El sistema de crédito es tan añejo como uno no se imagina, en un comienzo cuando el hombre cazaba y recolectaba acudió a las ayudas, así como al intercambio de productos, ello para subsanar alguna falencia que impidiera la subsistencia. Con la evolución nace la agricultura en el sonado neolítico, llega la navegación y se hacen las primeras transacciones modernas en moneda, productos del campo o metales preciosos.
Para los conocedores la noción de crédito encontró su origen hace más de 5.000 años en Mesopotamia antigua cuando se crearon los registros de común acuerdo para pagar a futuro productos y bienes.
El tiempo avanzó y el hombre lanzó tras un terrible olvido en 1949 la tarjeta de crédito, se trataba de Diners Club, una innovación financiera de Frank McNamara, solución que despegó en 1950 como dinero plástico y un eficiente medio de pago en restaurantes, sistema que pasó a otros servicios hasta llegar a la totalidad del comercio. Ese modo de compra nació en un afamado comedor cuando el señor McNamara fue a pagar la cena y se dio cuenta que la billetera se había quedado en casa a donde sola, con algo de vergüenza fue su esposa a traer dinero para cubrir el delicioso pero bochornoso gasto.
El crédito sigue encontrando herramientas para ser más eficiente y seguro por eso es admirable lo que el hombre ha logrado en los diferentes tiempos. Hay que decir que después del éxito de la primera tarjeta de crédito en 1958 el Bank of América le dio vida a Bankamericard posteriormente bautizada como Visa.
Vaya que han pasado épocas, desde la fundación de Banco di San Giorgio en 1406 en la ciudad de Génova en Italia e inclusive desde raíces profundas del crédito en la antigüedad en momentos en que se facilitaban recursos expresados en granos y cereales con respaldo y garantías, el asunto sigue siendo creciente, moderno e innovador. Hoy las instituciones financieras siguen dando soluciones a empresarios y el público, sin embargo, con cosas por mejorar para lo cual hay mayor información, innovación y el uso de tecnología.
En charla con Diariolaeconomia.com, la directora Ejecutiva de la Asociación Colombiana de la Industria de la Cobranza y BPO, Colcob, Gloria Urueña, resaltó que el panorama del sector empresarial y crediticio deja buenas sensaciones toda vez que el fragmento BPO en Colombia constató su protagonismo como impulsor de la economía por cuanto en 2024 generó 754.000 empleos directos, así como unas ventas superiores a 25 billones de pesos, un repunte del 14.6 por ciento.
Expuso que, al analizar el estado de la cartera bancaria en el país y el comportamiento de la mora hay buenas sensaciones puesto que Colombia muestra favorables señales de recuperación, aclaró que a junio de 2025 la cartera bruta alcanzó los 729 billones de pesos, un crecimiento real del 0,3 por ciento anual.
“Con un crecimiento real 0,3 por ciento al año, después de dos periodos de contracción, las cifras hacen aflorar el optimismo ya que en 2024 la cartera había decrecido a razón del 2,5 por ciento, un punto de inflexión alentador”, declaró la señora Urueña.
La directiva aseveró que hoy el 95,6 por ciento de los créditos se ha honrado, un indicador superior al de 2024 que se ubicó en 94,9 por ciento demostrando que los colombianos tienen disciplina a la hora de pagar a un sistema financiero que les genera confianza.
El índice de mora total, agregó la conocedora, es del 4,4 por ciento frente al 5,1 por ciento del año anterior, dejando ver grandes retos en consumo que reportó un 6,0 por ciento versus 6,8 en 2024 y microcrédito, 7,7 por ciento contra 8,5 en el mismo periodo. El dato de cartera vencida es bien interesante, según la directora Ejecutiva del Colcob esta cifra cayó en 13,9 real anual en tanto que en 2024 el número solo retrocedió al tres por ciento, un indicador que ratifica que hogares como empresas, siguen haciendo un mayor esfuerzo para ponerse al día con sus obligaciones, pero igual, dijo la directora Ejecutiva, se percibe una mejor gestión de cobro.
Al innegable, puntualizó Urueña, es que la inclusión de las mujeres en el crédito, que a la fecha representa el 60 por ciento de las colocaciones, confirma un hábito de pago mucho más sólido y responsable.
“Todo marcha bien, hay muy buenas expectativas porque los indicadores revelan una mejora sostenida puesto que hay menos mora, más créditos al día y una cartera que comienza a retomar la senda de crecimiento, eso sí, aún con presiones en segmentos sumamente sensibles como consumo y microcrédito”, subrayó la directora Ejecutiva del Colcob, Gloria Urueña en desarrollo del 21 Congreso Internacional de Crédito, Cobranza y BPO.
Gota a gota, una verdadera amenaza, lobos con piel de oveja
Más allá de las buenas cifras, añadió la conocedora, hay de por medio retos estructurales que ponen a prueba la resiliencia y estrategia del sector porque sigue existiendo una informalidad financiera que golpea a más de 200.000 familias hoy arrinconadas por el oscuro y leonino sistema gota a gota. Asimismo, persisten los altos costos operativos presionados por inflación y la misma desaceleración de la demanda.
Esta actividad ilícita del gota a gota es todo un problema de distintas aristas, económico, social y judicial porque generalmente ataca a las personas de menores ingresos, vendedores ambulantes y otros individuos que se ven forzados a pagar intereses descomunales bajo presiones o amenazas, aparte de todo hay prestamistas inescrupulosos que rompen sus propias reglas porque exigen el pago anticipado del dinero o aumentan el monto del interés, todo un contexto de miedo, intranquilidad y delincuencia que ya ha cobrado la vida de muchas personas en Colombia y América Latina.
La gente dice el Colcob apela a estas instancias irregulares por falta de conocimiento, falsas promesas y desespero, pero ignoran que lo barato en este caso sale demasiado caro porque se exponen quienes prestan diligencian el préstamo, pero también sus familias pues hay casos en los que se exige ingresar a plataformas en las que se absorbe información del incauto cliente que termina literalmente viviendo un infierno.
El tema invita ha seguir incrementando la educación financiera, la bancarización y el uso de herramientas que faciliten la vida de los colombianos de capas vulnerables que generalmente trabajan y pueden cubrir una determinada obligación.
Reconoció que es perentorio extender servicios legales de crédito frente a la necesidad de potenciar la inclusión financiera efectiva con énfasis en regiones apartadas y poblaciones vulnerables. El trabajo, apuntó Urueña, también lleva a contrarrestar los riegos digitales que redundan en fraudes, ciberataques y desinformación, factores que indudablemente erosionan la confianza.
A juicio de Gloria Urueña, en ese escenario COLCOB ha hecho presencia en la discusión regulatoria, así como legislativa, igual ayudando en la construcción de guías trazadas para mejores prácticas, pero también con el impulso de estándares optimizados en aras de una eficaz la protección de datos y logró un determinante acompañamiento a los debates que buscan un justo equilibrio entre acreedores, deudores y consumidores.
El sector, por iniciativas del presidente de Colcob Juan Carlos Zabala, informó Urueña, sigue innovando, invirtiendo en personal e infraestructura, la transformación continúa con las más novedosas herramientas tecnológicas parta la automatización de procesos, desde luego haciendo uso de la inteligencia artificial, IA. así como de la analítica de datos y multicanalidad, instrumentos que ya hacen parte de la realidad de las organizaciones de cobranza, esenciales para anticipar riesgos y responder ágilmente a las necesidades de los usuarios.
Un punto a tener en cuenta en Colombia es el de las remesas porque dinamiza el consumo en el país ya que con mayores giros mejores son las ventas en bienes y servicios, un gasto que viene creciendo sustancialmente por la mejor capacidad de pago lo cual se refleja en una mejor economía, sin embargo y pese al impacto de dinero del exterior hay preocupación en Colcob porque son más de 7.500 millones de dólares en seis o siete meses lo cual es demasiado dinero para la economía colombiana, seso sin negar que impacta favorablemente el poder de compra.
“En este Congreso de Colcob que reúne a los más grandes expositores y actores de la industria del crédito, la recuperación y el BPO, porque somo especializados en el tema se abordó la situación de ingreso de dinero y las vicisitudes en el cobro de acreencias, pero igual de cómo mejorar para superar las dificultades adoptando tecnología, innovando y haciendo ajustes normativos para mayor tranquilidad. Necesitamos sacar al consumidor del riesgoso gota a gota con el enfoque y la cruzada en que debemos estar todos, sector financiero, cooperativas, originadores legales de crédito, Fintech y toda la cadena en general. La amenaza y el desafío es ese inadecuado gota a gota que debe acabarse con el entendimiento del consumidor que debe saber que es ilegal, qué genera peligro y caso opuesto en donde hay opciones de crédito más sencillas, sin riesgo y permanentes en cualquier tipo de solución financiera que opere al amparo de la formalidad y con la debida vigilancia de las autoridades, sitios en donde los costos sea razonables, con verdaderos instrumentos crediticios, sin estrés, con apropiados canales de pago y la exposición cero”, aseveró Gloria Urueña.
Un punto a considerar, expresó la directora Ejecutiva de Colcob, es que los más de 13 millones de adultos hoy bancarizados en 95 por ciento tiene un producto crediticio, pero ese 95 por ciento está en un producto que no se puede llamar inclusión crediticia, asunto que no se puede obviar porque la masa colombiana debería tener muchos millones más de cuentahabientes. Caso opuesto sucede con la banca de las oportunidades y las Fintech en donde los clientes, a la fecha el 50 por ciento de los más vulnerables, no solo tienen una relación directa con el sector financiero sino con el sector real, es decir que, si se está haciendo una labor para que los ciudadanos no pongan en riesgo a sus familias, su seguridad personal y su tranquilidad, a través de algo elemental, tomar un crédito legal.
La directiva vio con buenos ojos que las cooperativas quieran dar el paso para entrar en una línea de crédito para esa capa de la sociedad. En su opinión no hay empresa o ser humano que aguante pagando más del 300 por ciento de intereses a un aparecido, eso no solo es inhumano sino delictivo.
Hay que defender la libranza
Un punto que tiene muy preocupados a los directivos de Colcob es el daño que se le quiere hacer al muy útil crédito de confianza, una situación que está planteando demandas porque a través de las plataformas y las diversas redes sociales hay sujetos que invitan a tomar este tipo de solución en cuantías importantes para luego ir a la Ley de insolvencia. No es un tema menor porque hay carteles detrás del inconveniente que invitan a la gente a hacerse a deudas falsas y pagarés igualmente ilusorias, precisamente otorgados por esas mafias.
Actualmente, reportó Colcob, hay personas con demandas penales por escuchar falsas promesas de condonación de deudas o de declararse en insolvencia para evadir los pagos.
“Mi recomendación es no acudir a lo ilícito, a créditos informales, o a las recomendaciones que invitan a simular deudas, insisto, no es bueno tomar créditos inclusive correctos para luego desviarlos porque hay gente que quiere hacer dinero con beneficiarios de crédito usando el engaño con personas desinformadas y confiadas diciéndoles que no paguen las acreencias, que las sacarán de las centrales de riesgo, inclusive que harán lo posible para que les condonen hasta el 90 por ciento de la deuda, eso es mentira y desafortunados cantos de sirena a través de las redes sociales. El público debe saber que el crédito es una oportunidad para mejorar la calidad de vida, quizás para vivienda, educación o cualquier inversión promisoria, tanto como que muchos lo utilizan como capital de trabajo para sus negocios. No es bueno abrir los oídos o prestar atención a los embaucadores, no es sano tomar dinero prestado bajo el mecanismo de gota a gota y menos utilizar la libranza para fraudulentamente declararse en quiebra. Con el gota a gota cualquier negocio se va a reventar y si le creo a los fraudulentos para atentar contra la libranza estoy atentando contra la moral y exponiéndome a una denuncia penal” enfatizó Urueña.
El tema pasa por la falta de educación básica y financiera en los jóvenes lo que obliga a llegar a los colegios y diferentes sitios pare formar en el manejo del dinero y de cómo hacerlo rentable bien sea fruto del trabajo o paralelamente de un préstamo que puede ayudar si se le da la mejor destinación. En los créditos, por ejemplo, los de tarjeta es muy fácil desbocarse y comprar y gastar lo innecesario, a tal punto que no hay ingreso que respalde el monto de las cuotas que llevan implícitos intereses, manejo y otros rubros. Para la versada todo pasa por disciplina y un a juiciosa destinación de gastos, ahorros y estrategia para no dilapidar, de tal manera que cuando llegue el cobro de la cuota el salario cubra lo que se debe pagar.
Otro aspecto tiene que ver con el ahorro porque por la vía que sea, la gente debe atesorar, guardar reservas, incluidas las de la casa en alcancías, pero igual saber hacer un presupuesto, honrarlo y cumplir, nada que sea de otro mundo. Malo equivocado es pensar que las cuotas se dividen por 12, el tema es hacer todo al derecho, sobre la base de los ingresos y sin decirse mentiras o lanzarse a la de Dios cambiando muebles, televisor, vajillas y otras cosas, estrenar desmedidamente con el famoso “tarjetazo”.
Urueña aclaró que no tiene nada en contra de las tarjetas de crédito y caso contrario dijo que los créditos rotativos trazados para ese medio de pago son de lejos una gran necesidad lo que no quiere decir que se deba manejar con prudencia.
Un problema que sigue creciendo es el fraude utilizando los créditos en mora para engañar a la gente, algo parecido a la tía que le piden que consigne para liberar a su aparente retenido sobrino, así las cosas, ni las llamadas de las cárceles que parecen un Call Center ni las que ingresan de sitios desconocidos exigiendo el pago de las cuotas del deudor hacen parte de la recuperación legal de cartera, pero si conlleva a tener el máximo de cuidado y llamar a las entidades encargadas de canalizar los pagos porque evidentemente muchos le han consignado ese tipo de obligación a un estafador, un problema que también recae sobre el cobrador designado por los bancos al que no le llega el recurso y se ve afectado en los plazos porque la gente a duras penas gana para cubrir la mora.
Este asunto lleva a pensar que los créditos se deben pagar debidamente porque hacen parte de la plata de los ahorradores que facilitan que una persona tenga liquidez para atender cualquier necesidad. Dicho eso, apuntó Gloria Urueña, los bancos colombianos manejan una solvencia envidiable y por eso cuando un cliente complicado paga la deuda o gran parte de ella, las entidades financieras ya con provisiones delegan el cobro en terceros ya que hay gente experta en cobranzas que garantizan recaudar el circulante para pagar.
“Los bancos no le venden su cartera a cualquier firma, se trata de un proceso estrictamente riguroso que busca a los más idóneos y éticos recuperadores del mercado. La cartera por lo general queda en firmas legalmente constituidas y existe la norma de que se le avisa al cliente de manera registrada y comprobada que esa cartera se vendió y que está en poder de esa tercera persona, totalmente especializada, con accionistas y vigilada por la Superintendencia de Industria y Comercio para manejar y recuperar una cartera que dan soluciones más flexibles que posiblemente faciliten el pago de las deudas”, comentó la directora Ejecutiva de Colcob.
Reconoció igualmente que pasa en todas las entidades puede haber personas que ganen dinero vendiendo información de clientes lo que incluye números telefónicos, luego no hay que girarle a cualquier supuesto en un corresponsal bancario la cuota de la obligación porque está cayendo en manos de fraudulentos cobradores, antes de pagar, lo mejor es llamar al banco, o en su defecto a un funcionario de la empresa encargada de recuperar cartera. Eso, indicó Gloria Urueña, corrobora que en redes o por medio de llamadas hay gente deshonesta que busca hacer el mal y quedarse con los recursos de la gente que trabaja y que quiere ponerse al día. Hoy como siempre el tema pasa por no ser confiado ni dar papaya.
La gente, concluyó, siguió cayendo en la llamada millonaria y lo delicado es que así cómo avanzan los bancos y las firmas de cobranza en tecnología e innovación, lo propio hacen los estafadores que también invierten y hacen hasta lo imposible por quedarse con la plata ajena.
Finalmente, la directora Ejecutiva de la Asociación Colombiana de la Industria de la Cobranza y BPO, Colcob, Gloria Urueña afirmó que las bondades del crédito de libranza son muchas porque es dinero que resuelve problemas o mejora asuntos de inversión, lo ideal es tenerlo como una salida inteligente y fácil ya que la libranza se hace por descuento de nómina y el acreedor paga sin mayores impactos. Ante la amenaza de insolvencia o pérdida del trabajo, lo ideal es dar la cara y hablar a tiempo para que la empresa encargada de este tipo de empréstitos diseñe un plan que le haga la vida fácil y tranquila a las dos partes al prestamista y a quien debe, el tema es honrar la responsabilidad, dar ejemplo y exponer el inconveniente en donde seguramente habrá respuestas y soluciones, nada parecido al gota a gota o al querer dañar un sistema de crédito con fraudes o trampas.
El método de financiamiento es tan bondadoso que hay más de 100 entidades ofreciendo crédito de libranza porque es un préstamo con garantías, como se dijo fácil de pagar y hoy disponible en bancos, cooperativas, fondos de empleados y otros mecanismos financieros de alta confiabilidad.