Domingo, 09 Abril 2023 00:33

Hay un plan especial para desarrollar cooperativas: Fincomercio

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La demanda de crédito ha bajado por tasas de interés e incertidumbre, sin embargo, la entidad no para y trabaja en recursos frescos para agro, vivienda, educación y libranza.

El 26 de noviembre de 1957, el año recordado por el plebiscito que derrocó al general Gustavo Rojas Pinilla y a la Junta Militar para darle inicio a un mandato bipartidista concertado y de común acuerdo, nace en Bogotá la Cooperativa de Ahorro y Crédito Fincomercio. Desde sus albores la entidad apoyó a sus asociados ya que cristalizó sus sueños de adquirir, crecer y mejorar la calidad de vida.

El propósito de Fincomercio fue muy claro desde que encendió motores, trazó como parte de su filosofía generar rentabilidad social a través de servicios financieros, todos de fácil acceso para empleados, independientes, pensionados, universitarios y taxistas. La entidad crediticia suma más de 219.000 colombianos y 950 empresas en el territorio que al unísono mejoran la manera de vivir, hacen realidad los sueños, brinda sonrisas y momentos inigualables afianzándose como un motor de transformación económica y social.

A través de la historia, los servicios de Fincomercio han estado focalizados en cuatro líneas de acción y es así como la cooperativa muestra gran eficiencia en ahorro e inversión, crédito en diferentes modalidades y plazos, seguros generales y medicinas prepagadas a través de pólizas colectivas, así mismo, convenios con importantes entidades que prestan servicios de recreación, deporte, salud, bienestar como también almacenes de cadena.

Cabe destacar que en los últimos años la cooperativa ha entregado más de 19.000 millones de pesos en subsidios y actividades recreativas. No puede dejarse de lado que los resultados de Fincomercio redundan en excedentes que retornan a sus asociados mediante actividades sociales, educativas, culturales, deportivas y de integración, ampliando el radio de beneficio toda vez que los recursos se convierten en subsidios y beneficios educativos.

Durante décadas Fincomercio ha acompañado y seguirá acompañando el ciclo de vida de los colombianos más allá de las vicisitudes y los tiempos que suelen darse en la economía local y global.

Fincomercio es de lejos un referente de la economía solidaria, del tejido social, la inclusión y todo lo atinente a ofrecer oportunidades y opciones de mejorar las formas de vida y sus entornos.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el Gerente General de Fincomercio Jairo Eduardo Ramírez Zuluaga, indicó que el ente crediticio cumple a cabalidad con los orígenes del cooperativismo, apalancado en una filosofía de trabajo solidario, ayuda mutua y la primacía del hombre. Evocó que, desde sus cuitas, Fincomercio ha honrado la fundación de la economía mutualista que vio la primera cooperativa en el condado de Rochdale, Inglaterra en 1844 cuando 27 hombres y una fémina atiborrada de ímpetu pusieron la primera piedra del afortunado esquema.

De todas maneras evocó que el hombre ha sido un ser social por naturaleza y por ello ha necesitado de su especie para sobrevivir y sentar las bases del desarrollo sobre pilares de cooperación para trazar los derroteros sociales y de cultura global.

La humanidad ha avanzado con cuatro sistemas sociales y económicos que han marcado un hito, es así como está la sociedad primitiva, feudalismo, capitalismo y socialismo, todo de acuerdo al contexto, las necesidades y un cúmulo de precariedad que llevó al ser humano a asociarse para superar escollos.

En el siglo XVII saltan a la palestra los precursores del cooperativismo Peter Cornelius Plockboy, Religioso de Países Bajos quien es tildado como patriarca con su teoría de que las cooperativas son sociedades económicas para la salvación de los pobres, y el inglés John Bellers quien propuso fundar colonias cooperativas, dos inquietos visionarios que finalmente fueron los encargados de aportar y darle forma al discurso que impulso el cooperativismo.

 

 

En opinión del directivo el mundo ha tenido sendas circunstancias geopolíticas y muchas de ellas con cargo a las epidemias, pues aparte de la peste negra llegó en 1919 la gripe española lo más afín a los casos infaustos de covid-19, un palo en la rueda de la economía.

Sobre la salud de la entidad, Ramírez Zuluaga anotó que después de pandemia, la cooperativa ha tenido unos tiempos muy buenos que pueden ser el viento de cola del crecimiento de 2021, pero junto con la economía hubo un beneficio con ese crecimiento de 7.5 por ciento en 2022 que sin duda hizo mucho provecho.

Particularmente la cartera de Fincomercio, expuso el Gerente General, creció muy por encima del repunte mostrado por el sector que ascendió al 11 por ciento en tanto que la cartera lo hizo a razón del 19 por ciento. En materia de depósitos, dijo, hubo una disminución sectorial porque los consumidores tenían unos ahorros de pandemia que fueron utilizados en el proceso de reactivación de 2022 y en el consumo que ya había regresado a los niveles anteriores, los ahorros bajaron para muchas entidades mientras que Fincomercio tuvo un indicador del 16 por ciento, los CDATs repuntaron al 24 por ciento, un 2022 que deja la cooperativa muy bien posicionada frente a los años anteriores y para 2023, un periodo nada fácil o halagüeño, una expectativa muy grande por la volatilidad ya que el dólar sube y baja como un yoyo y las tasas de interés que no frenan en su escalada alcista, lo que conlleva a la inquietud sobre cuando pararán los costos de fondeo, algo en lo que no hay mucha certidumbre.

 

“Adicionalmente los impactos del aumento en el salario mínimo, la inflación del 13,12 por ciento de 2022, también tendrán efectos en las entidades este año porque a nivel de colocaciones estas no suben a la misma velocidad, hay algún retraso para poder mantener los márgenes y entonces era muy importante cerrar el año anterior de la mejor manera y en ese sentido nosotros aprovechamos muy bien puesto que generamos 19.000 millones de pesos en excedentes y guardamos 4.000 millones en provisiones, fuimos muy prudentes precisamente pensando en que 2023 pudiera ser complicado, lo mejor era prepararse para cualquier posible aumento en las tasas de mora por la situación del país y el escenario de incertidumbre política que también contribuye al tema porque no hay duda que muchos inversionistas deben estar pensando en este momento con mayor cuidado y tomándose su tiempo para inyectar capital como lo habían proyectado antes de que el país cayera en la perplejidad citada en campos esenciales como el político, económico y social”, declaró el señor Ramírez Zuluaga.

 

 

En resumidas cuentas, Fincomercio goza de excelente salud y terminó el año pasado en terreno positivo, aparte de eso inmejorablemente posicionada, conllevando a adelgazar los procesos y a hacer por esa vía más eficientes las compañías gracias a la innovación y transformación digital en donde se miraba el asunto desde hace años en medio del rezago, pero con el mejor consultor global que fue el Covid-19, fue posible correr y acelerar el proceso de optimización tecnológica y sistemas, por eso la cooperativa virtualizó, bajó costos y rindió con una labor híbrida, así como logística que ayudó porque en un tiempo los colaboradores estuvieron en la oficina y en otro lapsus no, pero en efecto, expresó Ramírez Zuluaga, el trabajo remoto les tendió la mano mucho a las compañías.

Sobre la atmósfera local y mundial que tiene la inflación rompiendo el techo, el Gerente General de Fincomercio comentó que es necesario ser prudentes y pensar más bien que el 2023 va a ser complicado por un posible aumento en las tasas de mora por la situación del país. Recalcó que hay incertidumbre política lo que de igual manera contribuye a agudizar los líos porque no hay duda de que muchos inversionistas pueden estar en este momento pensando con mayor cuidado y tomándose su tiempo para hacer las esperadas grandes inversiones.

La cooperativa optó por arrendar algunos pisos, más exactamente dos, del edifico ubicado en la calle 80 con carrera 29 porque logró maximizar los espacios, dándole la posibilidad a la mutual de optimizar el gasto en ese sentido, haciendo que en eficiencia fuera muy afortunado el 2023, entre otras cosas porque en transformación digital Fincomercio ha sido una cooperativa pionera en el sector de ahorro y crédito.

Por toda esa dinámica, desde hace unos tres años la firma tiene a disposición de los ahorradores, crédito digital que puede ser diligenciado desde el celular y en cinco minutos llevar a cabo un proceso muy ágil y rápido. Fincomercio, expuso, tiene una oficina UV-360 o virtual que permite tener a todos los asociados a un clic de distancia, una solución adoptada en pandemia que se afianzó con el tiempo en un elemento importantísimo que para una ciudad tan caótica como Bogotá por movilidad y seguridad muchos clientes hacen sus trámites de manera sencilla sin tener que ir a las oficinas en vista que desde su dispositivo móvil tiene acceso a servicios y consultas, como quien dice que a nivel operativo Fincomercio marcha como un relojito.

 

 

La cooperativa tiene el CDAT digital que se diligencia en tan solo tres minutos desde un computador o teléfono celular, una evolución y un entorno de mejora tecnológica que estaba reservada para los grandes bancos y lejana para las cooperativas, una tendencia que cambió y hoy tiene a entidades financieras y sociedades mutuales compitiendo de tú a tú porque existe la posibilidad de trabajar en la nube, es decir bajar la inversión en servidores o premix con todo lo que implica el costo de propiedad de una infraestructura de este tipo.

Ramírez explicó que hay un concepto muy moderno en tecnología e inteligencia artificial que hace posible la comunicación entre los softwares periféricos sin intervención humana. Fincomercio, resaltó, también se metió en el perentorio proceso y eso les da mucha agilidad a todas las transformaciones pendientes y las hace muy alcanzables a nivel económico, la cooperativa logró involucrarse de manera importante, iniciativa que le permitió evolucionar más rápido frente a otras entidades, una meta que sigue rauda y demasiado cerca en 2023.

Un objetivo de todo el sistema financiero y que ha resultado útil con el manejo de las criptomonedas es la implementación del Blockchain, un filtro y blindaje que garantiza la transparencia en las operaciones monetarias o cambiarias. Con toda seguridad las cooperativas y la banca terminarán allí, pues hasta no hace mucho la gran queja de la Federación Especializada de Cooperativas de Ahorro y Crédito & Financieras de Colombia, Fecolfin, había advertido sobre el atraso tecnológico en el sistema y la falta de verdaderas herramientas para ofrecer no solo crédito y opciones de ahorro sino confiabilidad y el mayor blindaje.

Sobre el asunto, el Gerente General de Fincomercio quien en la mesa directiva del gremio figura como vicepresidente de Fecolfin, indicó que efectivamente ha estado muy cerca de todo el tema y precisó que con el Comité de Tecnología se trabaja y se acude al espíritu solidario para que aquellas cooperativas que tengan una mayor evolución en el tema tecnológico puedan de alguna manera compartir este empuje, este jalonamiento para todo el sector.

Para un viable y rápido acoplamiento, manifestó, Fecolfin y la misma Fincomercio están volcadas a unos procesos de orientación a la integración económica y tecnológica, buscando economías de escala a nivel cooperativo y haciendo inversiones conjuntas que permitan subsanar más rápido esas necesidades de progreso tecnológico que se están necesitando en el sector, entonces insistió, es un tema que está incluido en la hoja de ruta de la URF y las unidades de regulación financiera, es decir, buscar que en el sector cooperativo logren explorarse y paralelamente alcanzar integraciones que permitan ser más competitivos en el futuro por cuanto es un tema que requiere de un mediano plazo y un análisis muy prospectivo, buscando hacia dónde quiere ir o llegar el sistema de cooperativas, un sueño futuro que al cristalizarlo debe llevarse al escenario actual, algo esencial porque se trata de un tema muy proactivo como también plausible, entonces, matizó, las cooperativas tienen muy claro el diagnóstico y saben que solo así se pueden mejorar porque hay un norte claro y definido.

 

El futuro demandará celeridad a través de la tecnología

 

 

A criterio del Gerente General de Fincomercio, Jairo Eduardo Ramírez Zuluaga, el devenir pedirá mayor velocidad y suplir esos requerimientos solo será posible con la tecnología, la de hoy y las que aparecerán como verdaderas soluciones.

Un tema que pedirá motores turbo es el de la economía popular, un programa que está impulsando acertadamente el gobierno.

Ante semejante iniciativa, razonó Ramírez, es consecuente pensar que hay un momento de oro, totalmente excepcional para el sector cooperativo, un modelo hacia donde mira con interés el Gobierno que tiene claro que orientar la política social y empresarial sobre pilares solidarios es muy acertado de cara al nuevo país que está en plena construcción.

 

“Precisamente, enfocándonos en ese apoyo que le quieren dar al sector agrícola bajo el concepto del presidente de la República de buscar que el fragmento financiero se proyecte sobre todo hacia el frente productivo, se pretende desestimular el consumo, quitarle fuerza, y poder con ese mecanismo apostar por inversiones que generen ingresos, algo que produzca entradas reales en procura de mejorar la capacidad de pago. Sin despreciar el consumo que es un fuerte impulsor de la economía, lo cierto es que los empréstitos deben ser eficientes y tienen que coadyuvar con la formalización del crédito para que las tasas de interés se muevan dentro de un límite legal preestablecido por el ejecutivo y con toda seguridad, nosotros nos matricularemos en eso, no hay duda”, señaló Ramírez Zuluaga.

 

Fincomercio que no tenía una tradición agrícola muy fuerte, decidió desde hace unos años entrar a la ruralidad con sus ofertas de crédito y ahorro, diversificó el portafolio y gracias al apoyo del gobierno de Canadá que avanzó en el tiempo, se pudieron adelantar créditos puntuales a asociaciones agrícolas en una iniciativa que se llama “Proyecto Impact” con apoyo del Stand, una incubadora del sector cooperativo encargada de hacer el apoyo tecnológico, dando acompañamiento ante todo a las asociaciones de cultivadores.

Cabe precisar que a Fincomercio le interesa que sean agricultores asociados con ese proyecto ya que reportó en su momento 45 créditos colocados por 1.800 millones de pesos.

 

 

Esta afamada cooperativa busca ampliar el radio de oportunidades en el campo luego de lograr el respaldo del Rabobank de Países Bajos, el banco cooperativo más importante de Europa que ha apoyado la gestión rural de Fincomercio desde hace dos años y que firmó un acuerdo en la embajada en Bogotá con el cual será factible llevar a los campos asistencia técnica en pro del sector agropecuario. Eso quiere decir que habrá colocación de crédito para los productores del sector primario.

Para llevar esos beneficios, explicó el experto, fueron rubricados convenios con otras seis cooperativas de Bogotá, Cundinamarca, Boyacá y Santander, una alianza que muestre solidez, musculatura financiera y le vaya dando forma a una estructura productiva que reciba abiertamente la asesoría y la experiencia de Rabobank, una potencia mundial que le ayudará mucho a las correcciones y especializaciones que pide a gritos el campo.

Hace unos días fue lanzado el convenio con B&B, una entidad representante del Gremial Bank de Canadá que es la cooperativa más importante en este sector de América y con la que se tiene un pacto especial para impulsar también crédito agrícola en Colombia. El mes anterior, afirmó Ramírez, se colocaron 60 créditos agrícolas en el Huila lo que demuestra que el tema es real y visible, nada que raye en retórica.

El crédito para la ruralidad se ha abordado igual con el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario, Finagro, entidad especializada en colocación e impulso de la ruralidad y con la cual en semanas aprobará un cupo con redescuento destinado a la productividad después de meses de trabajo, algo que se dio por las nuevas orientaciones políticas que condujo a unas implementaciones tecnológicas.

Años atrás las entidades gubernamentales conferenciaban mucho de generar sinergias con el cooperativismo para impulsar el desarrollo rural, tanto así que muchos hablaron de aprobación de cupos, pero todo era pamplinas, hoy hay que decirlo, es una realidad.

 

 

Para el directivo hay un trato especial, respetuoso y de gran relieve con las cooperativas que después de años de desdén encontraron eco en el Gobierno, el mismo que las ve como verdadero instrumento para el progreso, el crecimiento y la inclusión. Tan trascendental es el frente cooperativo que desde hace seis meses los representantes de las mutuales son recibidos por ministros de Hacienda, Agricultura, Trabajo y otras entidades, pero igual por la vicepresidencia de la República, lo que dice que hay un plan especial para desarrollar el sector cooperativo y asociativo en el país lo que explica porque los gremios cooperativos están siendo invitados a participar y opinar, de tal calado es esta unión que hay comisiones intersectoriales para avanzar con mayor velocidad y proyectar distintos temas como la colocación de créditos para la economía popular con bajas tasas de interés y redescuento del Grupo Bicentenario y con apoyo del Fondo de Garantías hasta con el 70 por ciento de los créditos, una posibilidad para utilizar y hacerla rentable para el país.

Hoy hay mucho entusiasmo por todo el andamiaje cooperativo verdaderamente necesario y urgente para dar pasos gigantes en busca de la formalidad con préstamos desembolsados por las entidades del sector y respaldadas por el gobierno en distintas instancias. A criterio de Ramírez Zuluaga, el microcrédito está llamado a evolucionar amén de sus notorios avances porque este sistema es muy distinto en la actualidad al de ayer. A la fecha este sistema de financiación requiere de virtualización porque sigue siendo muy común la expresión de deudores invisibles, personas sin experiencia bancaria ni antecedentes en las centrales de riesgo que permitan establecer quién es buen o mal pagador.

El asunto conlleva a buscar diversas variables porque existen numerosos comportamientos crediticios y hoy hay mecanismos que permiten prestar muy a sabiendas que la tecnología dice que del total de los créditos hay conocimiento histórico de ese monto entre el cinco y el diez por ciento de los demandantes de crédito no pagarán sus obligaciones, todo el igual de las variables o estadísticas transaccionales que manejan distintas entidades en dónde se sabe quién pide crédito, como paga y cómo son sus hábitos de gasto y ahorro.

Al manejar información previamente autorizada, expuso el Gerente General de Fincomercio, y con el análisis de datos inferidos que son viables con la sola cédula, es fácil ver gustos y preferencias, determinar costumbres y bajar la tasa de malos pagadores al tres o cuatro por ciento.

El tema es aprovechar las bondades del pin open folder y hacer de los créditos una mejor experiencia en donde los préstamos se aprueben en minutos y las soluciones sean verdaderas y en favor del público que requiere financiación.

 

En el trimestre ha bajado la demanda de crédito

 

 

Según Fincomercio, en el trimestre como era esperado bajó la demanda de crédito por las elevadas tasas de interés, el asunto era tendencia desde 2022 cuando la inflación, las decisiones del Emisor y las directrices de la Superintendencia Financiera frenó las actividades interbancarias y todos los mecanismos de fondeo de largo plazo, vino una mayor tasa en el redescuento y los créditos se encarecieron porque pasaron del uno al 2.4 y 2.5 por ciento, unas tasas de colocación más que dobladas y sinónimo de dificultad para compras de cartera.

 

“Era algo que tenía que suceder que la demanda de crédito bajara y que el Banco de la República subiera las tasas para enfrentar la expectativa de inflación del mercado y de alguna manera es un enfriamiento buscado de la economía o propiciado con el fin de bajar la demanda y quitar la presión sobre los precios, pero se juntaron varios temas que hicieron que la antedicha demanda cayera porque cuesta más, por demasiado consumo en 2022 y por ello los créditos bajaron, lo que explica por qué justifica el bajonazo en los costos de tarjeta anunciado por los bancos para estimular la economía”, precisó Ramírez Zuluaga.

 

En Colombia y el mundo ha pasado de todo, la guerra en Ucrania ha hecho que la caída en materias primas, entre ellas los fertilizantes impacten la productividad, así como la agroindustria, aún queda el guayabo de la crisis global logística y el estrepitoso rompimiento en la cadena mundial de suministro, como si fuera poco apareció este año la crisis financiera en Estados Unidos y Suiza, pues colapsaron bancos como Silicon Valley, Silvergete Bank, Signature Bank, First Republic Bank, Wester Alliance, Bancorporation y Pacwest Bancorp, en Suiza reportó serios inconvenientes el Credit Suisse, todo en cadena y un susto para el mundo financiero.

 

 

Poco a poco todo va tomando su rumbo, pero Colombia aprendió de las otras crisis como la de los créditos subprime, la crisis hipotecaria y otras lecciones que contagiaron la economía, pero que fueron inyectando conocimiento, experiencia y prevención. Así las cosas, dijo Jairo Eduardo Ramírez, el ahorrador colombiano puede estar tranquilo, seguir con su cultura de reserva y proyectar futuro porque recalcó, el país quedó blindado con los pasados trances como la burbuja tecnológica, para el capítulo reciente hubo medidas muy fuertes basadas en los acuerdos de Basilea.

Fincomercio destacó que en medio de la última crisis bancaria la situación tomó al sector financiero con mucho blindaje toda vez que se encuentra más fortalecido en indicadores de solvencia y liquidez. La cooperativa reconoció que los entes de control lograron disciplinar y regularizar la industria financiera de manera importante lo que permite ver mejores reacciones en Estados Unidos, Europa y desde luego en Colombia.

Estados Unidos que sufrió el golpe de manera directa logró salir avante gracias a los seguros de depósito y al apoyo del sector oficial para evitar una debacle. Recordó que hubo medidas de inversión equivocadas por parte de las tecnológicas al estar llenos de depósitos optaron por comprar bonos del gobierno a tasas de esa época, pero subió el indicador y las empresas salieron a vender con desespero a precio de feria, un problema muy coyuntural que afectó en su inició, pero que contó de alguna manera con sorpresas porque los árabes propietarios de algunas acciones decidieron invertir.

Lo que aconteció con Deutsche Bank no sorprende ni es nada nuevo, enfatizó el Gerente General de Fincomercio, puesto que se hablaba de manejos poco ortodoxos a tal punto que hubo problemas con la deuda subordinada, pero para fortuna del mundo el gobierno alemán puso el pecho y redujo el impacto, es decir que fueron problemas muy focalizados y nada parecidos a la crisis estadounidense de 2007 y 2008 que se llevó por delante a Lehman Brothers, la potente compañía global de servicios financieros que tuvo vida desde 1850, dejando de operar el 15 de septiembre de 2008.

Los términos de Basilea, apuntó el Gerente, dan mucha más tranquilidad y evita que se repitan episodios como los de la crisis hipotecaria y otras que intimidaron y afectaron la economía del mundo.

 

Europa no pasa por un buen momento

 

 

Desde la crisis de la Zona euro o Eurozona registrada entre 2009 y 2016, Europa ha tenido una serie de capítulos que no le permiten reaccionar, de hecho, los crecimientos de su economía no han sido vigorosos y estuvieron por debajo de cero por largo rato. El Viejo Mundo, puntualizó Ramírez, ha tenido y tiene contratiempos porque semeja una isla especial, ya que debe desembolsar mucho dinero para sostener la economía del bienestar que suele ser costosa por la seguridad social, beneficios, subsidios y todo un amparo oneroso.

Reino Unido, manifestó, ha logrado pasar la página, pero Francia afronta serios problemas con una serie de medidas que tomará el gobierno para meter en cintura el problema de las pensiones que es mundial por el envejecimiento de la población fenómeno que resulta costoso porque cada vez menos gente contribuye con el sistema social y básicamente con el de jubilación.

Es posible, afirmó Ramírez Zuluaga, que Francia tenga inconvenientes adicionales de productividad, pero superables en bondad de su solidez y desarrollo tecnológico. Los de Europa, refrendó, son países con plata que inclusive sacan beneficio de la migración por los aportes que esta hace en la economía, pero igual para mejorar las generaciones en la población.

 

Mejora el ahorro

 

 

Hasta no hace mucho se hablaba de una crisis nacional y mundial por la dificultad para ahorrar, en esencia en América Latina y otras latitudes en donde la oferta de empleo no es muy grande, los efectos del modelo económico destruyeron el ingreso y el elevado costo de vida absorbió buena parte de la renta familiar. Atrás quedaron las ápocas del ahorro bancario con tarjeta y la posibilidad de ganar casa, carro y beca.

En fin, el contexto no es boyante y muestra un panorama lánguido en acopio de dinero o reservas, sin embargo, en la cooperativa Fincomercio hay un fenómeno bastante sugestivo y es la tendencia de la gente en distintas capas de la sociedad por ahorrar, un tema en el que pesa la transformación tecnológica y las facilidades para obtener una ganancia vía corrección monetaria y mantenimiento del poder adquisitivo. Muchos nacionales, aseveró el Gerente General, pasaron su dinero de la casa al banco o la cooperativa, en el recuerdo, añadió, quedó guardar la plata debajo del colchón, en la alcancía y recurriendo a otras prácticas que terminaban siendo un ahorro tramposo.

Los ahorradores son conscientes que la plata en una entidad financiera compensa la pérdida del valor adquisitivo con una tasa de interés adecuada y sin hacer filas porque hay, como pasa en Fincomercio, una red bancaria, lo último en tecnología y la opción de crédito por libranza, especialidad de la casa muy fácil en donde con una autorización, se traslada una parte de salario a una cuenta especial, práctica en donde no se siente ese ahorro, gratamente se ve y se disfruta.

El contertulio subrayó que la disciplina del ahorro abre puertas y las posibilidades de tomar un crédito. Recordó que lo recomendable es ahorrar el 10 por ciento del ingreso por mes, la mejor carta de presentación a la hora de diligenciar o solicitar un préstamo. A Fincomercio le va sumamente bien con el ahorro, el año pasado el indicador estuvo en el 24 por ciento cuando hubo crecimientos en el sistema que oscilaban entre el cuatro y el cinco por ciento. Sumadas las modalidades de ahorro en la entidad esta cifra alcanza el 16 por ciento, es decir que por ahorros y depósitos Fincomercio no sufre.

 

“Tengo conocimiento de muchas cooperativas en donde el problema es que están llenas de dinero porque hay regiones del país en donde esta tendencia es muy marcada como Boyacá, departamento que ahorra con devoción, siendo la mujer muy juiciosa y quien aporta de manera increíble con los depósitos, son estrictas con los manejos económicos del hogar, con sus ingresos y se distinguen por ser muy buenas pagadoras. Hay que reconocer que son unas ministras de Hacienda, las féminas siguen contribuyendo con el progreso a partir del ahorro”, afirmó el Gerente General de Fincomercio.

 

Aparte de la cultura femenina del ahorro, hay programas de vivienda popular y los Beneficios Económicos Periódicos, BEPS, que suman en ahorro y proyección para mejorar la calidad de vida, el tema consiste, estimó Ramírez Zuluaga, en mantener la disciplina y guardar dinero para invertir cuando se haga necesario, todo en favor del progreso.

 

 

Si bien es cierto las cooperativas nacen con el hombre, hoy es trascendental seguir con la asociatividad para sacar adelante proyectos productivos, trabajo mancomunado, todo un entorno en donde es clave juntarse para hacer cosas importantes, afianzando cooperativas en las que hay dueños, gestores y usuarios, todo bajo un techo familiar en donde la democracia prima, algo vital porque la única posibilidad de capitalizar las cooperativas está precisamente en el ahorro.

Ramírez Zuluaga dijo que existen muchos segmentos populares que no acceden a los bancos porque los ven y los sienten demasiado fríos y lejanos, caso opuesto a las cooperativas, a las que ven cercanas y cálidas. Es por eso, expresó el directivo, que la voz del cliente si es escuchada en el sector cooperativo de ahorro y crédito, puntualmente en Fincomercio en donde la idea es poderle brindar a ese usuario la mejor experiencia tecnológica como la ofrece Amazon, Google y otros, nada lejano a los adelantos que tienen las grandes estructuras financieras. Se busca, aclaró, que ese asociado o ahorrador, por popular que sea no está alejado de las facilidades tecnológicas que tienen los bancos. Ya hay una tarjeta de crédito, pero la idea es alcanzar la tarjeta digital para que los clientes estén a la altura de quienes utilizan los servicios de la banca.

La figura cooperativa es una enorme opción y por fuera de los estereotipos políticos o matices ideológicos en donde es complejo ser de derecha o de izquierda, defensor de la propiedad privada y otros derechos o reivindicaciones, el cooperativismo, remarcó el Gerente General de Fincomercio, facilita hacer empresa de manera eficiente, generar excedentes que no van a los bolsillos de un gran capitalista vía repartición de dividendos sino para realizar actividades sociales que no se ven en la banca tradicional y que hacen muy diferentes a las sociedades mutuales.

 

Fincomercio, inclusión y tejido social

 

 

Al mirar la cooperativa Fincomercio por dentro atrae todo el componente de tejido social e inclusión, algo que hace parte del ADN de la firma y no de lavar la marca como se dice en algunos entornos. Hoy, dijo Ramírez, las grandes entidades financieras se dieron cuenta que posicionar la marca socialmente les conviene y por eso ahora aparecen muy ambientales, pegados de las comunidades y en otras dinámicas, de manera tan exagerada que hay hasta certificaciones.

 

“Nosotros no necesitamos certificarnos para cumplir con nuestra naturaleza porque las cooperativas sí impactamos la comunidad, sí transformamos, esto no es discurso ni retórica. Desde hace 12 años hemos entregado 88.000 kits escolares, unos morrales bien diseñados, bonitos y con toda la calidad, tan finos que son muy pedidos. Llegan a los hijos de los asociados y nietos de los pensionados, también de la casa. Hace dos meses entregamos 12.000 kits con todo el material estudiantil y vimos niños y niñas muy felices, no era para menos, recibieron un beneficio en plena época inflacionaria cuando los útiles escolares se encarecieron en un 40 o 50 por ciento, esto llegó también a menores hijos de usuarios del crédito agrícola de Huila, Boyacá y Cundinamarca”, aseveró Ramírez Zuluaga.

 

Fincomercio entregó en diciembre cerca de 800 pares de zapatos en zonas vulnerables como Cazucá y Suba, sitios en donde la pobreza abraza las familias al igual que los problemas. Este trabajo fue posible por el compromiso logrado con lideresas y fundaciones, mujeres y entidades valiosas con quienes se hizo una obra amorosa y llena de solidaridad, totalmente por fuera del mercantilismo. Dentro del plan de acción fueron pintadas casas en Ciudad Bolívar, hubo recogida de basuras y labor con madres recicladoras, todo de alto impacto social y en favor de las comunidades.

 

 

Con todas las dificultades económicas, Fincomercio seguirá invirtiendo en labor social y por eso de los excedentes de 2022, la cooperativa aprobó 1.700 millones de pesos para fortalecer los fondos sociales, pues la ayuda no debe parar y Colombia necesita a Fincomercio. Con las entregas y apoyos la entidad logró hacer una dura radiografía de país y por eso su Gerente General quedó muy impactado al conocer las grandes necesidades de muchos colombianos, una realidad dura que golpea el alma.

Lamentó el Gerente General de la cooperativa los terribles indicadores de desigualdad que siguen siendo altos y demuestran que Colombia ha fallado como país. Instó al ejecutivo a propender por un urgente equilibrio de los ingresos y acentuó que para eso están las cooperativas, para dar una mano y contribuir con la reconstrucción en favor del derecho a vivir dignamente.

Un tema que llama la atención es el hecho que la multilateralidad y entre ella la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, no le den el verdadero espaldarazo a la economía y modelo solidario en pro de la inclusión y la mejor forma de vivir, en concepto de Fincomercio ha faltado apoyo desde esas tribunas sin dejar de lado que hay estructuras poderosas como Rabobank y otras que hacen del cooperativismo un fortín similar al empuje capitalista, con un cúmulo de aportes y excelentes resultados.

Expuso que sin duda el mundo y el país estarían mejor si tuviesen un modelo económico basado en los principios cooperativos, con educación financiera, mayor solidaridad entre cooperativas y toda la audacia en procesos de integración y fortalecimiento de las estructuras cooperativas, que serían más competitivas y dispuestas a mover su portafolio social en búsqueda de la equidad, el trabajo y la garantía de un ingreso justo y rentable.

 

 

El cooperativismo, anotó el brillante invitado es la hoja de ruta para el progreso, reconociendo que necesita fortalecerse técnica, económica y tecnológicamente, todo un ecosistema productivo y financiero que muestre mayor capacidad de impacto, catapultando una organización empresarial ideal. El modelo cooperativo y sus principios, dijo el directivo, no solo son el camino sino la ruta rápida al desarrollo, pero deploró que Colombia y otros países de la región no han sacado verdadero provecho de la figura.

Ramírez insistió que es notorio que el actual Gobierno quiere y trabaja en aras de llegar a la Colombia excluida y vulnerable, incitando a la formalidad, el trabajo y optimizar la territorialidad con empresa y acceso a los derechos básicos, todo de la mano de la red cooperativa a la que fortalecerá con la asignación de recursos que irán a fortalecer la economía popular.

Con la llegada de Rabobank y su experiencia el cooperativismo local cambia el chip y se adhiere a una firma que genera confianza, esperanza e invita a soñar. El banco cooperativo de Países Bajos aseguró Ramírez, llegó no con un libro sino con realidades, esa gestión efectiva que muestra que sí se pueden cumplir los propósitos e impactar de la mejor manera a una sociedad con sostenibilidad ambiental y social sin descuidar la económica.

Sobre el capital humano, el Gerente General de Fincomercio sostuvo que por encima de las estructuras de mármol, prima el talento humano y los trabajadores comprometidos con las empresas y la causa social. Dijo que con mucho esfuerzo y tacto la entidad se ganó el corazón de empleados y asociados, pero también de jóvenes ligados a las metas.

Al cerrar apuntó que al final del cuatrienio ve un sector cooperativo más consolidado, apostando por integración económica y economías de escala, eso sí mucho más preparados profesional y tecnológicamente. Vislumbra unas cooperativas más aferradas al asociado, mejorando capacidades y con un cambio importante de hábitos. Espera que en ese tiempo haya mayor alineación con el sector público y recuperar un espacio que se perdió por ir solos en el mercado.

 

 

Al ir cerrando su análisis, Jairo Eduardo Ramírez, resaltó que el cooperativismo es el modelo más adecuado para superar las dificultades, consecuencia de la desigualdad en donde puede optimizarse el ingreso, los patrimonios, ello respetando la propiedad privada de manera justa. Expresó su beneplácito por los casos agrícolas que están dejando mejor renta que las actividades ilícitas, lo que hace pensar en unas asociaciones campesinas que manejen productividad y eficiencias para hacer más atractivo el negocio. Ese tipo de experiencias, expuso, también conlleva a una organización a nivel territorial en donde las actividades del campo adquieran un perfil empresarial, apalancadas en cooperativas para mejorar en transporte, acopio, cadenas de frío y otras soluciones inherentes a la inocuidad, permitiendo mejores frigoríficos y productos lácteos sin apartar los productos agrícolas.

Fincomercio es la madre de libranza en Colombia, no en vano trabaja con más de 900 empresas a las que les maneja el fondo de empleados, impulsando ahorro y crédito, todo con 1.900 pagadurías. Igual es el primer colocador de crédito educativo en el país, pues antes de pandemia ponía a disposición de los estudiantes más 70.000 millones de pesos, la dinámica cayó con el virus, pero ya la entidad empieza a recuperar sus cifras. En diciembre colocó más de 40.000 millones de pesos, la entidad es aliada de más de 130 instituciones educativas a las que lleva crédito totalmente virtualizado y autogestionado.

La cartera de pensionados asciende a 500.000 millones de pesos y como si fuera poco la cooperativa ya tiene listo el diseño del crédito para vivienda, adelantó adecuaciones tecnológicas, ajustó todo lo concerniente a tasa fija y variable, pero llegó la volatilidad de las tasas y aplazó la socialización del producto que va a necesitar un empujón del Gobierno para fondeo si se tiene en cuenta que el crédito de vivienda es de muy largo plazo.

Fincomercio sigue dinámica y llena de soluciones, aparte de un portafolio sugestivo y amplio goza de credibilidad, sello, compromiso, prestigio y todo el reconocimiento.

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