La compañía de origen galo prevé convertirse en el segundo mayor operador de España y confía en que, dado los buenos resultados cosechados por Orange y Jazztel en los últimos meses, el ajuste de plantilla que conllevará la integración no supere los 400 trabajadores, el 5 % del total.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aprobó la opa de Orange sobre Jazztel, una semana después de que la operación de concentración recibiera el visto de bueno con condiciones de la Comisión Europea.
El periodo de aceptación de la opa, en la que se ofrecen 13 euros por acción y supone valorar Jazztel en 3.400 millones de euros, comenzará mañana y se extenderá hasta el próximo 24 de junio. Orange la ha condicionado a que sea aceptada por el 50 % del capital más 1 acción (una vez ejecutado un plan de acciones para directivos).
El éxito de la operación parece asegurado ya que el presidente de Jazztel, Leopoldo Fernández Pujals, y dos directivos con los que suma el 15 % del capital firmaron un compromiso irrevocable de acudir a la opa, y que ninguno de los fondos que forman parte del accionariado (30 % del capital) ha expresado su oposición.
En rueda de prensa en Madrid, el consejero delegado de Orange España, Jean-Marc Vignolles, ha subrayado que la compra de Jazztel evidencia que el objetivo es crecer en ingresos mediante la captación de clientes y que en los últimos meses ambas empresas han mantenido una "buena dinámica comercial que nada tiene que ver con la subida de precios de Telefónica".
"Aunque es cierto que llevamos años con un descenso continuo de los precios, que se han reducido a la mitad desde 2008, (...) no vemos que pueda haber una subida generalizada de precios porque se va a mantener e incluso aumentar la intensidad competitiva en el mercado convergente", ha aseverado.
Según Vignolles, las condiciones acordadas con la Comisión Europea harán posible que haya un cuarto operador convergente -fijo, móvil, internet y contenidos- en España, a lo que hay que sumar la existencia de operadores regionales de bajo coste "muy agresivos".
Respecto a los activos que tendrán que vender para cumplir con las exigencias de la CE, entre ellos parte de su red de fibra por la que han mostrado interés Yoigo o MasMovil, ha rehusado dar detalles por motivos de "confidencialidad".
El Ejecutivo ha subrayado que a pesar de dichas condiciones se mantienen los beneficios del proyecto para Orange, entre ellos, unas sinergias de 1.300 millones.
En cuanto al ajuste que la integración supondrá para la plantilla de ambas firmas, inicialmente fijado en un máximo de 400 personas, el director adjunto del grupo Orange, Gervais Pellissier, ha dicho que, a día de hoy y analizando el dinamismo del mercado en España, podría estar por debajo de dicha cifra.
La legislación marca que en caso de que acuda a la opa el 90 % del capital, Orange podrá ejercer su derecho de compra forzosa sobre el 10 % restante, al mismo tiempo que los accionistas que no hayan acudido podrán obligar a la compañía a comprarle sus acciones.
En caso de superar ese 90 %, Orange ejecutará su derecho, comprará la totalidad de la compañía y la excluirá de Bolsa, según Pellisser, quien ha añadido que si la aceptación no supera ese umbral la mantendrán en el mercado.
"En ese caso, tendríamos a dos empresas distintas que cotizarían por separado" -Orange en Francia y Jazztel en España-, ha afirmado Pellissier, quien ha apuntado que una salida a bolsa de la empresa resultante podría llevar "meses o años". EFE