciones con los países como se ha hecho exitosamente con Estados Unidos en el Pasado, asunto que debe tener continuidad”, apuntó Domínguez.
Dinámica empresarial, a Colombia le inocularon el virus de la desconfianza
Según datos del sistema cameral colombiano, en el país de crearon 175.000 empresas en el primer semestre de 2025, un crecimiento frente a igual periodo del año anterior del 1,9 por ciento, crecimiento modesto que debería ser como en épocas anteriores cuando llegaban al cinco, seis o siete por ciento de suerte, aseveró, que el tema preocupa porque evidentemente ha habido una ralentización y cierta disminución en la dinámica empresarial, pero indicó que lo más grave es que solamente el siete por ciento de las empresas en Colombia está creciendo efectivamente y no se trata, señaló, de un tema de supervivencia o creación de empresas sino también de permanencia en el tiempo y ahí Confecámaras está entregando un estudio realizado con el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, que muestra que las condiciones para que las empresas crezcan en Colombia y se mantengan en el mercado es un indicador que sigue estable lo que muestra que se está haciendo el trabajo en el buen sentido lo cual no es necesario si no se tienen mensajes claros de la política pública alrededor de la actividad empresarial.
El indicador muestra que crecen aspectos como la incertidumbre y la desconfianza un virus que como se ha dicho desde Confecámaras le inocularon a Colombia desde hace un tiempo lo que no puede ser posible porque los nacionales tienen que aprender que solo trabajando juntos se logran los propósitos.
Dentro de los registros de los últimos cinco años, de cada 10 empresas colombianas se cierran siete lo que quiere decir que solamente el 30 por ciento de las factorías se mantienen en el mercado al cabo de cinco años, la mitad de lo que ocurre en países de la OCDE en donde son seis de cada diez las que logran salir adelante. En consecuencia, manifestó el dirigente cameral, se está explorando o buscando cuáles son los factores que hacen realmente que las empresas puedan perdurar para trabajar en ello.
A juicio de Domínguez, los factores que más pesan en el cierre de las persianas empresariales es el difícil acceso a capital y crédito lo que llevó a todo un proceso de garantías mobiliarias para que haya más movilidad en los créditos de los pequeños negocios. Hace 10 años, dijo, se daban solamente garantías prendarias por encima de 4.000 garantías prendarias, hoy en día se otorgan 600.000 garantías prendarias a través del sistema de garantías mobiliarias que realmente se recreó desde Confecámaras para que Colombia tenga un sistema mucho más eficiente, un factor fundamental junto a otras opciones como los planes de negocios, vender en el exterior o en otros lugares del país, buscar el mejor talento humano que son habilidades blandas que perfectamente poniéndolas en marcha pueden mejorar mucho la perdurabilidad de las empresas, una mixtura productiva, pero con estrategias de mediano y largo plazo buscando nuevos mercados, apostando por innovación y adopción de tecnología, claro está mirando férreamente la formalización de empresas que bajo esta figura viven un 24 por ciento más que las informales.
El trabajo, dijo Julián Domínguez, ha sido arduo y se ha podido mantener el stock de empresas o el inventario para evitar un daño mayor. El directivo que lleva 25 años en el sistema cameral, primero desde la Cámara de Comercio de Cali y luego en Confecámaras, se va satisfecho del cargo porque logró estructurar tres planes estratégicos a lo largo del año con indicadores que se están cumpliendo a cabalidad, de hecho, les entregó a la Junta Directiva y a la Asamblea Interna los logros cumplidos en su totalidad durante los tres lustros que estuvo al frente de Confecámaras razón por la cual se va muy satisfecho ya que se le entregan las banderas camerales a personas que piensan que las empresas y el sistema de cámaras de comercio deben mantenerse con dignidad e independiente de cualquier interés particular.
Colombia, indicó Domínguez, tiene que desarrollar un sentido realmente exportador porque tal y como se ven las cosas, no abastece ni las propias regiones y en ese sentido hay provincias dispuestas a absorber la producción de muchas otras regiones, solo que la oferta es tacaña para garantizar todo tipo de suministro con la expansión de la oferta de bienes y servicios, un entrenamiento importante de cara a exportar con éxito.
Sin duda, manifestó, el sistema cameral que mueve 1.2 billones de recursos anuales, es sinónimo de tejido social, de inclusión y apuesta por el desarrollo de un país que sigue soportando crecimiento sobre pilares de probidad y empresariado. Para Domínguez hay una realidad y es que Confecámaras se echo encima en las regiones a las empresas, especialmente microempresas o pequeños negocios y por eso es perentorio seguir manteniendo la dignidad empresarial porque en la medida en que se afecta la reputación de las empresas, no se impacta estrictamente a la empresa sino el propio entorno regional que requiere de fábricas e industrias para poder diligenciar su desarrollo.
Solidaridad con Palestina debe darse con actos de paz
El presidente de Confecámaras Julián Domínguez rechazó los atentados contra el sector privado con maneras arcaicas lo cual genera convulsión ya que la institucionalidad gremial que procura el bienestar general del país por lo cual es lamentable pretender atacar el empresariado y la gremialidad hoy perseguido y atacado con unos métodos arbitrarios que terminan siendo injustos.
“No es por las vías de hecho que vamos a lograr avanzar para construir un país que requiere consensos y que viene alistándose para cumplir con un ejercicio democrático vital el próximo año. Rechazamos rotundamente lo que ha acontecido contra la ANDI y creemos que bien merece el respeto para que sea el diálogo el que prevalezca siempre y no estas formas precarias de atacar al sector empresarial”, anotó el presidente de Confecámaras.
Sobre la oficialización del rompimiento con Israel, el dirigente cameral expuso que no es radicalizando las condiciones del relacionamiento de Colombia con el mundo porque el país siempre ha utilizado los mecanismos colectivos y bilaterales para adelantar el diálogo con el mundo y no apelando a procederes que aíslan a la nación del globo, algo nada saludable máxime cuando se sabe que Israel es un país demasiado importante que más allá de sus procederes demanda diálogo y entendimiento porque precisamente no es rompiendo relaciones cómo se arreglan los problemas con el resto del planeta.
En opinión de Domínguez, el tema Gaza demanda un diálogo pacífico porque para nadie es un secreto que hay un conflicto en donde han muerto personas inocentes, asunto que invita a una gran reunión para generar los respectivos puentes de entendimiento y no aumentar las charlas guerreristas puesto que Colombia urge de símbolos de paz en el frente externo y en el interno.
“Nosotros con este conflicto en el que estamos sufriendo 600 interrupciones en las carreteras, ataques a poblaciones y tomas de territorio pues lo que genera es un ambiente de muchísima convulsión que no puede redundar entornos externos en el mismo sentido. Los mensajes tienen que ser los de la comunidad internacional, siempre hacia el diálogo y la conversación, pero hacer un alto en el camino y no polarizar más”, declaró el presidente de Confecámaras.