Quienes más saben y entienden de economía solidara aseguran que los países más desarrollados del mundo son los que han logrado un óptimo cooperativismo como es el caso concreto de Alemania, Inglaterra, Holanda, Canadá, Estados Unidos, Suiza y una amplia mayoría de países europeos.
El dirigente cooperativo, Carlos Duque, sostuvo en Diariolaeconomia.com que en Suiza por ejemplo el cooperativismo se practica y se ejecuta de la mejor forma con la gran ventaja de que el estado le da todo su respaldo para que haya desarrollo porque no solo se acumula ahorro y reservas desde los entes cooperativos sino que también se genera empleo y bienestar. En esos países, explicó el experto, hay entidades de salud y de educación del régimen cooperativo que aportan de gran manera en la sociedad.
“Aquí en Colombia todavía no se ha hecho el esfuerzo, lamentablemente el país no cuenta con una política de estado para el desarrollo y para el fomento del cooperativismo, aquí creen que dictando una ley general del cooperativismo es suficiente, y la verdad ese no es el camino. Esta ley tiene que estar reglamentada y debe permitir que cada subsector del cooperativismo se desarrolle de acuerdo a su naturaleza porque no es lo mismo aplicarle unas normas legales a una cooperativa de salud que a una cooperativa de trabajo, de vivienda, agrícola o de ahorro y crédito porque cada una de estas organizaciones requiere una forma especial de desarrollo”, comentó el señor Duque.
Agregó que desafortunadamente el sector solidario y sus líderes han tratado por espacio de muchos años y con varios gobiernos el lograr que se afiance una política para el desarrollo cooperativo, pero esa iniciativa no ha tenido eco.
Sobre el trato de quinta que se les da a las cooperativas por parte del Gobierno y de algunos entes financieros, Duque dijo que para el caso de las de ahorro y crédito es visible la limitación que han tenido por agentes externos. Dijo que en Colombia hay muchas formas de frenar el crecimiento y el desarrollo de las cooperativas lo cual quedó sustentado con la crisis que se le creó al sector en la década de los noventa cuando el cooperativismo reportaba excelente salud en activos, en socios y en ahorro.
“Aquí en Colombia los gobiernos nunca han dejado colapsar un banco, son muchos los ejemplos que hay como el Banco Cafetero y muchos que fueron rescatados, pero paradójicamente el estado dejó acabar de la noche a la mañana tres bancos cooperativos, uno de ellos vendido a la banca tradicional en una forma totalmente lamentable. Uno entiende que hay muchas fuerzas extrañas que impiden que haya un desarrollo cooperativo verdadero”, apuntó.
El reconocido hombre del mundo cooperativo adujo que no se puede culpar del freno que se le pone a las cooperativas al modelo económico porque el modelo colombiano es bueno si se tiene en cuenta que es de libre empresa como las cooperativas, es de total democracia, y en donde más se tiene en cuenta el talento humano.
Expresó que el problema colombiano radica en la injusta distribución de las iniciativas que parten del estado porque hay instituciones que por algún motivo reciben más que otras.
“El ejemplo está a la mano, si uno mira en el presupuesto nacional cual es presupuesto de la Superintendencia de Cooperativas o de la Institución que hace el fomento cooperativo, eso no representa ni el 0.5 por mil, entonces así es imposible porque el estado no está dando una distribución justa al desarrollo de todos los sectores económicos y sociales del país”, indicó.
Si bien no se puede hablar de francotiradores del sector solidario, lo cierto es que hay unas fuerzas extrañas que aparecen vestidas de normas, de funcionarios y de entidades estatales que hacen lo posible para que el desarrollo cooperativo no continúe y para que vengan fracasos.
“Cuando una cooperativa fracasa hacen el escándalo más grande porque en este tema también hay alto componente mediático, pero cuando un organismo diferente fracasa a veces no sale ni una línea de noticia”, dijo.
Duque precisó que el Gobierno en lugar de ayudar de manera oportuna a los organismos cooperativos que tienen dificultades como cualquier otra empresa, lo que hace es entregar, casi que con gusto, un acta de defunción.
Cabe indicar que la economía solidaria ha sido el pilar de las naciones que hoy se muestran como poderosas y referentes en Europa, América y el Sudeste Asiático.
En sus más de sesenta años, vinculado al movimiento cooperativo, Carlos Duque, es conocido por sus albores en el cooperativismo en entidades como Cuna Mutual, Uconal y La Solidaria. Este brillante personaje no solo se documenta diariamente con lo que pasa en el mundo económico y cooperativo sino que escribe artículos y ensayos sobre el sector solidario.
Al igual que muchos, el experto no logra entender porque en pleno siglo 21, Colombia no logra entrar por ese derrotero amable y eficaz de la economía solidaria. Leyendo Diariolaeconomia.com le puedo asegurar que el sector solidario no es un patito feo sino un cisne muy lindo.