El uso y abuso de aparatos tecnológicos, las enfermedades congénitas e incluso, la pérdida súbita, están llevando a que más personas sufran hoy de pérdida de audición.
Tanto así, que, en este Mes de la Audición, las cifras son preocupantes: una de cada 15 personas en el mundo sufre diferentes niveles de pérdida de oído que requerirán pruebas de diagnóstico, así como planes de rehabilitación, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta organización, calcula que tres de cada cuatro niños sufren algún tipo de enfermedad auditiva antes de los cinco años, alerta sobre la necesidad de cuidarse en estas etapas tempranas.
En Colombia, alrededor de 7 millones de personas tienen algún tipo de limitación parcial o total para escuchar adecuadamente y la importancia de un diagnóstico oportuno garantiza un tratamiento efectivo. El desarrollo tecnológico permite contar hoy con alternativas para tratar diversos tipos de hipoacusia como los audífonos, implantes cocleares e implantes osteointegrados, que permiten hacer las actividades diarias, incluso hacer ejercicio, ir a la playa y nadar.
Las razones para que aparezca una hipoacusia o pérdida auditiva van desde enfermedades hereditarios como la otoesclerosis, con mayor prevalencia en mujeres de 30 a 50 años; la prebiacusia, que es el desgaste del órgano auditivo por la edad; hipoxias o falta de oxígeno al momento de nacer; sufrimiento fetal o inmadurez pulmonar, así como la exposición prolongada al ruido y el consumo de medicamentos tóxicos para el oído.
“Es un hecho que hoy estamos usando mucho los audífonos y eso parte de los esquemas de trabajo híbrido que se heredaron tras la pandemia. Sin embargo, debemos buscar un equilibrio y no estar 12 horas conectados a los audífonos, hacer pausas activas y descanso auditivo. También es fundamental buscar dispositivos con buenos reductores de ruido, calidad de audio y conectividad para cuidar los oídos”, comentó Lina Rubio, soporte clínico de MED-EL en norte y centro América.
El 50% de la pérdida de audición se puede evitar. Un gran número de personas afectadas por pérdida de la audición puede mejorarla con medicamentos, cirugía y el uso de audífonos y otros dispositivos.
¿Qué hacer para evitar una posible pérdida?
Reduzca el volumen de los dispositivos de audio 60% por debajo del máximo.
Dígale adiós a la música con volumen muy alto. En el caso de los adultos, se recomienda escuchar música hasta los 80 decibeles durante no más de 40 horas a la semana, mientras que a los niños se les aconseja no superar los 75 dBA.
Protéjase. Utilice tapones para proteger los oídos de los sonidos fuertes en lugares con música amplificada como discotecas, conciertos y locales de ocio. Si se colocan correctamente, los tapones pueden reducir la exposición entre 5 y 45 dB.
Hacer descansos. Cuando haya entornos ruidosos, realice descansos regulares en zonas tranquilas y limita el uso diario de dispositivos de audio.
Reduce el ruido de fondo. Utilice auriculares con limitación de ruido bien ajustados y baja el volumen de la radio, la televisión o cualquier otra fuente de distracción sonora.
Mantén la distancia con las fuentes de sonido fuertes. Aléjese de los altavoces para proteger los oídos.
Elija dispositivos que regulen automáticamente el volumen, prueba aplicaciones y otras tecnologías.