Los comerciantes y empresarios del país expresaron su preocupación por los reiterados ajustes al alza de los tipos de interés los cuales se traducen en menores ventas, en desaceleración de la economía, mayores inventarios y desempleo.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, Guillermo Botero Nieto, indicó que la noticia no sorprende, pero preocupa porque el decrecimiento económico es muy grande lo cual se complica aún más con los frenos que se le están poniendo a la economía, asunto que para el comercio es supremamente complicado.
“Sabemos y entendemos que la misión fundamental del Banco de la República es controlar la inflación que entre otras cosas es un encargo constitucional que no admite reparo alguno”, anotó el señor Botero.
Dijo que la situación es muy difícil para comerciantes y compradores porque hay un encarecimiento desbordado del crédito comercial y del crédito que usan los empresarios, situación que obliga a trabajar con mayor ahínco en el control y manejo del endeudamiento, contexto que no deja de preocupar a los empresarios y a los consumidores que tendrán que pagar más por sus obligaciones financieras.
El panorama, dijo Botero Nieto, hace pensar que habrá un semestre y un año muy regular en materia de ventas porque para no ir tan lejos de los 14 sectores en los que divide el Departamento Nacional de Estadística, DANE al comercio, tres de ellos no llegan ni siquiera al uno por ciento. De esta cifra tan solo seis muestran un comportamiento positivo, pero genera angustia que hay sectores en cero punto tres, cero punto ocho y otros que no tocan el uno por ciento.
La situación ha sido tan compleja que por las mayores tasas de interés se fomentó el desempleo porque muchas empresas debieron prescindir de personal porque no había con qué pagarles en vista de la contracción en las ventas.
“En ese frente hemos retrocedido alarmantemente porque en el comercio se ocuparon hasta no hace mucho 6 millones 250 personas solo que hoy va en seis millones 50 mil, es decir que por lo menos se han perdido 200 mil puestos de trabajo lo cual es un descenso grande”, precisó Botero.
Sobre una leve recuperación, el dirigente gremial indicó que posiblemente el segundo semestre podrá dar una mano toda vez que históricamente este periodo es de mayor demanda por fechas especiales y la misma temporada de fin de año. En ese orden de ideas, comentó no habría que esperar una recuperación en 2017 sino unos meses que podrían estar acompañados de mejor destino.
Sobre la declaración del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en el sentido que el país podría estar viendo el final del ciclo de ajustes de las tasas de interés, el empresario no quedó tan convencido porque consideró que hay escenarios pendientes como el de la Reserva Federal que pueden agudizar aún más los problemas, razón por la cual no cree que el Ministro, que es un voto en la Junta del Banco Central, derrote la posición del grueso del cuerpo colegiado.
“Él no es el que manda ahí, pueda que mande en la séptima con séptima, pero en lo otro no manda, hay potestad e independencia en el Banco de la República, factor que no se debate y hay aspectos por venir que generan incertidumbre en la economía, que de darse como prevén los analistas podrían traer algún tipo de sorpresas y de medidas adicionales, luego aún nada está dicho ni concluido”, puntualizó el presidente de Fenalco.
Pymes asustadas
Un sector que empezó el 2016 con algún optimismo fue el de las pequeñas y medianas empresas que siguen en su lucha por seguir recuperando protagonismo en la economía el cual se venía marchitando por el relicario de políticas equivocadas, del factor cambiario, el contrabando y las tasas de interés.
Si bien hubo fe de carbonero lo cierto es que a la fecha hay angustia en las pequeñas y medianas factorías que con los nuevos ajustes en las tasas de interés están viendo crecer sus inventarios ante la contracción de la demanda interna que opaca cualquier buen presagio.
El Vicepresidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias, Acopi, Jairo Pulecio, declaró en este medio que la nueva subida en las tasas de interés es una precaria noticia porque agudiza una tendencia que se traía y que se refleja en menores ventas y en una dificultad que se genera en el sector y que obliga a hacer ajustes para el segundo semestre.
“Esto demuestra que sin duda hay un recalentamiento en la economía local que tiene de manera visible una incidencia directa en términos de consumo afectando preocupantemente nuestros inventarios, la verdad estamos muy preocupados porque la empresa colombiana viene de capa caída y el gobierno insiste en una reforma tributaria que puede generar estragos”, declaró Pulecio.
Este reconocido empresario de Norte de Santander dijo que hoy la capacidad instalada de las empresas empezó a mermar y lamentó que de las empresas han tenido que salir de un porcentaje elevado de personal que es la opción inmediata que hay cuando se estrecha la economía en detrimento de los industriales.
“Vemos que el Banco Central no ha podido organizar la economía local y esto seguramente es un pequeño incremento de los muchos que vendrán en los tipos de interés, la verdad hay razones de peso para pensar así”, apuntó el Vicepresidente de Acopi.
Añadió que los empresarios de las Pyme están esperando como se desenvuelve la economía mundial porque hay dudas por Europa y por lo que venga en materia monetaria por el lado de la Reserva Federal que a mediados de año aumentará posiblemente sus tasas de interés haciendo más atractivo llevar los dólares para Norteamérica. A eso, aseveró, se suma la región con Brasil y desde luego consideró que hay que esperar que acontece con China sin dejar de lado el entorno petrolero.
Para los empresarios de las Pyme el gobierno no ha mostrado en su verdadera dimensión la crisis macroeconómica porque consideran que el gobierno lo único que ha hecho es disimular una realidad que es mucho más apremiante de lo que se imagina.
“Los ajustes despiadados en tasas de interés se tira las proyecciones y las perspectivas trazadas a comienzos de año porque esas proyecciones que se hicieron en términos de inversión, en ventas y en caída de inventario se vuelven a complicar y por eso la mayoría de las empresas empezaron a replantear la estrategia para el segundo semestre por el nuevo escenario que plantea el gobierno y que acompaña con más intereses el Banco de la República”, expreso, Jairo Pulecio.
Las pymes prevén desde ya un mal año porque hay inventarios estancados, menores opciones de compra y menos demandantes de bienes y servicios porque nuevamente creció el desempleo.
El desbarajuste de la economía, dijo, se dio con la caída de los precios del petróleo en donde se vio a toda luz que el gobierno estaba dependiendo de manera equivocada de los commodities y de una locomotora minera y petrolera que nunca arrancó.
En materia tributaria, expuso Pulecio, hay enormes inquietudes porque actualmente las empresas tienen cargas impositivas muy grandes que las hacen prácticamente inviables porque tristemente los empresarios dejaron de existir desde que se concentraron a producir recursos para el gobierno que no asume costos del sector privado y mucho menos quiebras o coyunturas sociales.
Manifestó que ya es hora de que el ejecutivo aproveche la reforma tributaria para mejorar su recaudo y para optimizar su andamiaje como autoridad sin ningún tipo de preferencias y más bien dedicarse a devolver la competitividad a las empresas que son más rentables con las puertas abiertas y las máquinas operando porque solo así generan recursos y empleo.
“En aras de un mejor país, en aras de la equidad y la eficiencia es bueno que el ejecutivo piense en recaudar más impuestos vía reforma tributaria sobre la base de la eficacia en recaudo, pero permitiendo una reducción de ese gran libro que es el proyecto tributario para que podamos los empresarios tributar en la calidad y en la cantidad que se debe. Ojalá el gobierno pueda meter un poco de detalles y de agentes económicos que se quedan por fuera de esa gran bolsa y que es lo que genera realmente el hueco fiscal. No se exagera cuando se afirma que el empresariado está en dificultades y que por el bien de un país ya es hora de que nos tengan en cuenta”, sostuvo.