En un contexto internacional marcado por nuevos desafíos comerciales y políticos, la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, conmemora 70 años de historia como actor clave en el fortalecimiento de la relación binacional entre Colombia y Estados Unidos, no solo en el ámbito comercial, sino también en el diplomático, institucional y social.
Desde su fundación en 1955, cuando un grupo de 16 visionarios empresarios decidió crear un puente comercial entre ambas naciones, AmCham Colombia ha evolucionado hasta convertirse en una organización que representa a más de 900 empresas afiliadas en Colombia en sectores estratégicos como agroindustria, tecnología, farmacéutica, turismo y logística, con presencia activa en más de 10 departamentos del país.
A lo largo de estas siete décadas, AmCham Colombia ha sido testigo y protagonista de hitos determinantes en la relación binacional. Acompañó la visita del presidente John F. Kennedy en 1961 en donde se estableció la Alianza para el Progreso y fue miembro fundador de la Asociación de Cámaras Americanas de Comercio de América Latina y el Caribe (AACCLA) en 1967. Desde entonces, ha promovido el crecimiento regional, la inversión extranjera y la integración empresarial.
Su labor ha sido reconocida por el Estado colombiano, como lo demuestra la Cruz de Plata otorgada en 1986 por el Ministerio de Relaciones Exteriores por su aporte a las relaciones bilaterales. Durante los últimos 30 años, ha tenido un papel decisivo en el impulso de iniciativas que benefician el comercio y al tejido empresarial como la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA) en 1991 y la promoción activa del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que entró en vigor en 2012, consolidándose como uno de los pilares de la economía nacional.
Desde 2018, en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y varias economías globales, AmCham Colombia ha desarrollado herramientas estratégicas para el sector empresarial colombiano. En 2019, publicó su primer estudio de oportunidades derivadas de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. En 2022, presentó un informe detallado sobre el potencial del sector agroindustrial colombiano en el mercado estadounidense.
En 2025, la Cámara Colombo Americana divulgó un nuevo estudio en el marco de la segunda administración Trump, analizando riesgos y oportunidades para las exportaciones nacionales. Estos análisis han permitido identificar nichos, anticipar escenarios y facilitar el posicionamiento competitivo de Colombia en un entorno cambiante.
AmCham Colombia ha contribuido de manera significativa a la generación de empleo formal en el país con el programa "Empleo Hay", lanzado en 2021 junto a la Fundación Howard G. Buffett. Esta iniciativa ha permitido vincular laboralmente a más de 10.500 personas en 850 empresas, beneficiando principalmente a jóvenes en Bogotá, Cali, Medellín y Cartagena, y demostrando el poder del sector empresarial para dinamizar el mercado laboral y cerrar brechas de acceso a oportunidades. Asimismo, ha impulsado el crecimiento de emprendimientos con alto potencial mediante su programa "Scale", iniciado en 2020, que ha beneficiado a más de 90 emprendimientos colombianos. En 2022, dio inicio al programa "Talento Hay", enfocado en mejorar la empleabilidad de migrantes venezolanos con el apoyo de la Fundación Hilton. Todo lo anterior se suma a iniciativas para la formación de capital humano bilingüe a través de su programa de responsabilidad social empresarial "Advance with English".
Durante la pandemia, AmCham Colombia lideró la primera rueda de negocios 100% virtual con la participación de más de 800 empresas de 13 países. En 2024, organizó su primera rueda de negocios presencial con más de 100 compradores estadounidenses que generó expectativas de negocios por US$8.2 millones para los cerca de 200 exportadores que participaron.
La Cámara también ha apoyado la reconciliación nacional con alianzas como la de Reconciliación Colombia.
Un hito reciente de alto impacto ha sido el lanzamiento del "Pacto por las Oportunidades" en 2024, una iniciativa que ya cuenta con 651 empresas de 23 departamentos, comprometidas en avanzar alrededor de cuatro pilares fundamentales: el máximo aprovechamiento de las oportunidades, la generación de conocimiento y capacitación, la creación de empleo y el desarrollo sostenible. Este pacto representa un compromiso colectivo del sector privado con la equidad, convirtiéndose en una plataforma activa de transformación social y económica a nivel nacional.
Como representante en Colombia de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la más grande del mundo, y como miembro activo de gremios nacionales y comités intergremiales regionales, AmCham Colombia ha consolidado su voz como un actor determinante en la defensa de los intereses del sector empresarial.
En el marco de su aniversario número 70, que celebrará a lo largo del año a través de diversas actividades que comprende la Asamblea Anual de Afiliados, una rueda de negocios internacional en mayo; una jornada deportiva y una cena de gala, entre otros, la Cámara Colombo Americana reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la relación bilateral en un nuevo escenario global, marcado por el inicio de la segunda administración del presidente Donald Trump.
"Hoy, más que nunca, es fundamental que los empresarios colombianos mantengan su protagonismo en el impulso del comercio, la inversión y la cooperación con Estados Unidos, para ello cuentan con todo el equipo de AmCham Colombia", afirmó María Claudia Lacouture, presidente de AmCham Colombia quien agregó que el trabajo cameral seguirá enfocado en abrir nuevas oportunidades, generar conocimiento y representar los intereses de nuestros afiliados en Colombia y Estados Unidos, así como contribuir al crecimiento y progreso de los colombianos.
Nuevos aranceles, lo mejor es que no existan
En el marco de la conmemoración de los 70 años de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, su presidenta María Claudia Lacouture presentó los resultados del primer análisis sobre los efectos inmediatos del arancel del 10% que Estados Unidos impuso a las exportaciones colombianas.
Como parte del estudio, se tuvieron en cuenta variables clave para evaluar tanto los riesgos como las oportunidades derivadas de esta medida, entre ellas: (i) el arancel base aplicable a países sin acuerdo comercial vigente con Estados Unidos; (ii) los tiempos estimados de distribución de los productos potencialmente afectados; y (iii) las tasas de crecimiento de las importaciones de estos bienes en el mercado estadounidense.
El 82,7% de la canasta tendría un impacto limitado y un 40% representa oportunidades altas y media-altas para consolidar y expandir la presencia de Colombia en ese mercado, es la principal conclusión del estudio realizado por Amcham Colombia.
El impacto limitado del arancel del 10% en el 82,7% de la canasta exportadora colombiana responde a dos factores principales, 51% corresponde a productos excluidos del nuevo arancel por decisión del gobierno estadounidense, al considerarlos estratégicos para su producción.
31,7% enfrenta el nuevo arancel del 10%, pero parte de una base arancelaria más favorable gracias al tratado comercial con Estados Unidos, a diferencia de otros países que enfrentan aranceles acumulados.
Se estima que el 51% del valor exportado no se vería afectado en el corto plazo (inmediato) por el nuevo arancel del 10%, mientras que el 49% restante sí estaría sujeto al gravamen, con excepción del aluminio y el acero, que enfrentarían un arancel del 25% en igualdad de condiciones con sus principales competidores.
Al considerar el 49% afectado, se puede establecer que el 82.7% de la canasta exportadora colombiana tendría un impacto bajo o limitado en el corto plazo, dado que el 51% está completamente exento y un 31.7% adicional corresponde a productos cuyo entorno competitivo no cambia significativamente.
El estudio también presentó un semáforo de oportunidades, en el que identifica tanto los sectores más expuestos al arancel del 10% como aquellos con mayor potencial de crecimiento dentro de la canasta exportadora de Colombia.
El 6% de los productos corresponde a una oportunidad alta, donde Colombia cuenta con ventajas competitivas claras: ya sea por diferenciales arancelarios, crecimiento sostenido en exportaciones o debilidad de competidores clave.
Material eléctrico (3%): A pesar del arancel del 10% que enfrenta Colombia, China, el principal proveedor global, afronta un arancel del 145.7%. Textiles y confecciones (2%), China, principal competidor, enfrenta un arancel de 151.8%.
Azúcares y productos de confitería (1%): Competidores como China tienen aranceles hasta del 157.8%, mientras Colombia experimentó un crecimiento del 109.3% en 2025. El 34% se encuentra en la categoría de oportunidad media-alta, o que refleja condiciones favorables con alto potencial de ser capitalizadas estratégicamente.
Para el caso de las flores y plantas (13%): Colombia lidera el mercado frente a competidores como Ecuador (arancel total del 16,8% ), Países Bajos (16,8%) y Costa Rica con arancel igual a Colombia. En café, aunque Colombia enfrenta un arancel del 10%, sus principales competidores también se ven afectados por aranceles similares o incluso ligeramente superiores.
Aluminio y subproductos (5%): Aunque enfrenta un arancel del 25%, todos los principales competidores también lo resisten. En plástico (2%), Colombia creció 42.83% en 2025. China enfrenta un arancel del 150.1%. Por otra parte, en Preparaciones de hortalizas y frutas procesadas (1%): Colombia mantiene condiciones favorables frente a sus principales competidores, como China y Turquía quienes enfrentan aranceles de hasta 152.9% y 17.9%, respectivamente.
Según Amcham, El 3% de los productos presenta una oportunidad baja, situación en la que Colombia compite en desventaja frente a países con acceso libre de aranceles.
Arancel del 10%, proyección o impacto en crecimiento, empleo e inflación
El segundo análisis, desarrollado por ANIF para AmCham Colombia, se enfoca en la proyección de las implicaciones de mantener el arancel durante uno o dos años, evaluando variables como exportaciones, crecimiento, empleo, inversión e inflación. El objetivo es anticipar efectos, generar estrategias de mitigación y reafirmar la necesidad de mantener a Colombia como socio confiable para Estados Unidos.
Según el estudio, si el arancel se mantiene, las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos podrían caer un 8%, equivalente a US$1.147 millones entre 2025 y 2026. Esta reducción afectaría especialmente al sector no minero energético, que representó el 59,9% del total exportado a EE. UU. en 2024.
En cuanto al crecimiento económico, el informe estima una disminución del PIB de 2,8% a 2,7% en 2025, con una pérdida acumulada de $4,7 billones en ingresos durante los primeros dos años. Además, se proyecta la pérdida de 15.000 empleos hacia finales de 2026, debido a la menor demanda de mano de obra por parte de las empresas exportadoras, y una caída de 0,1 puntos porcentuales en la inversión privada.
En materia de inflación, si Colombia respondiera con aranceles similares sobre productos estadounidenses, esta podría aumentar al 4,4% en 2025, frente al 4,2% proyectado en el escenario base. Esto afectaría de manera directa los precios de insumos clave para la industria nacional, especialmente en sectores sensibles como la producción de proteínas (huevo, pollo, cerdo, pescado), ya que el 70% de los bienes importados desde EE. UU. no se producen localmente o no se producen en cantidades suficientes para suplir la demanda interna.
Al presentar este resultado, la presidente de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, enfatizó en la necesidad de que el país cuente con un plan comercial pragmático, estratégico y proactivo que pueda mitigar estos efectos, potenciando sectores con ventajas comparativas y consolidando a Colombia como un proveedor confiable, ágil y competitivo en el mercado estadounidense.
“Debemos aprovechar las oportunidades, pero eliminar los riesgos. Es fundamental un trabajo conjunto gobierno y sector privado para excluir a Colombia de la medida arancelaria del 10%, utilizando los canales que ofrece el Tratado de Libre Comercio vigente con Estados Unidos, los cuales permiten flexibilidad para manejar tensiones sin judicialización. Deben ponerse en marcha instancias de consulta bilateral que pueden iniciarse de manera informal para exponer preocupaciones comerciales, discutir los efectos de las medidas adoptadas y explorar soluciones sin necesidad de escalar el conflicto”, señaló Lacouture.
A renglón seguido, indicó que, desde AmCham Colombia habrá un trabajo continuo para seguir fortaleciendo las relaciones empresariales entre ambos países, afianzando la confianza en las entregas, la diferenciación por calidad y sostenibilidad, y la capacidad de respuesta ante las nuevas exigencias del mercado estadounidense. Colombia, dijo la dirigente cameral, cuenta con una reputación consolidada como proveedor confiable, lo que le permite mantener su competitividad incluso en escenarios de tensión y, en muchos casos, abrir nuevas oportunidades frente a competidores con mayores restricciones.
Frente a la posible invasión de productos chinos a regiones como América Latina, la directiva puntualizó que existe una preocupación no inmediata ya que si persiste el arancel y una tensión a nivel internacional, todos en el globo resultarán perdedores porque en medio de una reorganización habrá búsqueda de mercados y allí podrían ingresar bienes a Colombia con unos precios que no dejarán competir al empresario loca. Allí, dijo Lacouture, hay un desafío importante y una amenaza, algo que invita a tener activado el ojo avizor y a tomar medidas oportunas.
TLC, sigue vivo
En charla con Diariolaeconomia.com, la presidente de Amcham Colombia María Claudia Lacouture expuso que, si bien hay aranceles y medidas unilaterales, el tratado de libre comercio está a prueba, pero aclaró que no está roto, una aclaración que consideró importante porque el TLC sigue vigente y es el que tiene a Colombia con un arancel del 10 por ciento en vista que hay países como Ecuador que tenían ese impuesto en6.8 por ciento para sus productos y por ello el gravamen escaló hasta 16.8 por ciento, un beneficio porque el país hermano compite con Colombia en el segmento de productos agrícolas.
“El acuerdo comercial nos da un contexto de negociación que seguramente va a facilitar el proceso de qué se puede poner sobre la mesa a la hora de pactar que no entra dentro de una canasta ilimitada, sino que tiene un contexto marcado que le permite ser mucho más eficiente al gobierno colombiano para lograr soluciones con mayor celeridad”, concluyó la señora Lacouture.

