Por: Libreta Personal
En Colombia, según cifras del ministerio de salud, las estadísticas de afiliación al Sistema General de Riesgos Laborales (SGRL) muestran que, a diciembre de 2024, el porcentaje de la población ocupada afiliada al sistema era del 52,59%. Estas cifras incluyen trabajadores dependientes e independientes afiliados a las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL). Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer en materia de cobertura y concientización.
Las ARL son fundamentales para prevenir accidentes y enfermedades laborales, así como para garantizar atención médica oportuna en caso de siniestros. La ausencia de afiliación a una ARL no solo pone en riesgo la salud y seguridad de los empleados, sino que también expone a los empleadores a posibles sanciones legales y económicas por incumplimiento de la normativa laboral vigente.
En 2024, Colmena Seguros, una de las principales Administradoras de Riesgos Laborales (ARL) en Colombia, reportó una inversión de $204.706 millones en programas de prevención de riesgos laborales. Esta inversión benefició a 42.969 empresas afiliadas, que representan aproximadamente el 11,08% del mercado empresarial en el país, según datos de la Superintendencia Financiera de Colombia. Además, la aseguradora cuenta con 1.1 millones de trabajadores y 2.376 pensionados afiliados, consolidándose como un actor clave en la gestión de riesgos laborales.
Oportunidades de comunicación
¿Quiénes están obligados a afiliarse a una ARL?
Todo empleador que cuente con al menos un trabajador formal está en la obligación de afiliarlo a una ARL desde el primer día de labores. Esta obligación también aplica a contratistas independientes que trabajen bajo modalidad de prestación de servicios. El incumplimiento de esta norma puede acarrear sanciones legales y económicas para el empleador, además de dejar al trabajador en una situación de completa vulnerabilidad.
¿Si mi empleado tiene EPS, no necesita ARL?
Esta confusión es frecuente entre empleadores informales o pequeños empresarios, lo que hace urgente su aclaración. Contar con una EPS no reemplaza la afiliación a una ARL. Mientras la EPS se encarga de cubrir enfermedades comunes, la ARL está diseñada exclusivamente para cubrir incidentes relacionados con el trabajo. Si un empleado sufre un accidente laboral y no está afiliado a una ARL, la EPS no está obligada a cubrir los costos, lo que deja al trabajador desprotegido y expone al empleador a posibles demandas y altos costos legales.
¿Cuánto puede costar un accidente laboral para un empleador?
El impacto económico de un accidente laboral puede ser altísimo si el trabajador no está cubierto por una ARL. Además de los costos médicos inmediatos, las empresas enfrentan riesgos adicionales ya que pueden generarse demandas legales o sanciones de entidades como el Ministerio de Trabajo, y en algunos casos indemnizaciones millonarias.
De acuerdo con Colmena Seguros, el costo promedio de un accidente laboral puede variar dependiendo de la gravedad del caso y las prestaciones requeridas. Por ejemplo, un accidente que implique incapacidad temporal puede generar gastos médicos y asistenciales que superen los $10 millones4, incluyendo terapias, cirugías y medicamentos. Además, las empresas que no cumplen con la normativa de reporte y prevención de accidentes laborales pueden enfrentar sanciones por parte del Ministerio de Trabajo, que pueden alcanzar hasta 500 salarios mínimos legales vigentes.
Es importante tener en cuenta que las ARL no solo atienden a los trabajadores una vez ocurre un accidente, también están obligadas a llevar a cabo actividades de promoción y prevención como capacitaciones, evaluaciones de riesgos, diseño de planes de seguridad y salud en el trabajo, entre otros. Su enfoque integral busca minimizar los riesgos y fortalecer la protección de los trabajadores.
Estadísticas clave: accidentalidad laboral y población sin ARL
De acuerdo con cifras del Ministerio de Trabajo y Fasecolda, cada año se registran más de 500.000 accidentes laborales en Colombia. A pesar de este elevado número, millones de trabajadores informales permanecen sin acceso a la protección que brindan las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL). Sectores como la agricultura, la construcción, los servicios de mensajería y domicilios, así como el trabajo doméstico, muestran niveles alarmantemente bajos de cobertura por parte de las ARL. Esta situación no solo incrementa la vulnerabilidad de los trabajadores, sino que también deja a miles de familias desamparadas ante las consecuencias económicas y sociales de un accidente laboral grave.
Retos
Alta informalidad laboral
Uno de los retos más significativos en Colombia es la alta tasa de informalidad laboral, que impide que una gran parte de los trabajadores acceda al sistema de riesgos laborales. Según estimaciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), más del 56% de los empleados en el país trabajan sin un contrato formal6. Esto los excluye de los beneficios y la protección que ofrecen las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL), aumentando su vulnerabilidad ante accidentes y enfermedades laborales.
Desconocimiento y desinformación
Muchos empleadores, especialmente pequeños empresarios, emprendedores y empleadores del servicio doméstico, desconocen su obligación de afiliar a sus trabajadores a una ARL, o no comprenden la diferencia entre una EPS y una ARL. A esto se suma el hecho que, en muchos casos, los mismos trabajadores desconocen sus derechos y, por tanto, no exigen su afiliación.
Subregistro de accidentes laborales
En Colombia existe un subregistro significativo de accidentes y enfermedades laborales, especialmente en el sector informal o en empresas que temen enfrentar sanciones por reportarlos.