El 2016 inició de la peor forma para la industria petrolera que ya sabía que vendrían tiempos aciagos, pero lo que no contabilizaba era un escenario tan dramático en apenas unos días de enero toda vez que el precio del crudo se desplomó muy por debajo de los treinta dólares por barril, haciendo que todo se torne mucho más difícil para los países que dependen de la renta petrolera o los que tienen en la mano la factura onerosa de la Enfermedad Holandesa como es el caso de Colombia que le apostó a un solo sector, dejando por fuera y a la deriva otros de mucha tradición y renta económica y social.
La situación es tan compleja que el gobierno está en verdaderos apuros fiscales que no le permiten pensar en grandes cosas y menos en fortalecer la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, que sigue endeble y casi que paralizada.
El presidente de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros, Campetrol, Rubén Darío Lizarralde, le dijo a Diariolaeconomia.com que hay una enorme preocupación en el sector por lo que pueda pasar con los activos petroleros más teniendo en cuenta una oferta de 31 millones de barriles de petróleo en promedio por parte de los países afiliados a la OPEP, las exportaciones de crudo de Estados Unidos y el regreso de Irán al mercado con más de un millón de barriles por día.
Por ese motivo, el gremio le propuso al ejecutivo acompañar a la estatal petrolera con un crédito ya sea del gobierno nacional, del sector financiero internacional o de la banca multilateral para mantener la producción de hidrocarburos como un objetivo específico, pero también para invertir en exploración porque si no hay inyecciones de capital en ese frente, sencillamente en seis años Colombia no tendrá petróleo.
“Todo este panorama no hace la situación fácil hoy, tampoco la hará mañana si no hacemos las cosas diferentes a como las hemos venido haciendo en el último año y medio”, comentó el señor Lizarralde.
El crédito, dijo Lizarralde se haría sobre la base de la producción petrolera lo cual sería muy acertado porque la industria sabe que a finales de año vendrán reacciones positivas en el precio del petróleo, aclarando que se trata de un repunte leve, pero que de todas maneras dejará a los operadores en una posición mucho mejor y más cómoda que la de hoy. Enfatizó que el gobierno debe actuar de inmediato y no perder el tiempo porque solo fortaleciendo la empresa y su dinámica se defenderá el valor accionario de Ecopetrol que tiene de manera dramática el precio de sus acciones y del activo totalmente en el suelo.
“Eso quiere decir que los mensajes y los esfuerzos de la administración de Ecopetrol no están siendo bien interpretados y que definitivamente se requiere mandar un mensaje de futuro y ese mensaje, a pesar de la difícil situación de los precios del petróleo, sería la inversión perentoria y acelerada en los campos de exploración lo cual sería muy bien interpretado por el mercado”, anotó Rubén Darío Lizarralde.
El dirigente gremial dijo que las acciones están deprimidas y todo lo agudiza el hecho que Ecopetrol está cerrando algunos pozos y adicionalmente está tratando de ofrecer a otras operadoras petroleras pozos que para la empresa no resultan favorables o competitivos.
En medio de todo, agregó, lo único cierto es que a partir de junio de este Ecopetrol va a ser responsable del 80 por ciento de la producción petrolera, de modo que la responsabilidad de la empresa y del gobierno frente a las necesidades presentes y futuras del país es muy determinante e importante lo que hace pensar en un cambio en la política petrolera para hacer de Colombia un país más agresivo para generar la confianza que le permita mejorar los ingresos y por consiguiente los indicadores macroeconómicos.
“Hay una situación de déficit en la cuenta corriente que todo los días crece enormemente como hacía muchos años no ocurría y adicionalmente hay también inconvenientes en la balanza comercial que arroja números negativos y en ese sentido no hay mayor perspectiva porque muchos sectores productivos no reaccionaron como se esperaba a pesar de la devaluación, luego hay que reconocer que el petróleo por ahora sigue siendo un elemento fundamental para el desarrollo del país”, apunto el presidente de Campetrol.
Colombia tuvo mejor petróleo
Lizarralde añadió que Colombia está en una situación bastante compleja a pesar de que en años anteriores también tuvo precios parecidos a los de hoy, pero aclaró que la situación fue muy diferente en el pasado porque el crudo nacional era totalmente liviano, se trataba, explicó, de un petróleo no costoso que posibilitaba rentabilidad a las empresas en escenarios afines a los de hoy.
Precisó que en este momento el sesenta por ciento del petróleo colombiano es pesado lo que hace que su producción sea mucho más costosa.
“Adicionalmente el año pasado la industria tuvo muchas dificultades con atentados terroristas, con bloqueos y con una interferencia muy delicada que está propiciando el establecimiento de unas mafias en región donde quieren acaparar la contratación de ciertos servicios y cobrar 100, 150 y hasta 200 por ciento más de lo que se cobra en el mercado nacional”, reveló el presidente de la Cámara.
Colombia sin crudo, está en la olla
El vocero gremial aseveró que Colombia está frente a una situación que hay que entrar a evaluar y a estudiar, razón por la cual el gobierno tendrá que comprometerse muchísimo más con el tema petrolero el cual a pesar del precio, le sigue dando recursos a la nación y dijo que si se deja debilitar el sector de hidrocarburos, con seguridad en seis años no habrá petróleo en el país lo que se traduce en el punto final de unas exportaciones que se han hecho para beneficio de todo un país.
Sobre la contribución del petróleo a la economía, Lizarralde le recordó al gobierno que dejar marchitar la industria no es saludable porque no habrá el aporte monetario proveniente del petrolero que es de cerca del 28 por ciento del ingreso fiscal.
“Algo tendrán que hacer los gobiernos para compensar esta falta de ingresos para el manejo de las distintas obligaciones del estado, de modo que el panorama es bastante difícil”, subrayó.
Como fuente de energía, el petróleo aguanta un buen rato
Aún en medio de los trabajos que se hacen para reemplazar los combustibles fósiles y todo lo que tiene que ver con derivados del petróleo, el crudo tiene mucha vigencia todavía.
El presidente de Campetrol, Rubén Darío Lizarralde dijo que si bien se ha avanzado mucho en las energías alternativas, hay aspectos a tener cuenta tales como el hecho de que el mundo está creciendo y los consumidores también lo cual se explica entre otras cosas, porque hay una disminución en la pobreza en el entorno mundial.
“Todavía falta tiempo para que el petróleo sea relegado, pero lo cierto es que en algún momento tendrá que ser relevado porque la producción petrolera es finita y en algún momento empezará a agotarse”, expuso.
Hubo equivocaciones de manejo económico
Campetrol asegura que hay toda una lectura por hacer en materia económica y petrolera porque el sector de hidrocarburos no es un gran generador de puestos de trabajo y los que ofrece impactan básicamente a las regiones. Con el descalabro actual, el gremio asegura que ya se perdieron más de 40.000 empleos.
“Imagínese esta situación en zonas de posconflicto, la realidad petrolera hace mucho más difícil ese manejo y lamentablemente los dineros del petróleo fueron al gasto social, pero de manera equivocada porque no hubo inversión para fortalecer el aparato productivo del país que hubiese sido más rentable para muchas familias con un sector industrial y agroindustrial fuerte y sostenible, totalmente en favor de los nacionales”, apuntó.
Para el presidente de Campetrol, la situación se pude agravar porque en una situación de crisis el gobierno tiene que replantear el llamado gasto social y en ese sentido las ayudas y dádivas para las familias se podrían disminuir o en algunos casos inclusive eliminar.
Lamentó el hecho de que el estado dedicara tantos recursos para el gasto social en lugar de haber propiciado inversiones en oportunidades con el fortalecimiento de la industria, el campo y el emprendimiento, con lo que se tendría a muchos más colombianos trabajando y una situación subsidiaria completamente diferente.
“La nación pecó en no invertir la plata del petróleo en bienes públicos pues para no ir tan lejos en Colombia hay un problema de agua complejísimo que se hace siempre dramático cuando hay fuerte invierno, pero tan bien cuando hay un fuerte verano como el de ahora. Nosotros no tenemos infraestructura para el manejo del agua con lo cual evitaríamos sequías e inundaciones abriéndole con ello un espacio muy importante a una agricultura efectiva, permanente y competitiva, con lo que se podrían conquistar los mercados internacionales, pero eso tristemente lo dejamos pasar y nos quedamos en discusiones políticas y demagógicas mientras el país sigue perdiendo las mejores oportunidades”, concluyó.